Atahuallpa El último emperador inca Larriqueta, Daniel
A principios del siglo XVI, la civilización inca dominaba América del Sur. Emperador tras emperador, ese dominio se había extendido, haciendo honor a los designios de los dioses. Lo habían conseguido por la determinación y por la certeza de que debían llevar su presencia a todo el mundo conocido. Para hacerlo, habían utilizado un eximio arte de gobierno y también represiones temerarias. La guerra no era una crueldad arbitraria, era, en todo caso, un instrumento indeclinable de la política, un puente hacia una pacificación duradera.
Cuando Atahuallpa, hijo de Huayna Cápac, hereda el sitial de Emperador reconoce que debe mantener esa paz, que a veces para mantenerla es indispensable la violencia y que debe seguir extendiendo el Imperio Inca. Cree estar preparado para todo, pero lo cierto es que nunca se está preparado para lo desconocido.
La llegada de los españoles, capitaneados por Francisco Pizarro, es justamente lo desconocido. Atahuallpa, curioso por naturaleza, no ordena lo más elemental: ejecutarlos. Antes bien, los deja avanzar. Mientras él piensa que está aprendiendo de ellos, los invasores van socavando su poder. El ejército inca es mil veces mayor que las fuerzas españolas; perdidas en un territorio del que conocen poco y nada, que de antemano les resulta hostil. Están dadas las condiciones para que fracasen y mueran de inmediato, o cuando al Inca le plazca. Sin embargo, ocurre exactamente lo contrario: triunfa Pizarro, el imperio inca se desmorona y Atahuallpa es ejecutado. ¿Cómo pudo suceder algo así? ¿Cuáles fueron los errores y las astucias que cambiaron para siempre el destino de América, de sus pueblos originarios y de sus habitantes futuros?
En esta novela extraordinaria, Daniel Larriqueta reconstruye esa historia. Con una escritura majestuosa, pinta el complejo universo de los Incas, sus rivalidades internas (que en buena medida serán la causa de su derrota) y la batalla palaciega de Pizarro y Atahuallpa. Este libro es al mismo tiempo una novela política, un fresco de una cultura y de sus asombrosas costumbres y un retrato de la Conquista, de lo cerca que estuvo de no prosperar y de como aconteció lo inverosímil: el triunfo de la expedición de Pizarro.

A principios del siglo XVI la civilización inca dominaba América del Sur. Emperador tras emperador, ese dominio se había extendido, haciendo honor a los designios de los dioses. Para hacerlo, habían utilizado un eximio arte de gobierno y represiones temerarias. La guerra no era una crueldad arbitraria sino, en todo caso, un instrumento político, un puente para la paz final…
Cuando Atahuallpa, hijo de Huayna Cápac, llega a emperador, reconoce que debe mantenerse esa paz y que, para ello, a veces es indispensable la violencia y que debe seguir extendiendo el imperio. Cree estar preparado para todo… pero la llegada de los españoles, capitaneados por Francisco Pizarro, lo sorprende y, curioso por naturaleza, no ordena su ejecución, sino que les deja avanzar. Mientras él piensa que está aprendiendo de ellos, los invasores socavan poco a poco su poder. El ejército inca es muy superior a las tropas españolas, perdidas en un territorio hostil, pero es Pizarro quien triunfa: el imperio inca se desmorona y Atahuallpa es ejecutado.
¿Cuáles fueron los errores y aciertos que cambiaron para siempre el destino de América? Con una escritura majestuosa, Daniel Larriqueta reconstruye esta extraordinaria historia: pinta el complejo universo de los incas, sus rivalidades internas y la batalla palaciega de Pizarro y Atahuallpa; en definitiva, un retrato de la conquista, la narración de lo inverosímil: el triunfo de Pizarro

  • Mirada española sobre Atahuallpa.

    La vida del Inca Atahuallpa, su enfrentamiento con los invasores españoles, su riquísima interacción con Francisco Pizarro y la fuerza mágica de sus ideas forman una de las mejores tragedias americanas. Escribí Atahuallpa como un homenaje a nuestras raíces y a la madurez de la sociedad sudamericana que hoy puede mirar sus pasados sin resentimiento y rescatando la grandeza de todos los protagonistas, vencedores y vencidos

  • Atahuallpa.


    Lo gratificante es que los editores de EDHASA de España han levantado el mismo interés y pensado que esta historia que nos enfrenta y nos une a españoles y americanos debe ser conocida con más detalle por el público español.

    http://www.valentifaineros20015.es/414065426



    Tengo sincera alegría por ver que Atahuallpa, al que se le ha cambiado el subtítulo para mejor comprensión de los lectores españoles, tiende ahora un puente entre nuestras dos culturas con esta nueva publicación.


  • Atahuallpa. Memoria de un dios que publicó EDHASA en Argentina en dos ediciones seguidas en un solo año, ha encontrado miles de lectores que seguramente han revivido las emociones y las dudas que yo tuve y tengo todavía.

DANIEL LARRIQUETA: NOS CONTESTA DESDE ( ARGENTINA)

¿Cuénteme, que pasó a las ocho de la noche del sábado veintiséis de julio de mil quinientos treinta y tres?

 

 

 

Se derrumbó un mundo. Con la ejecución de Atahuallpa, el último Inca de origen divino, los pueblos sudamericanos de los Andes, los más avanzados del continente, perdieron su relación con lo sagrado, su vínculo con el cielo y los dioses tutelares.

 

Francisco Pizarro y sus oficiales presenciaron en medio de un majestuoso rumor del atardecer la muerte del hombre que era la seña de vida y de pertenencia para millones de personas en una extensión tan grande como toda Europa. Los cristianos rezaban el Credo a coro, y los indios, por miles, gemían en voz baja por su desamparo.

 

 

 

¿Cómo definiría al dia de hoy al capitán y gobernador Francisco Pizarro?

 

Descubridor, conquistador, arrasador y gobernante. A los sesenta años de edad, era un hombre superior, por su vitalidad y su coraje. Había formado fortuna y fama en sus largos años de vida en la Castilla de Oro, lo que hoy es Panamá, y de allí emprendió su aventura fundadora. El viaje del éxito fue el tercero, pues antes había hecho otros dos de aproximaciones muy difíciles y casi desalentadoras. Era un hombre encandilado por su afán de grandeza, más que de riquezas. Y aunque analfabeto, tenía un variado conocimiento de la vida y las artes de la navegación y la lucha. Fue duro, pero no era cruel. Sintió sinceramente la relación humana con el Inca, cuya ejecución ordenó probablemente por las necesidades del poder, pero con pesar.

 

¿Es usted historiador y economista, como historiador tiene que haber visto y comprobado un montón de cosas antes de escribir este libro?

 

Mi primer empeño ha sido comprender cómo se integra la personalidad de los sudamericanos de cultura española, para poder explicarme mejor la identidad argentina, que se presenta compleja y oscilante. En 1992 realicé un exhaustivo viaje por Perú y Bolivia, para explorar las raíces de la primera Argentina, la del tiempo de Felipe II. En esa exploración fui cautivado por los destellos del imperio del Tahuantinsuyu y por la inexplicable caída del poder de Atahuallpa. Veinte años después volví en busca de esa explicación y decidí contarla en este libro.

 

 ¿Para escribir ATAHUALLPA el último emperador Inca cuanto tiempo tardó?

 

El tema me acompañó por veinte años. Cuando decidí estudiar los misterios de ese mundo, me concentré estrictamente en el asunto. Y el libro cuajó en cuatro años de trabajo continuo.

 

 

 

 

Se aseguró usted después de varias versiones escritas de los hechos concretos. ¿cuales les costó más verificar?

 

Lo que los historiadores no han podido hacer y que yo he logrado por la libertad y la riqueza creativa de la novela, es juntar las dos partes de la personalidad del Inca: su condición de jefe militar y político con su naturaleza divina. Descubrí que era imposible llegar a una conclusión lógica de sus decisiones si no se tenía en cuenta que él era un dios, se sentía un dios y tomaba decisiones de dios al lado de las decisiones militares y de gobierno. Toda mi creatividad de escritor está en esa simbiosis de rey y dios, que los historiadores académicos no pudieron entender, por lo menos hasta ahora.

 

 

 

Aparecen nuevos hechos históricos de haberse encontrado la tumba de Atahuallpa. ¿Qué puede usted decirme u opinar al respecto? Qué credibilidad le dá?

 

La tumba de Atahuallpa es uno de los grandes misterios de la tierra americana. Como su cuerpo fue llevado a Quito cuando aún los conquistadores españoles estaban lejos, es probable que fuera momificado según la liturgia imperial y guardado –que no “enterrado”, porque no era la práctica de aquella civilización- en alguna cueva de los Andes, y debería estar acompañado de muchos objetos y tesoros de enorme valor arqueológico y etnográfico…

 

¿Han sido los españoles siempre de un carácter conquistador? Qué opina usted con el paso de las décadas?

El carácter conquistador de los castellanos en Europa, que combatían en tierras conocidas, cambió en los viajes transatlánticos. Se convirtieron, primero que nada, en “descubridores” y es menester rescatar este rasgo especialísimo. En los diarios de Cristóbal Colón se rebela su enorme pasión por descubrir, las tierras , los mares, las plantas, los cielos, los animales, las gentes. El “descubridor” tiene emociones parecidas a las de un descubridor en ciencias o un inventor en las artes. Creo que he podido mostrar ese asombro y ese estímulo en el viaje de los tres soldados españoles que van a Cusco. La tarea de conquistar, viene en segundo término.

 

 

 

Robos, saqueos, muerte, horror, mentiras, asesinatos, juzgadores de otras tierras. Ante este panorama…. Cómo definiría usted a Pizarro?

 

Lo dicho. Y yo creo haber escrito una tragedia, en el sentido clásico del término. Porque Pizarro y Atahuallpa cumplían un destino, del que no podrían haber escapado. El desembarco español en América era un impulso histórico incoercible y si Pizarro hubiese fracasado habría habido segundos conquistadores. Este sentido trágico llena al libro de potencia y de tristeza, era inevitable también para mí.

 

 

Que grado de satisfacción sentiste cuando terminaste tu trabajo? Te ves caminando hacia el éxito?  cuantos llevas vendidos, más o menos?

 

Con ese sentido mágico que a veces nos empapa a los escritores, tuve la sensación de que había contado la verdadera historia que el infortunado Inca deseaba que alguien contara. ¿Él me ayudó desde el tiempo pasado y en la lejanía? Lo creo posible.

 

Siento que cumplí con él. Y el éxito de ventas del libro, que ha agotado dos ediciones en la Argentina en apenas un año, lo debe halagar tanto como a mí…

 

¿Qué es lo que te ha gustado más escribiendo del libro? que parte?  y la que menos?

 

De todos mis libros, éste es el que me ha dado más emociones. La grandeza de las montañas americanas, el notable esplendor de sus ejércitos de trescientos mil hombre cruzando torrentes y orillando precipicios, el colorido de su gente y sus ceremonias y, sobre todo, el descubrir en sus ideas un modo completamente distinto de ver la vida y la muerte, la realidad y el tiempo, me han dado otra dimensión de mi propia existencia… Me ha acongojado mucho el final.

 

¿Por qué tienen que comprar este libro las personas adictas o no de la lectura? diles algo que les pueda convencer o les puedas recomendar al respecto.

 

Con este libro vivirán otra vida, en otro tiempo y lugar y seguramente se pondrán a pensar de nuevo en las cosas de nuestra época que nos parecen obvias y que en el contraste con aquel mundo suenan oscilantes. A lo mejor a algunos lectores les dará un cierto miedo creativo de asomarse a todo esto, tanto mejor para los corajudos. Y otros comprenderán el sentido de la soledad cósmica que en ese tiempo y lugar aparece con toda su crudeza.

 

 

¿Estás volviendo a escribir, puedes hacernos un mini adelanto de con qué nos vas a sorprender?  cuéntanos un poquito… queremos robarte el secreto!!!

 

Que sea secreto. El secreto es intimidad. La vida de los escritores es viajar de afuera hacia adentro, cosechar en el mundo y acunar la intimidad…

OPINION-VALENTI FAINÈ

Me encontré con un fantástico profesional, un autor que sabe bien que es lo que se fraguo en la vida de ATAHUALLPA.

Historiador y Economista, profesional de los grandes, el libro que ha puesto en marcha, la editorial edhasa, está teniendo un éxito de los que no estas acostumbrado.

La escritura de DANIEL LARRIQUETA, los detalles en su historia, estos contenidos tan importantes los personajes, sus caracteres el escritor no se deja una coma, invita a todos los lectores, como no a los historiadores que algunos de ellos, cuando quieran escribir una historia parecida primero la vivan.

 Está clarísimo que Daniel el autor vive la historia.