¿De verdad murió Hitler en el búnker? Citas para dudar
Durante la investigación para escribir ¿Murió Hitler en el búnker?, Eric Frattini encontró más de 3.000 páginas oficiales –desde documentos de servicios secretos a informes de embajadas, pasando por distintas comisiones de investigación– en las que se habla de la posible huida de Adolf Hitler hacia Sudamérica.
Esa documentación cubre diez años de investigaciones, desde el 21 de septiembre de 1945 (cinco meses después del supuesto suicidio en el búnker) hasta el 17 de octubre de 1955, después de que un tribunal alemán declarase «oficialmente muerto» a Hitler.
Enseguida les ofreceremos algunos datos incontestables que ponen en duda «la verdad oficial». Sin embargo, lo más sorprendente es la cantidad de citas de personajes relevantes que dudaron de esa «verdad oficial» a pesar de que sus propios gobiernos acabaron por imponerla por razones políticas.
«Yo pienso que Hitler está vivo y es muy probable que se encuentre en España o en Argentina». Iósif Stalin, presidente del Consejo de ministros de la URSS.
«No hemos sido capaces de descubrir una pequeña evidencia tangible de la muerte de Hitler». General Dwight D. Eisenhower, Comandante Supremo Aliado en Europa y presidente de los EE UU.
«No hemos encontrado ningún cadáver que pudiera ser el de Hitler». Mariscal Georgi Zhukov, conquistador de Berlín.
«Ningún ser humano puede decir de forma concluyente que Hitler está muerto». General Walter Bedell Smith, jefe del Staff del general Eisenhower.
«Nadie puede decir que Hitler esté muerto».
Thomas J. Dodd, fiscal estadounidense en el Tribunal de Nuremberg.
«Rusia debe aceptar parte de la culpa de que Hitler no murió en abril de 1945». Michael Musmanno, juez del Tribunal de Nuremberg.
«Es deseo de todos los investigadores de las Naciones Unidas responder a esta pregunta, porque no han podido poner en claro la desaparición del dictador alemán». Documento de la ONU «¿Está muerto Adolf Hitler?», 3 de mayo de 1948

Eric Frattini - ¿Murió Hitler en el bunker? 22-04-2015

Entre la verdad, la leyenda y la ficción

En 2009, cuando Eric Frattini  iniciaba la fase de documentación de la novela El Oro de Mefisto (Espasa, 2011), tropezó con numerosos documentos oficiales que hablaban de una supuesta huida de Adolf Hitler del búnker de la Cancillería en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial.

 

 

Poco después, una noticia aumentó su convencimiento de que allí había una gran –y turbia– historia: el famoso fragmento del cráneo de Hitler y de su mandíbula inferior izquierda, que se encontraban almacenados por el KGB en Moscú, resultaron ser los de una mujer de poco más de 40 años –Eva Braun tenía 33–, tras un examen de ADN realizado por una universidad estadounidense.

Mientras creaba la trama de ficción en torno a la huida de Hitler, iba encontrando nuevos documentos reales con personajes reales que iban conformando una trama cuya realidad superaba la ficción que estaba creando.

Como si se tratara de una conjura que iba a conducirle a la escritura de ¿Murió Hitler en el búnker?, poco a poco se fueron derrumbando alrededor «realidades históricas» y mitos

creados durante la Segunda Guerra Mundial y en los años de la Guerra Fría. 

Así, en 2011, Alf Linney, profesor en el University College de Londres, uno de los mayores expertos mundiales en reconocimiento facial y creador de los mejores programas de reconocimiento utilizados por

fuerzas de seguridad británicas y estadouni-denses, puso en duda la identidad de Adolf Hitler en una de las fotos más famosas del final de la guerra. La persona que aparece acariciando la mejilla del joven Wilhelm Hubner, en marzo de 1945, era en realidad – según el profesor Linneyuno de los muchos dobles que usó el führer

Un apabullante trabajo de documentación

Eric Frattini es consciente de que cuando se plantea un trabajo que contradice una «verdad oficial» es necesario aportar unas fuentes y una documentación oficiales, exhaustivas, por encima de cualquier sospecha y a prueba de revisiones críticas. Por eso, para la redacción de ¿Murió Hitler en el búnker? ha manejado miles de documentos procedentes de archivos de todo el mundo, entre los que destacan:

  • FBI, agencia de investigación criminal del Departamento de Justicia de los EE UU.

  • CIA, agencia de inteligencia exterior del gobierno de los EE UU.

  • KGB, agencia de inteligencia y policía secreta de la antigua URSS.

  • NSA, agencia norteamericana encargada de todo lo relacionado con la captación de información exterior y seguridad de la información y comunicación propias. 

  • CIC, cuerpo de contrainteligencia militar de los EE UU durante la Segunda Guerra Mundial y Guerra Fría. 

  • MI6, agencia de inteligencia exterior del Reino Unido.

  • OSS (Oficina de Servicios Estratégicos), servicio de inteligencia norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial.

  • Departamento de Justicia de los EE UU.

  • Departamento de Guerra de los EE UU. 

  • Junta de Jefes del Estado Mayor de los EE UU.

  • Embajadas de Estados Unidos en Montevideo, Buenos Aires, Caracas, Bogotá y Río de Janeiro.

  • Organización de las Naciones Unidas.

  • CEANA, Comisión para el Esclarecimiento de Actividades Nazis en Argentina.

 

 

«Si admitimos que los soviéticos no llegaron a tener nunca el cadáver de Hitler no pueden aceptarse, claro está, las revelaciones sobre la eliminación de sus restos»

Ian Kershaw, historiador y profesor de la Universidad de Sheffield  autor de la monumental biografía Hitler. 1936-1945: Nemesis

 

 

Una muestra de la espectacular galería gráfica

Además de miles de referencias documentales, Eric Frattini ha seleccionado para esta primera edición de ¿Murió Hitler en el búnker? más de treinta fotografías de documentos clasificados –en su mayoría–, relacionados con la muerte de Hitler y recortes de prensa internacional. Les ofrecemos una pequeña muestra. Naturalmente, en la obra el tamaño de cada imagen es mucho mayor y permite su lectura.

Documento del FBI, de 21 de septiembre de 1945 sobre Hitler oculto y desembarcado desde un submarino en Argentina.

 

 

 

 

 

 

Documento del FBI, de 26 de octubre de 1945. Mensaje del Director J. Edgar Hoover a la embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, sobre los rumores de que quizás Hitler esté en Argentina.

 

 

 

 

 

 

 

 

A modo de sumario de ¿Murió Hitler en el búnker?

1. EL ACTO FINAL Y EL PRINCIPIO DE TODO 

«La historia sobre los últimos días de Adolf Hitler es bien conocida por la versión dada por historiadores como Hugh Trevor-Roper, Joachim Fest, Robert Payne, James O’Donnell, Alan Bullock, Sebastian Haffner, Anton Joachimsthaler, Michael Musmanno o Arnold Toynbee, entre otros. Lo curioso es que ninguno de ellos presenta en sus ensayos pruebas documentales o de cualquier otro tipo que confirmen el suicidio del

Führer en el búnker.»

 

2. A LA CAZA DE LOS INQUILINOS DEL BÚNKER 

 

«Durante los años siguientes, la muerte de Adolf Hitler o su misteriosa desaparición, fue uno de los grandes misterios de la Segunda Guerra Mundial. El mundo era absolutamente ignorante con respecto a este tema. Solo se disponía de la información (nada precisa) que habían ofrecido algunos testigos sin que pudiera confirmarse con documentación de ninguna clase.»

 

3. EL MISTERIOSO VUELO DE HANNA REITSCH 

 

«Mucho se ha hablado y escrito sobre el famoso vuelo que la aviadora Hanna Reitsch realizó en los últimos días de Hitler, pocos días antes de la caída de Berlín. Mucho se ha escrito incluso sobre si la famosa piloto ayudó realmente a Hitler y a su esposa Eva Braun a huir de la Berlín asediada (...) Sobre mis vuelos se construyeron leyendas. ¿Acaso no sería posible quellevara a Hitler a un lejano escondite? se preguntaba la propia Reitsch en su autobiografía.»

 

4. EL CAPITÁN BAUMGART Y SU VUELO SECRETO A TØNDER

 

Hans Fegelein, padre de un oficial de las SS casado con la hermana de Eva Braun, aseguró en un interrogatorio de la contrainteligencia militar norteamericana que su hijo le había hecho llegar un mensaje en el que aseguraba que «el Führer y yo estamos a salvo y bien. No te preocupes por mí; tendrás más noticias de mí, pero no por algún tiempo». ¿Cómo pudieron ponerse «a salvo y bien»?

 

5. DOPPELGÄNGER, LOS EXTRAÑOS E INCREÍBLES CASOS DE LOS DOBLES DE HITLER 

 

«La costumbre de disponer de un doble que ocupase en algún momento el lugar de importantes mandatarios ha sido una práctica muy común a lo largo de la historia y muchos han sido los que los han utilizado. Posiblemente uno de los personajes que más dobles tuvo fue Adolf Hitler, un hombre obsesionado por su seguridad.»

 

Relación de los dobles de Adolf Hitler, detectados e identificados por el Servicio de Inteligencia Británico. Batallón de Inteligencia 683, 19 de julio de 1944.

 

Será solo cuestión del lector decidir si el hombre más odiado del mundo acabó sus días de un disparo en la sien en un oscuro despacho del búnker o en una confortable

A modo de sumario de ¿Murió Hitler en el búnker?

1. EL ACTO FINAL Y EL PRINCIPIO DE TODO 

«La historia sobre los últimos días de Adolf Hitler es bien conocida por la versión dada por historiadores como Hugh Trevor-Roper, Joachim Fest, Robert Payne, James O’Donnell, Alan Bullock, Sebastian Haffner, Anton Joachimsthaler, Michael Musmanno o Arnold Toynbee, entre otros. Lo curioso es que ninguno de ellos presenta en sus ensayos pruebas documentales o de cualquier otro tipo que confirmen el suicidio del

Führer en el búnker.»

2. A LA CAZA DE LOS INQUILINOS DEL BÚNKER 

«Durante los años siguientes, la muerte de Adolf Hitler o su misteriosa desaparición, fue uno de los grandes misterios de la Segunda Guerra Mundial. El mundo era

absolutamente ignorante con respecto a este tema. Solo se disponía de la información (nada precisa) que habían ofrecido algunos testigos sin que pudiera confirmarse con documentación de ninguna clase.»

3. EL MISTERIOSO VUELO DE HANNA REITSCH 

«Mucho se ha hablado y escrito sobre el famoso vuelo que la aviadora Hanna Reitsch realizó en los últimos días de Hitler, pocos días antes de la caída de Berlín. Mucho se ha escrito incluso sobre si la famosa piloto ayudó realmente a Hitler y a su esposa Eva Braun a huir de la Berlín asediada (...) Sobre mis vuelos se construyeron leyendas. ¿Acaso no sería posible quellevara a Hitler a un lejano escondite? se preguntaba la propia Reitsch en su autobiografía.»

4. EL CAPITÁN BAUMGART Y SU VUELO SECRETO A TØNDER

Hans Fegelein, padre de un oficial de las SS casado con la hermana de Eva Braun, aseguró en un interrogatorio de la contrainteligencia militar norteamericana que su hijo le había hecho llegar un mensaje en el que aseguraba que «el Führer y yo estamos a salvo y bien. No te preocupes por mí; tendrás más noticias de mí, pero no por algún tiempo». ¿Cómo pudieron ponerse «a salvo y bien»?

5. DOPPELGÄNGER, LOS EXTRAÑOS E INCREÍBLES CASOS DE LOS DOBLES DE HITLER 

«La costumbre de disponer de un doble que ocupase en algún momento el lugar de importantes mandatarios ha sido una práctica muy común a lo largo de la historia y muchos han sido los que los han utilizado. Posiblemente uno de los personajes que más dobles tuvo fue Adolf Hitler, un hombre obsesionado por su seguridad.»

Relación de los dobles de Adolf Hitler, detectados e identificados por el Servicio de Inteligencia Británico. Batallón de Inteligencia 683, 19 de julio de 1944.

 

7. HEINZ SCHÄFFER Y EL U-977 

 

«El 17 de agosto de 1945 se confirmaban las sospechas británicas. Ese mismo día llegaba a Argentina un segundo submarino, el U-977, al mando del comandante Heinz Schäffer y con él, nuevamente los cuentos y leyendas de un supuesto desembarco de Hitler y Eva Braun en

 

Sudamérica.»

 

8. EL MITO DE LA DEUTSCHE ANTARKTISCHE 

 

«En 1943, el gran almirante Karl Doenitz declaró ante un grupo de cadetes de la prestigiosa Academia Naval en Kiel: «La fl ota alemana de submarinos se siente orgullosa de haber construido para el Führer, en otra parte del mundo, un Shangri-La, una fortaleza inexpugnable donde él estaría totalmente a salvo de sus enemigos». ¿Pudo empezar a construirse Neuschwabenland en la Tierra de la Reina Maud, en la Antártida?

 

9. SÜDAMERIKA, PARAÍSO NAZI 

 

«La política de no intervención que habían mantenido muchos países de Sudamérica durante la Primera Guerra Mundial llevó a muchos líderes del Tercer Reich a buscar refugio allí tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Esto ocurrió a pesar de que Estados Unidos —al verse arrastrada a la guerra tras el ataque a Pearl Harbor por parte de los japoneses— había exigido a muchos de los países del Cono Sur un posicionamiento claro con respecto a los países del Eje. Pero la respuesta fue tibia.»

 

10. DE CRÁNEOS, DENTADURAS Y ADN 

 

«Según los informes, el 5 de mayo de 1945 los cadáveres de un hombre y una mujer medio quemados fueron descubiertos por los hombres del Smersh soviético en una zanja a tres metros de la salida de emergencia del Führerbunker. La mayor parte de los historiadores mantiene que eran los del verdadero Adolf Hitler y Eva Braun. El único misterio es por qué Stalin comenzó a insistir, ya el 26 de mayo de 1945, en que Hitler estaba vivo

 

 

 

 

 

Eric Frattini - ¿Murió Hitler en el bunker? 22-04-2015

No hemos sido capaces de descubrir una pequeña evidencia tangible de la muerte de Hitler.
DWIGHT D. EISENHOWER

Yo pienso que Hitler está vivo y es muy probable que se encuentre en España o en Argentina.
IOSIF STALIN

No hemos encontrado ningún cadáver que pudiera ser el de Hitler.
MARISCAL GEORGI ZHUKOV, Conquistador de Berlín

Sobre mis vuelos se construyeron leyendas. ¿Acaso no sería posible que llevara a Hitler a un lejano escondite?
HANNA REITSCH, Aviadora

Rusia debe aceptar parte de la culpa de que Hitler no murió en abril de 1945.
MICHAEL MUSMANNO, Juez del Tribunal Internacional de Nuremberg
BUENOS AIRES.- Un investigador argentino que considera una "farsa" la teoría oficial sobre el suicidio de Adolf Hitler en 1945 ha hallado un documento del FBI que, según asegura, acredita que el Ejército de EEUU buscó al Führer en España en 1947.

El periodista Abel Basti, que intenta desde hace años reconstruir el derrotero en Argentina de los nazis que huyeron de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, asegura que, junto con este documento, tiene en su poder "pruebas fehacientes" de la llegada del 'Führer' a España en abril de 1945.

"Hitler, Eva Braun y 13 jerarcas nazis aterrizaron en Barcelona el 27 de abril de 1945, en un vuelo que partió de Berlín e hizo escala en Linz (Austria)", sostuvo Basti.

"Viajaron en un 'Junker 290, número de serie 0163, código PIPQ', que tiempo después fue localizado por los aliados en un aeropuerto naval de la localidad de Travemünde, cercana a Hamburgo", reveló el investigador, para quien España "apenas fue un trampolín para el escape de Hitler en submarino hacia Suramérica".

"El documento del FBI, fechado en mayo de 1947, cobra valor uniendo todos estos datos históricos, aunque mi teoría es que Hitler estuvo en España no más de un mes y ya había abandonado ese país cuando el Ejército estadounidense lo buscó allí", destacó.

Basti, que lanzará en los próximos meses su tercer libro sobre los nazis en Argentina, consideró que el suicidio del líder del Tercer Reich en su búnker de Berlín fue una "gran puesta en escena" de los alemanes.

"Los alemanes dejaron cadáveres en los búnkers con credenciales de sus jerarcas para que el mundo creyera que se trataba de ellos. Incluso se utilizaron varios dobles de Hitler", indicó.

En ese sentido, comentó que en su portal de Internet hay una audio original de la cadena pública británica BBC en el que un general soviético señala que el Ejército de ese país "había recibido varios cadáveres que pertenecían supuestamente a Hitler".

"He conseguido también encontrar documentación en la que José Stalin y otros generales soviéticos hablan del escape de Hitler a España", apuntó.

Proyectos cinematográficos
Basti, que tiene planeado filmar una película sobre los nazis con investigadores europeos, vive desde hace años en la sureña ciudad de Bariloche.

Su primer libro, 'Bariloche nazi', es una suerte de guía turística sobre los lugares que, de acuerdo con su investigación, sirvieron de refugio a Hitler y otros jerarcas alemanes como Martin Bormann, Joseph Mengele y Adolf Eichmann.

En su segunda obra, 'Hitler en Argentina', el periodista desmenuza las supuestas andanzas del líder del nazismo y su esposa en este país suramericano en base a documentos oficiales argentinos y estadounidenses, y a gente que asegura haber visto e incluso atendido al matrimonio.

Basti está convencido de que Hitler y otros altos funcionarios de su régimen desembarcaron en las costas de la Patagonia argentina entre julio y agosto de 1945, y dice tener numerosas pruebas de posteriores movimientos del 'Führer' por el sur de este país y las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y La Rioja.

Incluso de encuentros con el dictador Ante Pavelic, líder pro-nazi croata durante la Segunda Guerra Mundial y quien estableció en Argentina una suerte de gobierno en el exilio.

'Destino Patagonia. Cómo escapó Hitler', el tercer libro que el investigador de 51 años tiene previsto publicar antes de fin de año, retoma esta teoría y añade nuevas pruebas sobre el plan de evacuación del líder nazi hacia el sur de Argentina.

Muerte en el Bunker: El Declive de Hitler HD

En mayo de 1945, recién conquistado Berlín, unos agentes de los servicios secretos soviéticos –el temido NKVD– pululan entre las ruinas de la arrasada cancillería del Reich para cumplir una orden secreta de Stalin: averiguar qué ha sido realmente de Adolf Hitler. Ante todo, Stalin necesitaba cerciorarse de que uno de los cuerpos carbonizados hallados en el jardín de aquel edificio correspondía, en efecto, al Führer. Pero el dictador soviético también sentía curiosidad (quizás una secreta admiración) por los métodos que había empleado Hitler para hacerse con el poder y mantener un control tan feroz sobre la población alemana.Los agentes del NKVD pronto descubrieron entre los millares de prisioneros alemanes a dos importantes cautivos, Otto Günsche y Heinz Linge, ayudantes personales del Führer que gozaron de la confianza de éste durante años y que cumplieron la orden final de quemar su cadáver tras el suicidio del dictador alemán. Desde 1946 hasta 1949, Günsche y Linge desgranaron, para el llamado Informe Hitler, los rasgos de la vida privada de Hitler que más podían llamar la atención de Stalin: su relación con las mujeres, la enfermiza dependencia de medicamentos, sus vulgares gustos musicales y cinematográficos o sus burlones comentarios acerca de Chamberlain o Franco. El Informe Hitler también relata, desde una perspectiva inédita, los acontecimientos que pautaron la historia de Alemania desde 1933 hasta el apocalipsis final de 1945: desde la salvaje represión de la disidencia interna, hasta la creación de un estado policiaco o el estallido de la guerra.No obstante, casi la mitad de este documento excepcional, cuya publicación en Alemania suscitó un amplio debate, se consagra al épico relato de las últimas semanas en el búnker subterráneo de la cancillería y a la sobrecogedora descripción de aquella opresiva atmósfera.

OPINION – valenti faine`

La tendencia, muy arraigada en la naturaleza del régimen soviético, a creer en conspiraciones, intrigas y oscuras maquinaciones encontró amplia esfera de acción en la historia de la enigmática desaparición de Hitler.

Según testigos no se podía saber la verdadera final, de su muerte dado que ni a los mismos alemanes les interesaba, por la quiebra de la guerra y alguno quizá pensaba que, si algo no quedaba claro de la muerte del Fuhrer, podria resurgir una fuerza que ya estaba aplastada, pero si no se disponía de las pruebas correspondientes:  de que el dictador, avía muerto

 una vez, había hecho jurar a todos sus seguidores  que, de cara al mundo, afirmarían haber estado presentes  cuando después de su muerte fue colocado en una pira junto con Eva Braun e incinerado; o que había ordenado a las personas de su entorno inmediato, dijeron en otra ocasión, borrar todo rastro de su escondite; que en la madrugada del 30 de abril había despegado un avión pequeño, con tres hombres y una mujer a bordo, en la pista del eje este-oeste con dirección a Hamburgo, un hecho con el que  casaba la información, salida supuestamente de fuentes del servicio secreto, de que justo antes de la conquista de la ciudad hanseática por las tropas británicas había zarpado un misterioso submarino con meta desconocida. Y así muchas más cosas. Un libro super apasionante que sigue haciendo que medio mundo siga no entendiendo por y para que tantas historias alrededor de un asesino.