Agradecer a Planeta en su departamento, de la editorial ESPASA. Y comentar sobre la historia contada de EL ESPIA QUE ENGAÑO A HITLER del escritor o autor Doctor en Derecho (1980) y Filosofía y Letras (1986) por la Universidad de Münster (Alemania), Master en Derecho y en Relaciones Internacionales por la Universidad de Harvard, ha sido Fellow/Profesor Visitante en el Centro de Estudios Europeos de la Universidad de Harvard (1988-1990) y funcionario, por oposición, de las Comunidades Europeas, donde fue Consejero en la Dirección General de Investigación y en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (1985-1989, en la actualidad excedente). Experto en la Dirección General IV (Competencia) de la Comisión Europea.
Me ha satisfecho, la lectura bien obrada, después de a ver escuchado leído, muchísimas cosas sobre Juan Pujol uno de los libros que optara a ser de los más vendidos un diez, felicidades a la Editorial y su Autor.

La editorial Espasa publica el martes 21 de junio la novela El espía que engañó a Hitler
Narra la historia de Garbo, el espía doble español que cambió el rumbo de la II Guerra Mundial
De entre todas las personas que hicieron posible la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial hay una cuya historia resulta tan asombrosa, tan fascinante, tan delirante, que cuesta creer que pueda ser cierta. Pero lo es.
Una vez más la realidad supera la ficción y nos regala la figura de Garbo, nombre en clave bajo el que se escondía el agente doble español Juan Pujol García. La novela, una excelente muestra del poder de reconstrucción histórica de la ficción, recorre de forma cronológica la intensa experiencia de Juan Pujol como espía doble, al servicio de la inteligencia alemana y de los Aliados. Una aventura personal sin precedentes, tejida magistralmente y cuyo desenlace determinaría el destino del siglo XX en Europa.
Fueron los Aliados quienes eligieron el alias Garbo para Juan Pujol. La agencia de inteligencia británica, el MI5, pasó de rechazar sus servicios en varias ocasiones a convertirle en pieza clave y arma secreta dentro de su estrategia bélica contra los alemanes. Estaban fascinados con la imaginación desbordante del catalán. Garbo era un maestro del engaño y de la farsa. El mejor actor del mundo, decían. Equiparable a la gran estrella de cine Greta Garbo.
Pujol, convencido antinazi, había logrado embaucar y ganarse la confianza ciega de los nazis gracias a su ingenio y sus ideas. Empezó transmitiéndoles información supuestamente desde Londres, cuando en realidad se encontraba en Lisboa. Llegó a crear una red de una veintena de agentes que, en realidad, solo existían en su imaginación. Pujol, con la ayuda de su esposa Araceli, ensayaba para la que sería su verdadera gran actuación: hacer creer a Hitler que el desembarco del Día D tendría lugar en el Paso de Calais, y no en Normandía.
Con El espía que engañó a Hitler, José María Beneyto crea un certero relato histórico y una singular y trepidante novela de espionaje. Un juego de espejos repleto de secretos, de trucos y mentiras, pero también de la verdad de un hombre que con su iniciativa e ingenio cambió el curso de la historia.
EL AUTOR: JOSÉ MARÍA BENEYTO
Profesor universitario y abogado. Catedrático de Derecho Internacional Público e Identidad Cultural Europea.
Ha sido profesor visitante en varias universidades extranjeras y, en la actualidad, es Pierre Keller Visiting Professor en la Universidad de Harvard.
Fue diputado en la X Legislatura. Ha publicado ensayo, poesía y ficción. Su novela Los elementos del mundo (Espasa, 2009) fue finalista del Premio Primavera de Novela

Juan Pujol, Garbo una vida de novela

Profesor universitario y
abogado. Catedrático de
Derecho Internacional Público e
Identidad Cultural Europea.

Ha sido profesor visitante en
varias universidades extranjeras y, en la actualidad, es Pierre Keller Visiting
Professor en la Universidad de Harvard.
Fue diputado en la X Legislatura. Ha publicado ensayo,
poesía y ficción. Su novela Los elementos del mundo
(Espasa, 2009) fue finalista del Premio Primavera de
Novela.

 

No fue el único, pero quizá sí el más célebre de todos los espías españoles que intervinieron en La II Guerra Mundial. Su nombre: Juan Pujol García, alias Garbo(para el MI5 británico) y alias Arabel (para la Abwehr alemana). Juan Pujol García(Barcelona, 1

 

La historia de Pujol demuestra que, en muchos casos, la realidad que podemos palpar día a día con nuestras propias manos supera a la ficción que inventan las pensantes mentes de Hollywood. Deja claro que, en ocasiones, hay personas que logran superar las barreras que les plantea el destino y llegan a solventar situaciones increíbles. Y es precisamente por ello por lo que José María Beneyto (catedrático, político, abogado y escritor) la ha elegido con sumo mimo para servir de pilar básico de su última novela histórica: «El espía que engañó a Hitler» (editada por «Espasa» y presentada el pasado día 10 de enero en el Instituto Goethe de Cultura Alemana de Madrid).

 

4 de febrero 1912 – Caracas, 10 de octubre 1988).

 

 


Hijo de un industrial catalán, recibiría una excelente educación en el seno de una familia tradicional de la burguesía barcelonesa. Podríamos definir a Juan Pujol como un idealista que detestaba profundamente los extremos políticos y el nazismo en particular, un experto en el arte del engaño con madera de "actor".

Al estallar la Guerra Civil Española, Pujol fue movilizado por el Ejército Republicano, pero decidió esconderse durante dos años pues Juan Pujol, ante todo, era un hombre que odiaba la violencia. Dos años después y agobiado por su situación, se presentó a filas en el bando republicano con la idea de pasarse al bando nacional, cosa que finalmente hizo tras no pocas peripecias. Finalizada la Guerra Civil Española, Pujol desarrolló una profunda aversión hacia la Alemania Nazi. Alrededor de 1940, decidió que debía contribuir al final de la guerra ayudando a Gran Bretaña, único adversario de Alemania en aquellas fechas.

Es muy importante la figura de Araceli. Hace pocos meses sacaron nuevos archivos del servicio secreto británico, que publico la prensa británica sobre ella y está claro que era una mujer con una personalidad muy fuerte y muy decidida. Y, al parecer, además, muy atractiva personalmente, muy guapa. Tuvo fama en su juventud y en Galicia de seductora. O sea que, Juan Pujol, debajo de esa apariencia con orejas como de murciélago y con esa voz un poco gangosa, debía ser también un personaje atractivo. El caso es que, cuando había dudas, entre los dos se espoleaban y eso fue muy importante para él” De todos modos, esta no fue la única mujer en la vida de “Garbo”; pero claro, él era un espía al fin y al cabo, aunque ciertamente particular… “Claro. Pero además, en el caso de esa otra mujer, esa espía rumana, no se sabe quién seduce a quién” Bueno, como en la vida. Al final es lo que pasa con las novelas: que se parecen mucho a la realidad, incluso cuando no tienen que ver con ella. Así que más aún cuando tienen base real, como sucede en la historia de “Garbo”. Un nombre que, por cierto, le pusieron los ingleses, y qué no sé cómo descubrió Beneyto “Siempre me ha interesado mucho el mundo de los espías. Y te diré que, en los últimos años, cada vez más. Creo que, además, estamos en un momento en el cual los servicios secretos, la capacidad de desinformación, lo estamos viendo ahora mismo en las noticas, es algo absolutamente contemporáneo y actual. Todo el problema Putin y su intervención en otras elecciones y, eventualmente otras, el punto de acción híbrida, como se llama ahora, donde no se sabe muy bien qué es contra información, que es propaganda, que es desinformación, que es engaño estratégico…, bueno, pues todo esto se descubre en la II Guerra Mundial. Antes no existía. Y se descubre a raíz de todos estas operaciones encubiertas que, según Churchill, fueran las que dieron la victoria a los británicos. Y ahí, en el centro, aparece este personaje.”

 

Un personaje español, además, de Barcelona, que era soldado de la república y se escapó del bando republicano, llegó al nacional pensando que iba a ser el gran salvador y lo metieron en un campo de concentración en Deusto…Es curiosísimo, la verdad. Aunque lo más curioso es cómo consiguió cambiar el rumbo de la historia:  “Su mérito fue ganarse la confianza de los nazis y de los británicos. Cuando empieza a escuchar la BBC y llega a esta curiosa idea de que tiene que convertirse en un espía, que lo único que verdaderamente puede hacer para ayudar a los británicos es ponerse a su servicio, ofrecérseles como alguien que pueda trabajar como agente de información, piensa que se puede ir a Londres y, a través de la BBC en español, pasar información… Una cosa delirante. A partir de ahí, va in crescendo y empieza a mandar mensajes, totalmente inventados, a excepción de una parte que sacaba de los periódicos; el caso es que va introduciendo ficción y realidad, y adquiriendo fuerza, hasta que consigue engañar también a Hitler sobre algo tan decisivo como es el lugar en el que iba a tener lugar el desembarco de Normandía”

 

 

 

 

 



Fue un agente doble que desempeñó un papel clave en el éxito del Desembarco de Normandía y concretamente en la Operación Fortitude, operación de engaño que formaba parte del conjunto de operaciones realizadas para el 6 de junio de 1944. La información falsa que Pujol proporcionó a Alemania ayudó a convencer a Hitler de que el ataque principal sería más tarde y en otro lugar, lo que motivó que no se enviara el grueso de las tropas hacia la zona del desembarco. Se quedaron esperando un ataque que nunca llegó en la zona del Paso de Calais.

Sería su mujer, Araceli, quien realizó el primer intento de aproximación hacia el Gobierno Británico, pero éste rechazó darle empleo como espía, por lo tanto optó por prestar sus servicios como agente a la Abwehr alemana, que dirigía el Almirante Canaris, antes de ofrecerse de nuevo a los Británicos como agente doble.

Partió de Madrid en 1941 con dirección a Lisboa portando material escrito, listas de preguntas, dinero y direcciones donde hospedarse. Realizó muchos esfuerzos por comunicarse con la inteligencia británica, pero no lo logró. Mientras tanto, les comunicó a los alemanes que había llegado a Londres y desde Julio de 1941 escribió y envió a la Abwehr, informes acerca de asuntos navales británicos.
Pujol se valió de un mapa de Inglaterra, un diccionario de términos militares, la Guía Azul de navegación marítima y una publicación portuguesa llamada "Flota Británica".

 

 

 


Aunque operaba inicialmente desde Lisboa, fingía a los alemanes estar en Gran Bretaña. Inventaba informes ficticios sobre movimientos de barcos mercantes, convenciéndoles con éxito de que eran datos verdaderamente valiosos, gracias a información obtenida en la biblioteca de Lisboa y noticieros del cine. Fingía viajar por toda Gran Bretaña y enviaba sus partes de gastos, según los precios que obtenía de una guía de ferrocarriles británica. Pasó ciertos apuros al no entender correctamente el sistema de moneda pre-decimal (libras, chelines y peniques), pero solventó sus problemas enviando los partes gasto por gasto, y arguyendo que ya enviaría el total más tarde.

En 1942 Pujol aún estaba en Lisboa, pero finalmente entró en contacto con oficiales de

inteligencia del MI5 y se ofreció como agente doble. Después de vencer la resistencia del Servicio de Inteligencia MI5 y tras establecer bajo a las órdenes de quién estaría, finalmente llegaron a un acuerdo y se trasladó a Londres en abril de 1942, donde permaneció hasta el fin de la guerra. Su esposa e hijo se reunieron con él en la capital inglesa. Pujol estuvo bajo el mando del Comité XX (Sistema de la Doble Cruz), que confundiéndolo con los números romanos, ha sido muchas veces llamado erróneamente Comité 20. Una iniciativa de la Inteligencia Británica basada en la captura de agentes alemanes y su posterior conversión en agentes dobles para labores de contraespionaje o para maniobras de desinformación del enemigo. Su trabajo principal fue el de convencer a los alemanes que había conseguido reclutar a un gran número de agentes en Gran Bretaña, algunos de ellos personas de mucha influencia y con información valiosa.



Pujol recibió el nombre en clave Bovril, pero fue cambiado a Garbo por sus superiores, que lo consideraban "el mejor actor del mundo", y por tanto digno de compararse con la estrella de cine Greta Garbo. El nombre en clave de Pujol para la Abwehr era Rufus.

La dificultad de su trabajo radicaba en que debía en todo momento fabricar informes coherentes de todos los agentes que iba inventando y que no se contradijeran entre sí, sin perder credibilidad.

 

Periódico de 1984, con una imagen de Pujol luciendo la Orden del Imperio Británico

 



Condecoraciones: Garbo tiene el honor de ser la primera y una de las pocas personas condecoradas con medallas de ambos bandos: la Cruz de Hierro alemana y la Orden del Imperio Británico.

 


 

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De izq. a dcha., espías de “El Círculo de Cambridge”: Arnold Deutsch, Kim

 

Philby, Donald Maclean, Guy Burgess y Anthony Blunt.

 


A veces debía inventar razones para explicar por qué uno de sus agentes había sido incapaz de informar sobre alguna operación que tarde o temprano llegaría a oídos alemanes y para no descubrir que todo era una farsa. En una ocasión informó que uno de sus agentes de Liverpool había caído enfermo justo antes de un gran movimiento de flota desde ese puerto a la costa oeste de Inglaterra. Al caer supuestamente enfermo, le fue imposible a ese espía transmitir aquella información. Para dar énfasis a su historia inventada, incluso tuvo que fingir la muerte de ese agente y hasta una esquela falsa fue publicada en un diario local. De esa forma, los alemanes creyeron su historia y hasta pagaron una pensión a la "viuda" del agente muerto.

 

La información que Pujol enviaba a los alemanes era inventada por sus superiores Británicos e incluía una gran parte de sucesos verdaderos para que los informes fueran más convincentes. A veces, se conseguía el efecto deseado mandando información genuina pero retrasando su llegada para que el daño fuera mínimo. Para ello a veces se recurría a matasellar una carta con una fecha anterior, pero no mandándola hasta la víspera del movimiento de tropas en cuestión para que cuando llegara pareciera un retraso del servicio de correos. Los alemanes pagaban a Garbo (o Arabel, que era su nombre en clave alemán) grandes cantidades de dinero para mantener su red de agentes, que en un momento dado llegó a contar con 27 personajes ficticios.

Una vez operativa y establecida la red ficticia de agentes, Pujol continuó engañando a los alemanes. Le dijo a la Abwehr que tenía 14 agentes y 11 contactos muy importantes. También "se asignó" un lugarteniente, un operador de radio suplente y varios ayudantes en toda Gran Bretaña. Entre los agentes, Garbo inventó un piloto alcohólico de la RAF y un lingüista del servicio de inteligencia que odiaba a los comunistas

Uno de los agentes imaginarios de Garbo se llamó "Wren", como se les llamaba a los miembros de la WRNS (Women's Royal Naval Service), Garbo le informó a la Abwehr que Wren había sido enviada al Cuartel General del Teatro de Guerra del Sureste Asiático en Ceilán, desde donde ella le enviaría los informes para ser transmitidos a la Abwehr. Los alemanes a su vez pasarían esa información a la embajada japonesa en Berlín, que a su vez la retransmitiría a Tokio.

Los alemanes estaban impresionados con los informes que Garbo les enviaba. Las informaciones de Garbo llegaban a la Abwehr por correo, haciendo un periplo de Londres a Portugal gracias a "la colaboración de un piloto de KLM, quien los enviaba a Berlín por correo desde Lisboa." Un informe que impresionó a los alemanes fue el que contenía los detalles sobre el desembarco anglo-americano en África, pero que manifestaron que "desafortunadamente, llegó demasiado tarde, por culpa del correo." En vista de eso, la Abwehr decidió utilizar equipos de radio para las futuras comunicaciones.

Las actividades de Garbo forzaron a los alemanes a revelar varios de sus verdaderos agentes en la inteligencia británica y en pago por sus servicios, los alemanes le enviaron 340 mil dólares para los gastos que la red de Garbo generaba.

Operación Fortitude

El trabajo de desinformación de Garbo era parte de la Operación Fortitude, que convenció a Adolf Hitler y a muchos de sus colaboradores de que la invasión aliada ocurriría en el Paso de Calais, a 250 km de Normandía, y que el desembarco de Normandía era sólo una maniobra para atraer a las tropas alemanas y alejarlas del objetivo real: el Paso de Calais. Existe información sobre este espía en el Imperial War Museum de Londres, que incluye material desclasificado altamente confidencial.

El español logró convencer a su superior en la Abwehr, Karl Kuehlanthal, que disponía de información de primera mano sobre los desplazamientos de las fuerzas británicas y norteamericanas, hasta el punto de ser condecorado con la Cruz de Hierro.

La principal operación, según el informe del MI5 fue el engaño sobre el Desembarco en Normandía. Convenció a los alemanes de que las fuerzas aliadas disponían de 77 divisiones y de 19 brigadas en la costa sur de Inglaterra, es decir, un 50% más que la realidad. Para dar credibilidad a la idea de un desembarco en el norte de Francia, los británicos hicieron flotar frente a las costas de Dover barcazas falsas, construyeron puertos de cartón-piedra y tanques de caucho, todo ello al mando del mismísimo General Patton, que en realidad solo tenía a su cargo catorce soldados.

La estrategia alemana estuvo basada en el desembarco en el Paso de Calais, puesto queGarbo les convenció que el desplazamiento de tropas en Normandía era sólo una operación de distracción. La Abwehr estaba convencida que el Ejército de Patton, que sólo existía en el papel, desembarcaría en Calais y sería la fuerza principal de asalto al Muro del Atlántico.

 

Después de Normandía y pese a todo, los alemanes siguieron confiando en los informes de Garbo. Uno de estos informes que envió, daba cuenta de un enorme depósito de armas en el sur de Londres que se intercomunicaba por medio de un tren subterráneo. Una de sus últimas misiones consistiría en proporcionar datos falsos sobre el estallido de las bombas V-1 y V-2, con el fin de desviarlas de la zona metropolitana de Londres.

Tras finalizar la guerra, Pujol vivió con nombre ficticio en Venezuela durante cuarenta años. Digno de su maestría en el engaño, simularía su muerte en 1949, en Angola, por una picadura de serpiente. En España dejaría a su mujer y a tres de sus hijos, convencidos de su muerte. Reharía su vida en Caracas, donde se volvería a casar y tener otros tres hijos. Durante esos años, jamás hizo mención a sus actividades durante la II Guerra Mundial. En 1984 es localizado por un investigador y escritor británico, Nigel West y homenajeado en Buckingham Palace, donde recibiría la medalla otorgada en 1945. Con la ayuda de West escribió un libro de memorias titulado "El Espía del Siglo", donde relata todas las peripecias de su vida como espía. Falleció en Caracas, en 1988.

 

Joan Pujol Garcia Garbo) Entrevista en TV- 33

Garbo, El Espia que Salvo el Mundo

XAVIER VINADER PERIODISTA DE INVESTIGACION

Xavier Vinader
es un curtido periodista que ha investigado una gran variedad de temas de alcance internacional, tales como el crimen organizado, las redes de prostitución, el tráfico de armas, así como el nazismo en los momentos más álgidos de su historia y sus intentos de propagación acabada la guerra. Cubrió historias de espionaje y contraespionaje, incluida una serie en seis capítulos sobre Juan Pujol para la revista Interviú. Cuando Pujol regresó a Barcelona en el 1984, Vinader le ayudó a recordar todos los hechos ocurridos 40 años atrás, que ya estaban desvaneciéndose de su memoria. Para ello, compartió extensas conversaciones con Pujol y visitaron juntos los lugares donde desarrolló sus actividades durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial. La trayectoria y algunos de los reportajes de Vinader le han merecido premios nacionales e internacionales. También es autor del libro Operación Lobo.

garbo el espia

JOSÊ MARIA BENEYTO

 

Nacido el 24 de octubre de 1956 en Valencia. Diputado de la X legislatura. Casado. Tres hijos. Doctor en Derecho y Filosofía y Letras (Alemania); Master por la Universidad de Harvard. Diploma en Dirección de Empresas. Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales. Catedrático Jean Monnet de la Unión Europea. Abogado. Funcionario por oposición de las Comunidades Europeas (en excedencia). Secretario General Adjunto del Grupo Parlamentario Popular Europeo. Asesor del Presidente del Partido Popular. Ha publicado libros y artículos sobre derecho internacional, relaciones internacionales, derecho mercantil y regulación, historia del pensamiento. Vocal Suplente de la Diputación Permanente, Portavoz de la Comisión de Asuntos Exteriores, Vocal de la Comisión de Economía y Competitividad, Vocal de la Comisión Mixta para la Unión Europea y Presidente de la Delegación española en la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.