Son muchas las reliquias que se veneran en el mundo y muy pocas las auténticas. Desde un lejano pasado, eran elementos codiciados porque tenían el poder «directo» de Dios y ello motivaba aún más el poseerlas. Pero las reliquias, realmente, lo que tenían era un doble objetivo: por un lado el de evangelizar zonas que resultaban especialmente atractivas para la Iglesia; y, por otro lado, y en torno a ellas, se generaba una magnífica concentración de personas que podían dar origen a una increíble población que culminaba con la creación de aldeas, pueblos y ciudades.

Este libro se centra en la Sábana Santa de Turín (o Síndone), de una forma aséptica y libre de prejuicios, y con un lenguaje sencillo de entender, básico e interesante: su historia, su misterio y las sorpresas que en su largo peregrinar ha deparado al ser humano que, con buen criterio, se ha acercado a saber un poco más de ella.

Datación por radiocarbono

Uno de los Papas que más ha defendido la Sábana Santa de Turín fue Juan Pablo II, que la catalogó de «reliquia» y que se refirió a la impronta que se contempla en la Síndone como «un reto a la inteligencia», ya que la ciencia no ha podido explicar satisfactoriamente cómo se formó, ni tampoco ha sido capaz de reproducirla, con las mismas características, en un laboratorio.

«Lo confieso: la Sábana Santa de Turín es uno de mis enigmas favoritos. Y lo es no tanto por la relevancia del personaje que supuestamente envolvió o por sus implicaciones religiosas y sociales, como por la contradicción que supone su existencia -apunta García Bautista-. Si resulta que la mortaja es auténtica, la génesis de la imagen que contiene resulta un desafío en términos científicos. Sería la materialización de un milagro, algo que, como el lector ya imaginará, la ciencia nunca querrá admitir

El enigma de la ✟ SÁBANA SANTA ✟ Entrevista a José M. García Bautista

El periodista especializado en historia y misterio José Manuel García Bautista recopila las investigaciones y opiniones que se han realizado sobre una de las reliquias que más interés ha generado durante siglos y a la que se atribuye haber sido el lienzo en el que fue envuelto el cuerpo de Jesucristo tras morir en la cruz.