“la mejor novela sobre la cárcel en lengua española” según Gonzalo Torrente Malvido, para septiembre en las librerías.
El sexto
Decía Gonzalo Torrente Malvido, que conoció a fondo el lumpen, que “El Sexto es la mejor novela sobre la cárcel en lengua española”, pero sobre esto y como escribiera Mario Vargas Llosa, “la prisión es solo un medio, el decorado que usa Arguedas para representar un drama que lo hostigó toda su vida y que, sin duda, contribuyó a forjar la crisis que culminó con su suicidio: el de la marginalidad”.
En efecto, sobre el légamo de sordidez de la prisión, por donde campan degenerados de toda laya, y donde, por si fuera poco, se disputan enconadas batallas políticas entre apristas y comunistas por un país que se halla a extramuros, despunta, como único recurso para cualquier existencia posible, un lirismo y una nostalgia, que dotan al relato de una vivacidad y de una genuinidad, que no sólo lo convierten en una de las novelas cimeras de la prosa hispana del s. XX, sino una experiencia indeleble para cuantos la han leído.
“Por su rica emotividad, sus hábiles contrastes y sus relámpagos de poesía, deja, al final de la lectura, una impresión de belleza y de vida” —Mario Vargas Llosa

“la mejor novela sobre la cárcel en lengua española” según Gonzalo Torrente Malvido, para septiembre en las librerías.

El sexto ....“La mejor novela sobre la cárcel en lengua española” según Gonzalo Torrente Malvido, para septiembre en las librerías.

José María Arguedas

(Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969) Escritor y etnólogo peruano, renovador de la literatura de inspiración indigenista y uno de los más destacados narradores peruanos del siglo XX. Después de realizar sus estudios secundarios en Ica, Huancayo y Lima, ingresó en 1931 en la Facultad de Letras de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima para estudiar literatura. Entre 1932 y 1937 trabajó como auxiliar de la Administración Central de Correos de Lima, pero perdió el puesto al ser apresado por participar en una manifestación estudiantil a favor de la República Española.

Tras permanecer alrededor de un año en la prisión El Sexto, fue nombrado profesor de castellano y geografía en Sicuani, en el departamento de Cuzco, cargo en que descubrió su vocación de etnólogo. En octubre de 1941 fue agregado al Ministerio de Educación para colaborar en la reforma de los planes de estudios secundarios. Tras representar al profesorado peruano en el Congreso Indigenista Interamericano de Patzcuaro (1942), reasumió su labor de profesor de castellano en los colegios nacionales Alfonso Ugarte, Nuestra Señora de Guadalupe y Mariano Melgar de Lima, hasta que en 1949 fue cesado por considerársele comunista.

Decía Gonzalo Torrente Malvido, que conoció a fondo el lumpen, que “El Sexto es la mejor novela sobre la cárcel en lengua española”, pero sobre esto y como escribiera Mario Vargas Llosa, “la prisión es solo un medio, el decorado que usa Arguedas para representar un drama que lo hostigó toda su vida y que, sin duda, contribuyó a forjar la crisis que culminó con su suicidio: el de la marginalidad”.

 

sus hábiles contrastes y sus relámpagos de poesía, deja, al final Por su rica emotividad, En efecto, sobre el légamo de sordidez de la prisión, por donde campan degenerados de toda laya, y donde, por si fuera poco, se disputan enconadas batallas políticas entre

de la lectura, una apristas y comunistas por un país que se impresión de belleza y halla a extramuros, despunta, como único de vida” recurso para cualquier existencia posible,

 

Mario Vargas Llosaun lirismo y una nostalgia, que dotan al relato de una vivacidad y de una

 

genuinidad, que no sólo lo convierten en una de las novelas cimeras de la prosa hispana del s. XX, sino una experiencia indeleble para cuantos la han leído.

 

 

 

sus hábiles contrastes y sus relámpagos de poesía, deja, al final Por su rica emotividad, En efecto, sobre el légamo de sordidez de la prisión, por donde campan degenerados de toda laya, y donde, por si fuera poco, se disputan enconadas batallas políticas entre

 

 

 

Nació el 18 de enero de 1911 en Andahuaylas, y falleció el 2 de diciembre de 1969, en Lima, a consecuencia de su segundo intento de suicidio. Desde la muerte de su madre, cuando contaba apenas dos años, se enfrentó a una infancia y a una adolescencia errabundas, hasta que, en 1931, con su ingreso en la facultad de Letras de la Unv. de San Marcos, se estableció en Lima. En 1937, al tiempo que recibía el título de Bachiller, fue apresado por participar en la algarada estudiantil contra la visita de un general de la Italia fascista. Fue confinado en El Sexto,

 

penal de Lima, donde permaneció ocho meses; circunstancia que motivará, años después, la presente novela.

 

 

 

Tras su libertad, empezó a trabajar como profesor de lengua española, pero su pasión por la cultura indígena le valió el ser nombrado, en 1942, Conservador General de Folklore. Posteriormente fue catedrático de Etnología en la Unv. de San Marcos (1958- 1968) y de la Unv. Agraria La Molina (1962-1969). No obstante, sus intermitentes y feroces depresiones, desde la década de los cuarenta, lo abocarán al suicidio en 1969. Su obra narrativa no es sino el reflejo de su vida y sus pasiones, desde sus primeros cuentos de Agua (1935), pasando por la novela Yawar Fiesta (1941), hasta la celebérrima Los ríos profundos (1958), sin que desmerezcan en ambición las posteriores: El Sexto (1961), Todas la sangres (1964) y El zorro de arriba y el zorro de abajo (publicada póstumamente, en 1971). Grandes relatos que, con el resto de su obra cuentística, escritos antropológicos y poemas, darán cuerpo y hondura a uno de los más formidables escritores de la lengua hispana.

 La novela siguiente, El Sexto, publicada en 1961, representa un paréntesis con respecto al ciclo andino. "El Sexto" es el nombre de la prisión de Lima donde el escritor fue encarcelado en 1937-1938 por la dictadura de Benavides. El infierno carcelario es también una metáfora de la violencia que domina toda la sociedad peruana.

 

 

 

 

 

 

Modestísima Opinion en uno de los mejores libros..
Transcurrida la lectura de este libro uno se siente bastante feliz por no tener que pasar por esta vida escapando del sector social más bajo del proletariado, aquel que está desprovisto de conciencia de clase.
Esta novela es como ya han comentado los grandes autores el más grande sobre, “la prisión es solo un medio, el decorado que usa Arguedas para representar un drama que lo hostigó toda su vida, según palabras de Don Mario Vargas Llosa un, de resumen Que no puede ser borrado o quitado
Fuerza contundencia en las explicaciones hechos personajes esta prosa de la que esta en guarnecida la historia le dará mucha más calidad para mí no podéis dejar de leerlo un 10

Decía Gonzalo Torrente Malvido, que conoció a fondo el lumpen, que “El Sexto es la mejor novela sobre la cárcel en lengua española”, pero sobre esto y como escribiera Mario Vargas Llosa, “la prisión es solo un medio, el decorado que usa Arguedas para representar un drama que lo hostigó toda su vida y que, sin duda, contribuyó a forjar la crisis que culminó con su suicidio: el de la marginalidad”.

En efecto, sobre el légamo de sordidez de la prisión, por donde campan degenerados de toda laya, y donde, por si fuera poco, se disputan enconadas batallas políticas entre apristas y comunistas por un país que se halla a extramuros, despunta, como único recurso para cualquier existencia posible, un lirismo y una nostalgia, que dotan al relato de una vivacidad y de una genuinidad, que no sólo lo convierten en una de las novelas cimeras de la prosa hispana del s. XX, sino una experiencia indeleble para cuantos la han leído.

 

Nació el 18 de enero de 1911 en Andahuaylas, y falleció el 2 de diciembre de 1969, en Lima, a consecuencia de su segundo intento de suicidio. Desde la muerte de su madre, cuando contaba apenas dos años, se enfrentó a una infancia y a una adolescencia errabundas, hasta que, en 1931, con su ingreso en la facultad de Letras de la Unv. de San Marcos, se estableció en Lima. En 1937, al tiempo que recibía el título de Bachiller, fue apresado por participar en la algarada estudiantil contra la visita de un general de la Italia fascista. Fue confinado en El Sexto, penal de Lima, donde permaneció ocho meses; circunstancia que motivará, años después, la presente novela.

 

 

 

Tras su libertad, empezó a trabajar como profesor de lengua española, pero su pasión por la cultura indígena le valió el ser nombrado, en 1942, Conservador General de Folklore. Posteriormente fue catedrático de Etnología en la Unv. de San Marcos (1958- 1968) y de la Unv. Agraria La Molina (1962-1969). No obstante, sus intermitentes y feroces depresiones, desde la década de los cuarenta, lo abocarán al suicidio en 1969. Su obra narrativa no es sino el reflejo de su vida y sus pasiones, desde sus primeros cuentos de Agua (1935), pasando por la novela Yawar Fiesta (1941), hasta la celebérrima Los ríos profundos (1958), sin que desmerezcan en ambición las posteriores: El Sexto (1961), Todas la sangres (1964) y El zorro de arriba y el zorro de abajo (publicada póstumamente, en 1971). Grandes relatos que, con el resto de su obra cuentística, escritos antropológicos y poemas, darán cuerpo y hondura a uno de los más formidables escritores de la lengua hispana.