Novela ambientada en la antigua Roma y la antigua Palestina en tiempos de Jesucristo • Poncio Pilatos, Barrabás, María de Magdala, Jesucristo, Judas y varios de personajes bíblicos están presentes en la novela • Novel que junta el género histórico con el costumbrista y de ambientación de la época • El lenguaje de la novela es claro y sencillo. Sin que resulte artificioso ni excesivo • La trama y el desenlace hace que la novela sea muy amena, de fácil lectura y con evidente interés de público. • Las similitudes con Ben-Hur son bastantes y podrían ser, por tanto, de interés para el lector

“Jai-Vita”

Natàlia Senmartí Tarragó (Barcelona setiembre 1950) Hace más de treinta años que reside en el Principado de Andorra donde ejerce como profesora de historia del arte y del cine en l’escola d’art del Comú d’Andorra la Vella. En el mismo centro también ha dado clases de diseño gráfico, plástica para niños, ilustración y cómic.
Se dedicó a la ilustración de libros para editoriales de España y Andorra y expuso pintura, grabado y dibujo en galerías de ambos países.
Es licenciada en Historia del Arte, Universitat de Barcelona y se tituló en Publicidad, Escola Llotja de Barcelona.
Aficionada al cine y a la fotografía, siempre que puede viaja, otra de sus pasiones junto con la lectura. Publicados relatos en revistas y certámenes. Desde siempre le ha atraído la antigüedad, la historia, este libro es la prueba, un viaje desde su perspectiva al mundo de los mitos que más la han fascinado.

Aproximadamente, el año treinta de nuestra era.
El joven Gayo Decio Valerio, tribuno de la Décima legión Fretensis, acaba de llegar a Jerusalén para entrevistarse con el prefecto de Judea, Poncio Pilatos. Lo ignora, pero a partir de ese momento la vida le proyectará al otro lado del espejo. Inmerso en un entorno hostil, Va- lerio madura entre fanatismos de toda índole y así realiza su particular viaje de iniciación a través de la amistad, el amor, el odio y el dolor.
La acción transcurre a lo largo de unos ocho meses y en lugares que van desde Palestina a la bahía de Nápoles o Roma. Tanto los per- sonajes históricos: Tiberio, Pilatos, Jesús, Judas, Barrabás, Esteban o María de Magdala, como los que son de ficción, se desenvuelven en un escenario explosivo y tenso. Sin embargo, a ellos les faltaba la perspec- tiva del tiempo. Vivieron en realidad sin adivinar que eran protagonis- tas y testigos privilegiados de acontecimientos extraordinarios. Ahora, querámoslo o no, asumimos que lo que sucedió entonces nos ha mar- cado para siempre.
Jai-Vita no va a favor ni en contra. No hay respuestas ni elucu- braciones místicas; hay dudas. No se propone tolerar nada, palabra de- masiado repetida, se intenta comprender, que no es lo mismo.
La historia lo demuestra. Jai, la vida, no vale nada. No obstante, es el único bien absolutamente cierto que poseemos. El título de la no- vela alude precisamente a ese bien, y al expresar la palabra en dos len- guas como el hebreo y el latín. Es más, alienta la comprensión entre mundos opuestos, un esfuerzo que a lo largo de la trama llevan a cabo aquellos que forjarán el futuro, los jóvenes, irremediablemente destina- dos a perder la vida en todas las guerras hasta hoy.
Habrá quien suponga que este libro pretende ser una segunda versión de Ben-Hur. Desde luego la época coincide y, evidentemente, algunos personajes reales, pero el enfoque de las circunstancias es dia- metralmente opuesto y las comparaciones por tanto resultan odiosas. Veamos, pues, por dónde se enfocará esta segunda versión para la pan- talla grande que, al parecer, se rodará en los estudios de Cinecittà que he visitado hace poco, el mundo del cine: fábrica de sueños. Sueños escritos o en imágenes. De eso se trata, de soñar

 

 

 

Entrevista con : NATÂLIA SENMARTI TARRAGO

Escribe sobre el entorno sociopolítico de Jesús cuando en principio pensamos que, todos que era sobre Jesús, Complicado o no.

Precisamente no me interesaba escribir otra novela en la cual Jesús fuera el eje principal, el protagonista, hay mucho sobre eso, en cine también, sin contar los textos del Antiguo y Nuevo Testamento..historiografía, literatura. Quería acercarme al tema desde otro punto de vista y como le tengo mucho respecto al personaje, he preferido tomarme cierta distancia sin dejar de verlo como lo verían sus contemporáneos, o sea, desacralizado.

Me fascinaba zambullirme en el ambiente, para entender-o intentar hacerlo- la atmósfera que rodeó a ese "mito" y lo fraguó. ¿Complicado? nada es fácil. Todos nacemos en un lugar y una época que nos explica y nos sitúa, en su caso, Palestina aprox. año 30, época Tiberio César. A lo largo de la novela he ido penetrando ese entorno, ha sido un viaje intensísimo, del cual han surgido nuevas preguntas. Una vez metidos en el texto, cada cual les dará, si quiere, respuestas a su criterio ¿o no? Porque no existen las respuestas nítidas, creo, o tal vez éstas nos conducen a nuevas dudas.  Si se describe una atmósfera y un tiempo, los personajes quedan inmersos en él,  incluido Jesús. ¿Qué sucedía entonces, no solo en Judea? ¿Qué mundo le toco vivir y no solo a Jesús? La política, la religión, las costumbres, los escenarios, la diversidad de gentes y culturas...por ahí me entrometí para tirar del hilo, y  palabra a  palabra, me adentré en ese laberinto.

La relevancia de Jesús y sobre todo, lo que ha significado hasta hoy, en todos los sentidos, ha sido un asunto que siempre me ha tentado. Me empujaba a hacer mis averiguaciones, a visitar los orígenes y a bucear en los datos cualesquiera, que hicieran, o hacen, referencia a lo que allí ocurrió. Me di cuenta de que a pesar del tiempo transcurrido, lo que sucedió entonces, por así decirlo, es un antecedente de lo que hoy sucede. Soy de las que creo que si olvidamos el ayer, nunca entenderemos el presente. Opino que el ser humano, en sus pasiones, en sus deseos, miserias y grandezas, no ha cambiado tanto a través de los siglos.       

Trama ambientada en Jerusalén, en los últimos meses de vida de Jesucristo, sin que este sea el protagonista, cuesta muchísimo estos tipos de historias y tipo de escritos.

Existen muchas formas de abordar un tema, cada autor tiene libertad para decantarse por su propia versión, la mía espero que no resulte de las complicadas. Utilicé a un protagonista venido de otro mundo muy distinto. Llega carente de referencias sobre el entorno, sin la mochila de una vida cargada con  demasiadas vivencias, muy joven.  Me he valido de él para describir las sensaciones que le sorprenden y a la vez le fascinan, sin que pueda evitar sufrir las consecuencias a las le empujan, tanto  su curiosidad como su profesión. Ese factor me permitió una mirada nueva, crítica, llena de preguntas que se empeña en responder, sin lograrlo del todo. Valerio se  convierte en el testigo de lo que ocurre, se entromete entre las gentes, la religión y las costumbres, sus ojos exploran un mundo complicado, sufre las dentelladas de una violencia ciega en la que también se implica, una situación sin salida, embrutecedora. Llegan el hastío, la impotencia, pero también resquicios de humanidad, contradicciones propias y ajenas, surgidas del mundo romano o de Palestina. Acepta la conclusión de que nada es monolítico e impermeable, ni las certezas, ni los dogmas, ni los sofismas. Así, gracias al roce de los hechos cotidianos, se abren grietas por donde aparecen seres humanos capaces de reaccionar. Siempre he creído que la ignorancia es la madre del fanatismo, un antídoto sería el conocimiento de lo diferente para intentar comprender, viajar sirve, y puede hacerse físicamente o a base de voluntad. Este libro lo intenta con palabras, no va a favor ni en contra de nada, expone, muestra algunos caminos que tampoco aspiran a ser infalibles.          

 

Pilatos y Valerio este último es muy odiado por su entorno allí donde precisamente tiene que hacer su trabajo, se siente engañado o sabía lo que se iba a encontrar

Suelo meterme en la piel de los personajes, en cada uno o una, resulta una exploración muy intensa, tal vez, de mí misma. Me someto a un ejercicio de conocimiento sobre los seres humanos, enriquecedor y sorprendente, inagotable. En el argumento no hay buenos ni malos por antonomasia, tampoco pretende ser moralizante. La vida nos otorga genética, orígenes, culturas, prejuicios, educación...que nos moldean, de ahí la diversidad en todos los sentidos, pero creo que no estamos sometidos a esos conceptos de forma inexorable. Pilatos y Valerio vienen de un mismo mundo, pero, qué distintos son. A Valerio de nada le valdrán ciertos prejuicios anunciados, ni las sospechas que al llegar, adivina en el entorno,  o el cinismo de Pilatos, que es cosa suya. Deberá entendérselas con lo que le espera y nadie lo ha engañado en ningún sentido, es tribuno, usa la espada como profesión, así que encara lo que sea sin lamentaciones. Otra cosa es lo que sucederá, un cúmulo de experiencias que le cambiarán la vida.

 

 

 Dos culturas destinadas a enfrentarse, y a no entenderse.

Ocurre hoy. Me parece que lo de entonces es un adelanto de lo de ahora, las situaciones se repiten, aquello de tropezar en la misma piedra. Por eso creo que las novelas históricas no hablan de tiempos polvorientos que no nos incumben, nos hablan a nosotros desde los escenarios del ayer. Cuando nos cerramos, nuestra razón se convierte en la razón con mayúsculas. Ni Roma ni Judea eran culturas afines por muchas causas, todo lo contrario, sin embargo con la actitud del enfrentamiento y la negación en buscar causas, diálogos, se cierran todas las puertas, únicamente quedan la violencia y el absurdo. Detrás de lo que se muestra como imponderable, o fruto de la historia, existen motivaciones que suelen ser interesadas; ganancias de poder, económicas, ideológicas, oportunismo político al manipular los atavismos culturales de los pueblo, las bajas pasiones. Las consecuencias suelen pagarlas los más indefensos. Inocente al cien por cien, no lo es nadie, solo los recién nacidos. Las diversidad de culturas debería enriquecernos, la uniformidad debería anularnos. No quiero resultar pedante ni me gusta soltar sentencias, tómese como una opinión.       

Pilatos, un resentido, irónico, encuentra a faltar su Roma, pero odia a Palestina se puede acumular tanto odio.

Se puede si se quiere, la reacción de Pilatos no es exclusiva de él. Todo lo que aquí le rodea le cubre de estupor y rabia, no atisba ni un ápice de cordura ni un argumento susceptible  de entrar en su cabeza. Cree que utilizando su poder y las razones que le otorga Roma; la cultura superior, la ley, el orden, podrá soportar este destino odioso. Se obstina en ejercer la brutalidad, la humillación sobre Judea, para disimular  su impotencia al no ser capaz de buscar otras salidas más meditadas, políticamente, más lógicas. Esa actitud también le proporciona un placer que reconoce mezquino y se encierra en sí mismo. No es un monstruo, es un hombre desesperado que se encuentra en un lugar inexplicable, en la soledad del poder, añorando su mundo del que se le ha apartado durante años, demasiados. La única forma de afrontarlo es la sinrazón, aliada a la ironía para soportarse a sí mismo. No obstante, tiene reacciones puntuales que alivian su existencia, momentos y actos capaces de reconciliarle con el mundo. Cierto sentido del humor, cierta perspicacia al no considerarse infalible, son armas que usa para ceder ante situaciones que le reportan la sensación gratificante de considerarse humano.         

Lugares Donde se precipitan los Hechos, cuénteme ha tenido que viajar o se lo sabía porque precisamente donde se encuentra el verdadero culpable.

He tenido que documentarme meticulosamente, lo cual me aporta un sin número de conocimientos en todos los terrenos, un placer por más que supone horas y días, semanas...a veces,  a cada paso de la escritura, tengo que revisar.  De todos modos es  el mínimo exigible cuando se escribe novela histórica, por respeto al lector/a. Doy por hecho que habré cometido errores, que se me habrá pasado algo, me habré equivocado...sin embargo no se trata de un estudio histórico, ni de un ensayo, es ficción, novela. Vierto en ella mi fantasía, invento personajes, interpreto a los verídicos, creo que es mi potestad como escritora. Acepto, pues, que no contentaré las opiniones infinitas que se vierten sobre aquellos hechos tan conocidos. En lo referente a los viajes, he tenido la suerte de conocer algunos de los escenarios y aunque hayan pasado los siglos, una siente emoción al respirar las atmósferas, ayuda a reinventar la acción en su tiempo. ¿Dónde se encuentra el verdadero culpable? No lo encuentro, en este viaje novelesco no pretendo descubrir al "malo" ni al "bueno".  

 

 

Realidad total, o realidad con tintas de fantasía casi real o inventada, por ser más claros hechos reales o fantasía acompañada de historia en porcentaje.

Tratándose de novela histórica, ciertas dosis de realidad basada en la documentación, deberían pervivir, lo he procurado, no obstante, insisto, como sucede en toda obra de ficción del género que sea, la fantasía se instala. No pretendo sentar cátedra sobre el tema, ni hablar, doy mi libre versión.

 

Su punto de vista como Autora del libro, desde la perspectiva de lectora. Difícil pregunta

He escrito el libro por lo tanto también lo he leído, pero a partir de aquí lo dejo libre, en manos del lector o lectora, ese es su camino. Tengo mis opiniones, pero las de los demás me resultan fascinantes, porque suelen sorprenderme cuando hablo con gente que ha leído la novela, ofrecen puntos de vista inadvertidos, en ocasiones coincidimos, otras discrepamos, cuatro ojos ven más que dos, no digamos más, para mí es un estimulo que me anima a continuar escribiendo.

 

Cuáles son sus Autoras preferidas o Autores, y sobre qué temas le inspiran más o le animan más cuando lee.

Soy bastante voraz leyendo, no importan los llamados géneros si me atrapa una historia. En ese sentido todos y todas me inspiran y me enseñan, a escribir se aprende leyendo, frase muy repetida, pero en la que creo. Autoras o autores, por citar alguno o alguna: Andrea Camilleri, Torrente Ballester, Margerite Yourcenar, Amin Maalouf, Patricia Highsmith, Söwall y Wahöö, Santa Teresa, Quinto Horacio, Roberto Bolaño, Baudelaire, Carmen Laforet, Terenci Moix, Henning Mankell, Gayo Suetonio, Jane Austen, Jo Nesbo, Epicuro, Joan Marsé, José Saramago, Dashiell Hammet, Ana María Matute, Cormac McCarthy...!Cervantes! cómo no...Georges Simenón, uf...!Homero! ¿Me he pasado? pues me dejo la tira, seguro.  

 

Dígame tres libros de españoles/las que usted ha valorado más su lectura.

1-Me dejó boquiabierta: "La saga/fuga de J.B" Torrente, como un torrente de creatividad, a la altura del mejor García Márquez-2-"Nada" de Carmen Laforet, una época oscura, una clase social en declive,  vistas desde la óptica de una mujer sensible, singular, solitaria. 3-En tema Histórica, he descubierto a Francisco Narla en "Assur", con un estilo que te seduce, trasladándote a una época que él interpreta de forma personal y a la vez, creíble.

 

En preparación y para cuando el próximo y sobre todo denos una pista de que será el tema.

Digamos en fase corrección, "Las lágrimas de Jerusalén", la tercera Cruzada vista desde los dos bandos, sobre todo  a través de los personajes inventados y dando mi "versión" de los históricos. Tengo otra novela publicada "La paz de Troya", creo que el tema se adivina con el título.

OPINION COMPARTIDA CON GRANDES OPINADORES VALENTIFAINÊ

Aquel año sucedió algo que nos ha marcado para siempre.

Una novela de romanos y de culturas condenadas a no entenderse, una situación lejana que nos habla de hoy. Sucedió entre violencia, fanatismo, misterio e incomprensión, sucedió también el amor y la amistad, la duda siempre, las preguntas. Palestina es el escenario, pero también Roma, Capri, Pompeya, Capua, el mar y el viaje. Esta novela es un viaje al centro de nosotros mismos a través del tiempo.

Es una novela llena de sentimientos que demuestra, según Senmartí, que los seres humanos no hemos cambiado mucho en 2.000 años para que "también es una novela de amor y de amistad, no sólo de violencia y fanatismo -que es y muy-pero el mensaje final es que hagamos un esfuerzo para entender la diferencia ". Por tanto, añade, "es vigente".

 

 

Palestina del año 33, cuando Jesucristo todavía estaba vivo. Ahora bien, Natalia Senmartí ha querido aclarar, durante la presentación a la Pulga, que no es una obra sobre su figura, sino sobre el entorno, el contexto de Jesucristo. Todo ello, a través de los ojos del protagonista, Valerio, que se encuentra con el choque entre dos mundos antagónicos, el clásico y pagano de la Roma imperial y el de los de los judíos monoteístas. Asegura que no le interesaba centrarse en la figura de Jesucristo. "Hay es pero no es el protagonista", dice la autora, que ha querido profundizar en el entorno y los hechos, ya que "todo lo que pasó entonces todavía lo llevamos encima".

 

 

En la obra no faltan personajes históricos de la época tales como Jesucristo, Pilato o Barrabás. Aparte de Palestina, también nos hace viajar a Roma, Capri y Nápoles.