1714. Cataluña en la España del siglo XVIII
Antonio Morales Moya
El año 1714 es fecha clave para un nacionalismo catalán que conmemora los trescientos años de la derrota del archiduque Carlos de Austria frente a Felipe de Borbón en su disputa por el trono de España. Ese año se ponía fin a la guerra de sucesión a la corona española, primera de las que con este carácter asolaron Europa en la centuria ilustrada y cuyas múltiples dimensiones —en primer término la internacional, al dirimirse la hegemonía europea— impiden definirla como un conflicto de entidades nacionales enfrentadas. Este libro, que no niega la política como elemento esencial de una sociedad democrática, es sobre todo un libro de historia en el que no se trata de legitimar el presente sino de comprender el pasado sin manipulaciones. Los diversos artículos que lo integran entretejen una narración que trata de dar cuenta razonable de un acontecimiento decisivo en la Historia española. El libro se estructura teniendo en cuenta el acontecimiento en sí mismo, su contexto, las repercusiones que tuvo en Cataluña y en los demás territorios de la monarquía Hispana, y las diversas interpretaciones que sobre 1714 se han ido sedimentando hasta dar a esta fecha su forma actual.

Además, es un libro coherente e integral, organizado en torno a tres vectores: la España de los primeros borbones; la guerra de Sucesión y la Cataluña que fue; y la Cataluña fabulada y su influencia sobre el nacionalismo actual. No quiere decir que las partes del libro coincidan con cada uno de estos vectores sino que son los ejes que vertebran la obra, que la dotan de sentido y que la tornan en omnicomprensiva y transversal. El ejemplar cuenta con los más prestigiosos historiadores expertos en el periodo, historiadores del pensamiento, la España contemporánea, Economía y del Derecho Constitucional. Puede leerse como un preciso ensayo de Historia Moderna o como una respuesta certera, académica y rigurosa del desafío soberanista.
El ensayo coral también apuntala la idea de que el siglo XVIII fue, “en general”, “extremadamente positivo para Cataluña”. De esta manera rompe con la lectura de los historiadores “enemigos”, que han documentado una época represiva con los vencidos tras la victoria borbónica de 1714, que destruye órganos de gobierno, las Cortes y la Generalitat, vacía de poder a los municipios y procura la asimilación política de los catalanes. Frente a esta visión aparece la otra, la de la libertad de comercio con las Antillas y América, que “contribuye de forma decisiva” al crecimiento económico de Cataluña y España. Para Morales la “especificidad catalana” no se puede entender sin el despegue económico del que hablamos.

El 14 de febrero de 1714 fallece la Reina María Luisa Gabriela,

El reciente fallecimiento del profesor Antonio Morales Moya (Villa Sanjurjo, 1933-Madrid, 2015), deja a la historiografía española sin uno de sus más importantes referentes. Protagonista de una carrera académica atípica (licenciado en Filosofía y Letras a los treinta y siete años y doctor en Historia a los cuarenta y ocho, tras ejercer mucho tiempo como miembro del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado), a partir de su irrupción profesional en el campo historiográfico a comienzos de la década de los ochenta (primero en la Universidad Complutense, después en Salamanca, a continuación en la Universidad Carlos III y, finalmente, en la Fundación Ortega y Gasset), Antonio Morales consiguió imprimir una huella original en los muchos y diversos territorios del pasado sobre los que proyectó su atención

La batalla final

Y así llega el 11 de septiembre de 1714. A las cuatro y media de la madrugada se inicia el asalto borbónico, que emplean en la ofensiva a más de 20.000 hombres. «La resistencia se encona, algún bastión, como el convento de san Pedro, cambia de mano once veces. A las dos horas de lucha, y a ruegos del general Villarroel, Rafael Casanova tremola la bandera de Santa Eulalia que enardece a los defensores en el punto más comprometido». Tanto Casanova como Villarroel caen heridos. La dura batalla se prolonga durante todo el día, hasta que, «ya cerrada la noche, algunos consellers enarbolan bandera blanca».

 

Al gran periodista Jaime Campmany le gustaba recordar estos versos de Manuel Machado: «Que lo que sucedió no haya pasado, cosa que al mismo Dios es imposible». Esta idea, traducida al lenguaje vulgar, se expresaría, hoy, más o menos así: «Lo que pasó pasó, entre tú y yo». Dentro de un año se cumplirán tres siglos de la batalla del 11 de septiembre de 1714: el día que Barcelona se rindió al Rey Felipe V de Borbón.

 

El historiador catalán Ferrán Soldevila, en Síntesis de la historia de Cataluña, afirma: «La defensa fue tan heroica que suscitó el estupor y la admiración de toda Europa, ganándose el respeto de sus adversarios en sus figuras más dignas. El Consejo Municipal, que encabezaba Rafael de Casanova, fue el alma de la resistencia…» Casanova, añade De La Cierva, «consiguió ocultarse y pocos años después, incitado por sus familiares, se acogió al perdón real y residió hasta su muerte sin que nadie le molestara en San Baudilio de Llobregat».

 

No menos reseñable es el comportamiento del vencedor, el duque de Berwick. Escribe De la Cierva: «El duque de Berwick, asombrado por el valor de los defensores, con quienes no se ensañó en momento alguno, otorga bajo palabra, pero sin firma, la capitulación; en la que ofrece la vida y la seguridad personal a quienes depongan las armas y la pena de muerte a quienes, de uno u otro bando, se desmanden después del armisticio. Tan admirable o más que la heroica defensa es el comportamiento de la ciudad al empezar la mañana: las tropas borbónicas entraban con orden, sin tropelías ni abusos, pero con sorpresa desmedida al contemplar cómo los barceloneses emprendían, en los comercios, los talleres y ante las casas, su quehacer diario como si no hubiese pasado nada».

Al gran periodista Jaime Campmany le gustaba recordar estos versos de Manuel Machado: «Que lo que sucedió no haya pasado, cosa que al mismo Dios es imposible». Esta idea, traducida al lenguaje vulgar, se expresaría, hoy, más o menos así: «Lo que pasó pasó, entre tú y yo». Dentro de un año se cumplirán tres siglos de la batalla del 11 de septiembre de 1714: el día que Barcelona se rindió al Rey Felipe V de Borbón.

 

MORALES MOYA, A. (ed). 1714. Cataluña en la España del siglo XVIII, Madrid: Ed. Cátedra, 2014. 482 págs. [16 x 24].

 

Durante el pasado año y, coincidiendo con el tricentenario del final de la Guerra de Sucesión al trono de España en Cataluña, han sido numerosos los actos, seminarios, congresos y exposiciones de corte conmemorativo que se han celebrado con un carácter más o menos periódico. Todos ellos han ido acompañados por toda una serie de publicaciones que se han realizado desde la óptica de una historiografía que ha sido calificada a

menudo como victimista y cuyos postulados han sido tachados además, de inexactos, excesivamente sesgados y poco acertados en sus análisis de los hechos y consecuencias derivadas de una guerra que, sumiera a la Corona de España en un conflicto internacional, cuyos efectos y resultados, son imprescindibles para entender gran parte del desarrollo de la Historia de la España de la Modernidad.

El libro que reseñamos y, que está dirigido por el recientemente finado profesor Antonio MORALES MOYA (Catedrático emérito de Historia Contemporánea de la

Universidad Carlos III de Madrid), pretende dar una visión de conjunto sobre los principales hechos del conflicto, centrándose en algunas cuestiones que podríamos calificar de polémicas o controvertidas y, que se enmarcan además de en el ámbito del análisis histórico, también en el político.  

Esta obra nace de unas Jornadas de la Historia celebradas el 10 y 11 de abril de 2014 en las fundaciones Ortega-Marañón con título <<La Nueva España borbónica y los comienzos de la centralización>> en las que se rindió homenaje al profesor M. ARTOLA. Más de 15 especialistas tanto del mundo de la ciencia histórica como del de la politología, pasando por los del derecho y la economía, han colaborado para hacer posible este estudio (Luís RIBOT, Ricardo GARCÍA CÁRCEL, David GARCÍA HERNÁN, Rosa Mª ALABRÚS IGLESIAS, Mª Victoria LÓPEZ-CORDÓN CORTEZO, Enrique ORDUÑA REBOLLO, Francisco ANDÚJAR CASTILLO, Roberto L. BLANCO VALDÉS, Gabriel TORTELLA, Joaquín ÁLVAREZ BARRIENTOS, Manuel PEÑA DÍAZ, Enric UCELAY-DA CAL, Demetrio CASTRO, Juan Francisco FUENTES, Clemente POLO, Francesc DE CARRERAS, Andrea DONOFRIO).

Este estudio se articula en dos partes y, se desarrolla a lo largo de 18 capítulos. Se exponen en los primeros capítulos el análisis de las causas y el desarrollo del conflicto bélico en cuestión, centrando la atención del discurso, en el carácter europeo de la contienda, arrojando luz sobre las causas de ésta y sus consecuencias, y trata en todo momento de una manera científica y objetiva la naturaleza de la guerra obviando, el contexto exclusivamente local al que suelen estar enfocadas la mayoría de investigaciones sobre este tema. Además, se intenta profundizar en la composición de los distintos bandos que tomaron parte en la contienda, para dejar clara la ausencia de un enfrentamiento de dos “realidades nacionales” enfrentadas que, según los autores de los primeros capítulos de la obra, no se daba.

Siguiendo el desarrollo de esta obra, observamos cómo en los sucesivos capítulos se analizan todas las reformas de carácter administrativo que se produjeron tras la promulgación

 

de los Decretos de Nueva Planta, teniendo en cuenta el resultado que éstas tendrían con posterioridad en Cataluña en un momento, en el cual, se dibujaba la desaparición de una Monarquía compuesta que había sido el sistema político y territorial de España durante una larga etapa de la Edad Moderna.  

 

Por otro lado, en los capítulos que ocupan la segunda parte de este estudio, se tratan aspectos generales del setecientos español y catalán -en su conjunto- y se ponen de relieve factores relevantes sobre los cambios producidos en el tejido militar de la Corona española amén de tratarse cuestiones relacionadas con la evolución positiva de la economía del Principado a lo largo de este siglo, señalando el centralismo, como uno de los condicionantes que pudieron favorecer esta situación de bonanza económica.

 

Por último, en los postreros capítulos de la obra, se tratan temas de enfoque teórico y de debate historiográfico y, más concretamente aquellos que hacen referencia a los distintos aspectos de la evolución acaecida en las interpretaciones que, de los hechos de la Guerra de Sucesión, se han hecho desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Finalmente acaba esta obra hablando de cuestiones que se alejan de lo meramente histórico y se centran más en algunos aspectos de la política actual que tienen relación con el acontecimiento histórico en cuestión.

 

En definitiva valoramos muy positivamente este estudio y lo recomendamos encarecidamente a todos aquellos que pretendan tener una visión libre de añadidos, exageraciones y explicaciones que se ajusten poco al rigor histórico sobre un episodio lejano en el tiempo, pero de candente actualidad en nuestro panorama político. Motivo por el cual, consideramos a éste como uno de los trabajos más completos que se han hecho en los últimos años sobre la Guerra de Sucesión española.

 

 

 

XAVIER ARRIAZU

(Universitat de Barcelona

 

 

La memoria gráfica de la Guerra de Sucesión de 1714