La miseria del campo de concentración se desvaneció para el joven Werner desde el momento en que el señor Levin, el mago, enseñó el truco de las cartas. Era un regalo, una esperanza para seguir. Pero no un juego ni tampoco un espectáculo sino la única vía para poner a salvo su vida. Una historia basada en un hecho real e ilustrada en tonos oscuros, excepto las cartas, que son representadas en color. Imagenes y texto se fusionan para transmitir el sufrimiento y el dolor, pero también la esperanza. El relato se acompaña de las biografías de los dos protagonistas después de la Segunda Guerra Mundial y una cronología sobre la época en la que Hitler estuvo al frente de Alemania, explicando sus leyes contra los judios y las terribles consecuencias que tuvieron en la población.

EL MAGO DE AUSCHWITZ, DE KATHY KACER Y GILLIAN NEWLAND

El mago de Auschwitz, que afronta este problema de una forma sincera y, algo muy importante, nada traumática para los niños, se abre con estas líneas:

 

 

 Quizá en ese momento el niño lector se pregunte ¿qué es un campo de concentración? La respuesta se la darán, al pasar la página, los rostros miserables con uniforme a rayas que lo contemplan, hacinados en las interminables filas de literas de un lúgubre barracón. Nuestro lector descubre entonces que un campo de concentración es un lugar donde ya no sabemos si tenemos familia, donde te tatúan un número en el brazo, donde otro prisionero te puede robar el trozo de pan reseco que guardabas, y donde cada día es una lucha por sobrevivir. Pero cuando los guardias entran una noche en el barracón y le ordenan a Levin, su compañero de litera, que baje y los entretenga, descubre que también en Auschwitz la magia es posible.

 Hay en El mago de Auschwitz un eco de Sheherezade. Sin embargo, del mismo modo que ésta no contó mil y una historias por el placer de oír su propia voz, la magia de Levin no es un juego, sino el modo de vivir un día más. Y por eso, nuestro mago decide compartir uno de sus trucos con Werner, el muchacho a través de cuyos ojos visitamos el campo de concentración. Porque uno nunca sabe cuándo la magia te salvará la vida.

Las ilustraciones de Gillian Newland, tristes, sombrías, y en las que, al mismo tiempo, se entrevé un atisbo de esperanza, se complementan a la perfección con el texto de Kathy Kacer, hija de supervivientes de la Shoah. Esta sencilla y conmovedora historia no es fruto de la ficción de Kacer, sino que está basada en la increíble historia que unió, separó y, años más tarde, volvió a unir las vidas de Werner Reich y Nivelli el Mago. A modo de epílogo, el libro nos presenta a los personajes reales y, pensando en ese niño que todavía se estará preguntando por qué, deja para la última página la imposible explicación de la solución final. Quizá El mago de Auschwitz debería ser de lectura obligada en las escuelas.

 

OPINION: tODOS LOS COLEGIOS DEVERIAN DE INTRODUCIR ESTE LIBRO

Em sembla un llibre molt bo per anar introduint la història als nens , perquè sàpiguen què va passar fa molt, com va succeir una guerra que va sumir al món en caos i què li passava als jueus. Com que és una història bonica i tendra resta tota la cruesa i salvatgisme que va passar en realitat . Perquè als nens crec que és convenient ensenyar-los la part bonica de les coses , ja creixeran i veuran la realitat.

 

Ja sabeu que quan són llibres d'aquest estil no puc dir molt més sense desvetllar l'essencial de la història. Us animo a llegir-lo, encara que sigui per a nens , aquesta història podem gaudir- tots , i si teniu un nen a prop regala-se-li i li donareu un llibre que parla de l'esperança.