La violencia contra las mujeres no es un fenómeno nuevo, es un problema social histórico
que afecta a alrededor del 9 % de las mujeres en Cataluña y que, tal como muestran los
últimos informes de la Organización Mundial de la Salud, tiene un impacto incuestionable
sobre su salud.
El Plan de Salud de Cataluña en el horizonte del 2010, como marco de referencia de todas
las actuaciones públicas del Gobierno de la Generalitat en el ámbito de la salud, ya
reconoce la violencia contra las mujeres como un problema de salud que hay que abordar y
recoge estrategias prioritarias para hacerlo.
El compromiso del Gobierno de la Generalitat de Catalunya en la lucha contra la violencia
machista se concretó en la aprobación de la Ley 5/2008, del Derecho de las Mujeres a
Erradicar la Violencia Machista. Esta ley, pionera en el Estado español, garantiza el
abordaje integral por parte de todos los agentes implicados en la prevención, detección,
atención y recuperación de las mujeres. Sin embargo, hace años que, con el impulso del
Instituto Catalán de las Mujeres, trabajamos de forma coordinada y conjuntamente en la
detección y tratamiento de esta lacra. El documento que presentamos se enmarca en el
contexto de esta colaboración.
El Protocolo para el abordaje de la violencia machista en el ámbito de la salud en Cataluña.
Documento marco nace con la voluntad de convertirse en una herramienta práctica que
facilite la intervención de los y las profesionales contra la violencia machista, entendiendo la
intervención como un concepto amplio que va más allá de la atención y el seguimiento de
casos graves. Además, con el fin de dar respuesta a necesidades específicas, a grupos en
una situación más vulnerable y a otras realidades y situaciones relacionadas con la violencia
machista, el documento marco se complementará con herramientas más específicas.
Finalmente, querría destacar y agradecer el esfuerzo y dedicación de todas las personas
que han participado en la elaboración de los diferentes documentos, con el convencimiento
de que este protocolo contribuirá a mejorar y hacer más ágil y efectiva la atención global a la
violencia y se convertirá en un documento de referencia para el conjunto de profesionales
de la salud de toda Cataluña

Golpe a la violencia de ^genero

GNACIO MARTÍN SEQUEROS: ‘PEKENIKES. SU AUTÉNTICA HISTORIA’

BIOGRAFÍA

Ignacio Martín Sequeros

Madrid, 1943

Nacido en Madrid el 7 de marzo de 1943, cursó Estudios Musicales de Electrónica y en la Universidad de Madrid.

A finales de 1958, junto con los hermanos Sáinz, decidió crear un grupo musical al que el 19 de marzo de 1959, en un programa de Radio Intercontinental les designaron: PEKENIKES. Desde entonces y hasta ahora (2015) lograron muchísimos éxitos con sus discos y actuaciones.

Ignacio Martín Sequeros ha publicado unos 400 artículos en revistas profesionales de música como en ISP (www.ispmusica.com) en cuya primera etapa, fue su director-editor.

Ha sido productor de muchos artistas y lleva más de 15 años colaborando musicalmente en los programas de video y para las televisiones que crea ALFONSO ARTESEROS.

Actualmente es también el gerente de una tienda sita en la calle Juan Bravo de Madrid.

 

ordi Matamoros Sánchez

 

¿Te han mentido alguna vez? ¿Has mentido alguna vez? Siendo honestos, cualquier persona debería contestar afirmativamente a estas preguntas, pues la mentira forma parte indisociable del ser humano. La utilizamos habitualmente al relacionarnos, para parecer mejores de lo que somos, para encubrir una infidelidad, para justificar una ausencia o una tardanza, para eludir una cita, para ocultar adicciones como la ludopatía, las drogas, el alcohol…Pero no todas las mentiras tienen un trasfondo negativo, a veces también mentimos con el propósito de animar a otras personas o para evitarles sufrimiento…

 

Desde hace un tiempo tenemos a nuestro alcance uno de los mejores sistemas para dar rienda suelta a nuestras mentiras: Internet. ¿Qué decir que no sepáis? Soy alto, rubio, musculoso, de ojos verdes… Tengo 45… No, no, no, mejor 36 años. Soy cirujano, ingeniero, piloto, astronauta… Podemos fantasear lo que queramos, porque digamos lo que digamos, siempre habrá alguien dispuesto a creerlo.

 

Estas serían las que llamamos “Mentiras socialmente aceptables”. Habrá individuos más francos y menos francos, mentiras más creíbles y menos creíbles…. pero con ellas, no se pretende dañar nadie. Utilizarla, en mayor o menor medida y dependiendo del grado de la misma, siempre tiene una contraindicación: la culpabilidad. Cada vez que mentimos, la culpabilidad nos golpea la mente.

 

Pero no voy a hablar de ninguna de estas mentiras, al fin y al cabo, todas ellas obedecen a un sentido, sea ético o no, voy a hablar de los mentirosos compulsivos, esos seres a medio camino entre enfermos mentales y retorcidos hijos de puta. Esos que utilizan la mentira con fines más oscuros, que inventan calumnias con propósitos malsanos por el simple ánimo de nutrir su ego enfermo y parecer interesantes a ojos de los demás, sin importarles los daños que puedan ocasionar a otras personas, traspasando incluso, en ocasiones, los límites de la legalidad. A base de adornar y desfigurar los hechos para conseguir tal fin, acaban refugiándose tras una vida ficticia, que a la larga, adoptan como su realidad.

 

La historia que explicaré a continuación habla, precisamente, de cómo me vi envuelto en las acusaciones de uno de estos personajes. Me refiero a alguien muy cercano a mí, alguien en quién confié a ciegas, mi mujer.

 

Mi nombre es Antón. Siempre he sido una persona tímida, con complejos de inferioridad y problemas de autoestima. El hecho de tener un padre severo, autoritario y exigente no me ayudó demasiado a desarrollar una personalidad atractiva para las mujeres. Cuando me ponía nervioso, cosa que ocurría cada vez que intentaba hablar con una chica, automáticamente y sin poder evitarlo, comenzaba a tartamudear. El día en que conocí a mi mujer, su hermana acababa de darme calabazas. Eva acudió a consolarme diciendo que Tania –así se llamaba su hermana– no se fijaría jamás en alguien como yo, que a esa solo le impresionaban los músculos y la belleza exterior. En cambio ella… se me puso en bandeja.

 

Comenzamos a salir. Veía en ella todas aquellas cualidades de las que yo carecía, a su lado me sentía bien, por primera vez, me sentía seguro. Cuando me quise dar cuenta, mi corazón latía desenfrenado por ella. Durante los años que estuvimos juntos jamás me cuestioné la posibilidad de estar viviendo una falsedad…

 

Mi admiración hacia ella crecía día a día, su seguridad, su inteligencia, su disponibilidad a solventar problemas…Yo era una persona con poca iniciativa, necesitaba a mi lado alguien que tomara la batuta, así que, cada decisión que Eva tomaba, cada persona a la que criticaba –cosa que solía hacer cuando alguien estaba a punto de desmontar su película–, cada discusión, por tonta que fuese, era respaldada por mí, pues cualquier argumento suyo, era el mejor.

 

Ahora que ha caído la venda que cubría mis ojos he reparado muchos de los errores que cometí a su lado. Nuevamente vuelvo a contar con la amistad de muchas personas a las que un día dí la espalda por el simple hecho de contradecir a mi mujer, como era el caso de mi primo, al que habíamos dejado de hablar por una de sus continuas discrepancias en las que ella, siempre pretendía tener la razón. En esa ocasión, Eva aseguraba que el cuerpo transforma los alimentos hasta obtener la vitamina que necesita, independientemente de la dieta; es decir: alimentándote únicamente de pan se puede conseguir toda la vitamina C que necesita el organismo. Mi primo, que ejercía de médico desde hacía once años, harto de escuchar sandeces, la envió al carajo.

 

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Golpe a la violencia de género" - Alberto Soler Montagud, Alicia Muñoz Alabau y otros. -