La figura de Jacques Tourneur se sitúa en una suerte de limbo del sistema de estudios del período del cine clásico norteamericano. La especificidad de la escritura fílmica tourneuriana y su característico lirismo formal radica en una depurada economía y fluidez narrativa, la preferencia por la connotación antes que por la denotación, la densidad significante de sus imágenes y la contrastada iluminación de cariz expresionista que presentan sus filmes, cuyas ficciones se vertebran en torno a una acentuada ambivalencia y relativización de la verdad. En la filmografía fantástica de Tourneur se pone en cuestión la concepción del mundo según la cual se representa al hombre occidental como centro del universo. Ese punto de vista (re)presentado como verosímil, cierto e indiscutible en otras producciones culturales es sometido a toda clase de agresiones narrativas y formales en los filmes fantásticos de Jacques Tourneur mediante la introducción en sus universos diegéticos de un peligro latente y difuso que amenaza con el desmoronamiento de toda certeza.

French-American film director and actor. As a young man he moved to America, starting to work in Hollywood with the father, the director Maurice Tourneur. His film career began in 1923 as an actor, while in 1931 beginnings as a director in "Tout ça ne vaut pas l'amour". But success arrived in the years '40, working for the RKO Pictures in "Phantom Raiders" (1940), "I Walked with a Zombie" (1943), "The Leopard Man" (1943), all horror, and then change completely general, passing from the drama at the noir, including "Days of Glory" (1944) starring Gregory Peck and "Out of the Past' (1947), with Robert Mitchum, Kirk Douglas and Jane Greer. In 1965 he directed his last film, "War-Gods of the deep", with Vincent Price and Tab Hunter.

Jacques Tourneur fue un director que siempre trabajó en los márgenes del cine de serie B: películas de bajo presupuesto y días de rodaje contados. Si bien pocas de sus películas entrarían de lleno en esa categoría, es cierto que las más costosas están muy lejos de ser consideradas grandes producciones.

Jacques Tourneur fue un director que siempre trabajó en los márgenes del cine de serie B: películas de bajo presupuesto y días de rodaje contados. Si bien pocas de sus películas entrarían de lleno en esa categoría, es cierto que las más costosas están muy lejos de ser consideradas grandes producciones. Hijo del prestigioso director de cine francés Maurice Tourneur, viaja con él de niño a Hollywood cuando su padre es reclamado por los estudios que buscan, en la época del cine mudo, a directores europeos que den prestigio a sus producciones. Jacques aprenderá el oficio viendo cómo su padre rueda con algunas de las actrices más famosas del momento (Bessie Love y Mary Pickford), o realiza primitivas versiones de novelas de autores clásicos como Robert Louis Stevenson, James Fenimore Cooper y Jules Verne en La isla del tesoro (Treasure Island, 1920), El último mohicano (The Last of the Mohicans, 1920) o La isla misteriosa (The Mysterious Island, 1926), atreviéndose incluso con una adaptación imposible como es la de la novela de Joseph Conrad Victoria (Victory, 1915) tan sólo cuatro años después de la publicación de la misma, en 1919, protagonizada por Wallace Beery y un magnífico Lon Chaney todavía ejerciendo de actor secundario pero bordando uno de esos papeles de malvado sin igual que lo harían eterno en nuestro recuerdo. Victory, la película, pese a sus evidentes carencias argumentales pues en apenas una hora no da tiempo más que a contar un resumen algo atropellado de lo que es la magistral obra del escritor polaco, no deja de resultar apasionante, narrada a muy buen ritmo y brillando, valga la contraposición, en los fragmentos más oscuros y siniestros, que por descontado son aquellos dominados por el excelso Chaney. Maurice retornaría a Francia, y con él Jacques, el cual seguiría trabajando tanto con su padre como con otros directores en tareas de ayudante de dirección, director de segunda unidad y montador

Hijo del prestigioso director de cine francés Maurice Tourneur, viaja con él de niño a Hollywood cuando su padre es reclamado por los estudios que buscan, en la época del cine mudo, a directores europeos que den prestigio a sus producciones. Jacques aprenderá el oficio viendo cómo su padre rueda con algunas de las actrices más famosas del momento (Bessie Love y Mary Pickford), o realiza primitivas versiones de novelas de autores clásicos como Robert Louis Stevenson, James Fenimore Cooper y Jules Verne en La isla del tesoro (Treasure Island, 1920), El último mohicano (The Last of the Mohicans, 1920) o La isla misteriosa (The Mysterious Island, 1926), atreviéndose incluso con una adaptación imposible como es la de la novela de Joseph Conrad Victoria (Victory, 1915) tan sólo cuatro años después de la publicación de la misma, en 1919, protagonizada por Wallace Beery y un magnífico Lon Chaney todavía ejerciendo de actor secundario pero bordando uno de esos papeles de malvado sin igual que lo harían eterno en nuestro recuerdo. Victory, la película, pese a sus evidentes carencias argumentales pues en apenas una hora no da tiempo más que a contar un resumen algo atropellado de lo que es la magistral obra del escritor polaco, no deja de resultar apasionante, narrada a muy buen ritmo y brillando, valga la contraposición, en los fragmentos más oscuros y siniestros, que por descontado son aquellos dominados por el excelso Chaney. Maurice retornaría a Francia, y con él Jacques, el cual seguiría trabajando tanto con su padre como con otros directores en tareas de ayudante de dirección, director de segunda unidad y montador