JOSE ANTONIO Fideu. Guanyador del premi Minotaure 2016
A 'Els últims dies de la màgia' apareix una fascinant panòplia de personatges que van de Dràcula a Hans Christian Andersen, de Mina Harker a Nicola Tesla. "La màgia m'agrada. Però la meva vinculació amb ella ve sobretot d'una idea filosòfica: vivim en un univers en el qual tot funciona perfectament: els àtoms, les molècules, les estrelles, el seu moviment. Si això no és màgia ... si ets creient pensaràs que és cosa de Déu, però en veritat ha un ordre en l'univers que és màgia ", afirma Fideu, que compagina la seva vocació d'escriptor i guionista de còmics amb la de mestre d'escola.

Londres, 1871. El joven Aurelius, prisionero en la taberna familiar, se siente condenado a languidecer viviendo una existencia tan gris como la de su padre. Sin embargo, una mañana le será revelado su destino: Houdin, el gran mago, anuncia en coloridos carteles su llegada a Londres… A partir de ese momento, su obsesión será presentarse ante él para convertirse en su aprendiz. Gracias a su ingenio, pronto tendrá la oportunidad de entrar en su camerino, donde descubrirá su mayor secreto. Houdin, el prestidigitador, es un mago verdadero, no hay trucos tras su poder. Pero con esta revelación llegará otra: la magia es peligrosa y existen poderes dispuestos a acabar con ella y con quienes la utilizan.

«Los últimos años de la magia» es una novela en la que la aventura y la intriga se mezclan con la fantasía para ofrecer una reinterpretación de las leyendas que desde hace siglos avivan nuestra imaginación. Personajes reales como Hans Christian Andersen o el mismísimo Nikola Tesla conviven con los protagonistas en un mundo en el que todo puede ser posible...

Una novela compleja y rica, con toques de steampunk, en la que el autor nos descubre un mundo muy creíble y que nos absorberá completamente. Un mundo en el que la magia es real y verdadera, pero está perseguida por los poderosos. El resultado es una historia emocionante que conjuga también el sentido de viaje y aventura, tal y como lo entendió Julio Verne, y en la que veremos a personajes muy conocidos de nuestras leyendas, totalmente reinterpretados. La obra mereció el voto unánime del jurado de la décimosegunda edición del premio Minotauro, formado por el productor de cine Adrián Guerra, el director del Festival de Cine Fantástico de Sitges Ángel Sala, la directora editorial de Minotauro Marcela Serras, y los escritores Javier Sierra y Manel Loureiro.

'Los últimos años de la magia'

Premio Minotauro 2016,
Los últimos años de la magia', de José Antonio Fideu.José Antonio Fideu Martínez, nace en Albacete, es escritor y guionista de cómics. Diplomado en magisterio, compagina su vocación por la enseñanza con su otra gran pasión: contar historias. Tras publicar su primer guión para cómic ("Núbilus"), en el año 2009 aparece "Núbilus" (la novela). Posteriormente, publica otros dos guiones para historias de cómic con la editorial Planeta de Agostini ("Alma" y "Las increíbles aventuras del Duque Dementira"), y el serial "Los archivos del Capitán Meteoro" (novela por entregas) en una de las webs más visitadas centradas en el tema del cómic (www.zonanegativa.com). En estos momentos prepara su próximo guión para cómic y una segunda novela.

És una novel·la amb tocs de steampunk, en la qual l'autor ens descobreix un món en el que la màgia és real i veritable, però està perseguida pels poderosos. El resultat és una història que conjuga també el sentit de viatge i aventura, tal com ho va entendre Jules Verne, i en la que veurem a personatges molt coneguts de les nostres llegendes, totalment reinterpretats.

 Nikola
 Tesla, el hombre que cambió el mundo pero fue condenado al ostracismo

Nikola Tesla

 

Los últimos años de la magia es una novela en la que la aventura y la intriga se mezclan con la fantasía para ofrecer una reinterpretación de las leyendas que desde hace siglos avivan nuestra imaginación. ¿Personajes reales como Hans Christian Andersen o el mismísimo Nikola Tesla el mismísimo autor al que comparan Julio Verne conviven con los protagonistas en un mundo en el que todo puede ser posible?

Resulta ser una novel·la que es desmarca de la tònica estancada en les anteriors edicions del premi. En aquesta ocasió tenim una història de fantasia pròpiament dita, d'aventures al que Jules Verne i amb nombrosos elements steampunk. El món que proposa Fideu és un on la màgia existent és perseguida pels que governen i on a més veurem la reinterpretació de personatges sorgits de les llegendes

 

 

 

La novel·la ha merescut el vot unànime del Jurat del Premi Minotaure, format enguany pels escriptors Javier Sierra i Manel Loureiro, pel director del Sitges Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya, Àngel Sala, pel productor cinematogràfic Adrián Guerra i per la directora deEdiciones Minotaure, Marcela Serras.

José Antonio Fideu, nascut a Albacete el 1972, és escriptor i guionista de còmics. Diplomat en magisteri, compagina la seva vocació per l'ensenyament amb la seva altra gran passió, el explicar històries. Després de publicar el seu primer guió per a còmic ( 'Núbilus'), l'any 2009 apareix l'adaptació d'aquesta mateixa obra en novel·la. Posteriorment l'editorial Planeta d'Agostini publica altres dos còmics amb guions seus ( 'Ànima' i 'Les increïbles aventures del Duc Dementira').

 

Fideu també ha publicat el serial 'Els arxius del Capità Meteor' (novel·la per lliuraments) en una de les webs dedicades al còmic més visitades (www.zonanegativa.com).

El llibre va sortir a la venda el 4 d'octubre de 2016 i l'11 d'octubre es presentarà a Sitges en roda de premsa, amb la presència de l'autor i els membres del Jurat.

El lliurament oficial del Premi serà també el dia 11, abans de la projecció d'una de les pel·lícules del Festival. A més, el dimecres 12 d'octubre es presentarà el llibre al públic a la carpa FNAC de Sitges.



 Hans Christian Andersen

Entrevistamos al recien ganador del Premio Minotauro Jose Antonio Fideu

 

Sorprendido por el premio o presentías que podías conseguirlo con este libro,

 

 Los Últimos años de la Magia.

 

La verdad es que me sorprendió mucho. Si te soy sincero, la única persona que tenía fe absoluta en que ganara el premio, era mi mujer, Rogelia. Al acostarnos, cada noche, me aseguraba que era mío. Pero yo he aprendido ya a no ilusionarme demasiado con las cosas y prefería dudarlo. El mundo editorial es muy complejo. Un premio internacional, de esta importancia, al que se presentan tantas obras, es algo muy difícil de conseguir. Me parecía casi inalcanzable, aunque en el fondo de mi cabeza, creía en mi novela y pensaba que podía conseguirlo. Si no hubiera sido así, ni siquiera me habría presentado… De todas formas, cuando me comunicaron que había sido el ganador, apenas podía creerlo. Al final, tanto esfuerzo había dado fruto, y de la mejor manera: con la obtención de este galardón por una novela de fantasía, que es el género por el que siempre aposté… No sé, a ratos, sigo sin creérmelo del todo. Otras veces, me gusta pensar que la magia existe de verdad.

 

No es tu primer trabajo con lo cual experiencia no te falta, qué quieres conseguir que el público entienda en su contenido.

 

Los últimos años de la magia es una novela de aventuras. Por supuesto mi principal interés es que el lector se divierta, que pase un buen rato viajando, emocionándose y, a ratos, sufriendo con los personajes. Sin embargo, y teniendo esto presente, procuro también usar la fantasía como vehículo para reflexionar sobre la realidad. En este caso, la novela surge ante mi deseo de rebelarme contra una sociedad –la actual-, cada vez más oscura, que me gusta muy poco. El mundo se está volviendo un lugar hostil, muy peligroso, que parece tener la intención de devorar todo aquello que huela a imaginación y libre albedrío. Nos estamos volviendo autómatas programados para consumir y producir, para obedecer sin rechistar. Me gustaría creer que existe la posibilidad de cambiar las cosas, que la fuerza del espíritu humano es capaz de imponerse a esa realidad para mejorarla. Sin duda, la imaginación es la mayor herramienta de las que ha dispuesto el hombre para conseguirlo. Creo que no debemos conformarnos con un mundo que nos impone unas leyes cada vez más severas e injustas, sino que podemos cambiar las cosas. Los protagonistas de la novela creen en la magia y basan su poder en la certeza de que la realidad, necesita de la mente humana para existir. Por tanto, tiene que pactar con ella, y plegarse a veces a sus deseos… En realidad, la magia de mi novela, no es sino una fuerza, nacida de la voluntad humana, que permite creer en un mundo mejor… Aunque ni siquiera en las páginas de mi libro, lo tendrá fácil.

 

 

 

Escritor, Guionista de comics, cuenta historias, y ahora escritor de un gran libro con una gran historia y además con premio, es la compensación a la tenacidad y el esfuerzo.

Siempre he hecho las cosas con pasión. Cuando algo me gusta pongo mi alma en ello. Lo hacía con esos guiones de cómic de los que hablas y lo sigo haciendo ahora con mis novelas, pero procuro hacerlo también, cada día, en clase con mis alumnos (soy maestro de primaria). Para escribir esta novela, he empleado unos tres años de duro trabajo, dedicándole unas tres o cuatro horas de tiempo a diario. Lo cierto es que considero el premio como una compensación del destino, precisamente por este esfuerzo. Sin embargo, la literatura es en sí misma una paradoja, porque aunque hay que trabajar mucho para lograr pequeños frutos, y a veces conlleva grandes sufrimientos y sacrificios, a la vez proporciona una satisfacción inmensa. Es una

especie de droga, que te permite volar y te convertirte en un ser más pleno, pero que a la vez duele y puede llegar incluso a matar… En fin, no sé si me explico.

Lo que sí es cierto, es que hace años me propuse contar mis historias, y me fijé una meta de la que he procurado no apartarme. En todo este tiempo, he tenido claro que quería contar historias a mi manera, y he luchado con ahínco por conseguirlo… He caminado, a veces a ciegas, pero sin desfallecer nunca, y cuando las fuerzas comenzaban a escasear, llegué hasta aquí, o mejor dicho, el Premio Minotauro llegó a mí. No se trata de una meta, sino de una parada para tomar fuerzas, y seguir hacia delante…

 

Explícales a los que van a leer tu libro que encontraran en El último año de la magia, una novela fantástica, podrías decir mejor futurista, podría ser realidad de hecho muchas de las cosas.

 

Los últimos años de la magia es una novela de fantasía, que parte de una realidad fácilmente reconocible por el lector: la Inglaterra de finales de la época Victoriana, en el último cuarto del siglo XIX. No es, por tanto una novela futurista, ni de ciencia ficción, sino más bien una obra de aventuras fantásticas con aromas steam-punk. Cierto aire a lo Dickens, cierto aire a lo Verne, pero sin ser nada de eso. La novela, siguiendo la tradición literaria de personajes que entran en contacto con un universo mágico oculto (como los protagonistas de Narnia, o el famoso Harry Potter), se basa en el descubrimiento de una sociedad secreta de magos, dedicados a preservar su sabiduría en una época, la de la revolución industrial, que cada vez se aleja más de la superstición y de la fantasía.

Los últimos seres mágicos (hadas, duendes, dragones…), en peligro de extinción, son custodiados por los miembros de esa hermandad. Sin embargo, nada resulta sencillo. Estos elegidos, se esfuerzan a la vez por sobrevivir, pues hay fuerzas poderosas, decididas a eliminarlos. Así, mezclando elementos y personajes reales, he creado un mundo fantástico, en el que muchos mitos clásicos (protagonista de cuentos, obras de teatro y novelas) pueden encajar, resultando coherentes. La novela trata no sólo a estos seres, sino también a magos clásicos (como puede ser Merlín), como si fueran reales, y los hace convivir con otros personajes históricos que todos conocemos, como Han Christian Andersen, Bufalo Bill, Aleksandr Afanásiev, o Nikola Tesla

 

 

No pierdes detalle cuando escribes es decir describes muy bien los hechos los lugares las conversaciones el entorno los personajes, se tiene que llevar dentro todo esto.

 

Como he comentado antes, para mí, la literatura es una experiencia vital (imagino que será así para todo escritor). Me gusta escribir sobre temas que me apasionan, vivir las historias mientras las pienso, y luego cuando les doy forma en el papel (en este caso, en la pantalla del ordenador). Presto gran importancia al detalle, aunque procuro no cansar al lector con un exceso de datos innecesarios. En este sentido, procuro un equilibrio entre ambientación y acción, pero sin descuidar nunca la atmósfera de la novela. Y para dar forma a un mundo literario, creo que lo mejor es, como dices, llevarlo dentro. Dedicar un tiempo a conocer la época y el lugar sobre el que vas a escribir. Mudarte a él, aunque sea con el espíritu, y habitarlo.

 

En el caso de los personajes, me gusta pensar en ellos como seres reales, con sus propios anhelos, miedos y motivaciones. Con su propio carácter y su propia historia. Siempre que puedo hasta les busco una cara real, uso una foto, o me los imagino con el rostro de un actor famoso… Y a veces hasta me sorprendo conversando con ellos. Todos tienen su propia voz.

 

Sí, creo que en esta atención al detalle está uno de los fuertes de mi literatura. Me encanta trabajar la atmósfera de mis novelas, de manera que el leerlas sea un experiencia, visual, casi física.Resultat d'imatges de ("Núbilus"),

 

Libros preferidos, escritores, y escritoras.

 

Durante años me dediqué a leer todos los clásicos de ciencia ficción que caían en mis manos. En este género, siento mucha admiración por gente como Philip K. Dick, Ursulla K. LeGuin (todos sus libros de Terramar me parecen geniales), Frank Herbert (Dune), Ray Bradbury (Farenheit 451 o Crónicas marcianas) o Stanislav Lem (Solaris). Y por supuesto por el padre de toda la fantasía moderna, el gigante J.R.R. Tolkien, quien despertó en mí el amor por el género con el Hobbit y el Señor de los anillos. También aprecio mucho a otros autores de literatura infantil como Roald Dahl (Autor de Matilda o Charlie y la fábrica de chocolate) y, Michael Ende (creador de Momo, Jim Botón y Lucas el maquinista o La historia interminable). También soy un gran admirador de Borges, de lo que dejo constancia en el libro al titular uno de los capítulos (el Aleph), como uno de sus cuentos más populares.

 

Entre los clásicos, el ya nombrado Julio Verne, o H. G. Wells, por citar a dos.

 

Y si no nos centramos exclusivamente en el género fantástico, siento gran admiración por clásicos modernos de nuestra literatura, como Cela o Delibes. Pabellón de reposo, y La colmena (por nombras dos obras de Cela), y Los santos inocentes o la hoja Roja (por citar algo de Delibes), son obras que me han influido mucho.

 

Además, considero también a algunos autores de cómic, como influencia fundamental en mis obras. Así Alan Moore (por La broma asesina o Para el hombre que lo tenía todo), Neil Gaiman (autor de Sandman), Stan Lee, Alejandro Jodorowiski, y tantos otros, están presentes es mi bagaje personal como autor.

 

 

 

 

Deme su opinión sobre el gran ilusionista Harry Houdin

 

Bueno, en realidad el mago que aparece en mi novela es Jean Eugène Robert-Houdin (sin la “i” final), un ilusionista francés, nacido a principios del siglo XIX, y que inspiró a Houdini para tomar ese nombre artístico. No quisiera que los lectores los confundieran. Harry Houdini, el escapista austro-húngaro (llamado en realidad Erik Weisz), es quizás un personaje más conocido hoy en día. Su vida y su muerte han generado infinidad de comentarios y estudios, pero a mí me parecía más interesante Robert-Houdin, por ser considerado como el padre de la magia moderna, y el hombre que consiguió dignificarla, sacándola de las ferias, y llevándola a grandes salones y teatros. Unos setenta años separan las fechas de nacimiento de ambos personajes.

 

Houdin (el personaje que es motor de mi novela) y cuya casa-museo dedicada a la magia sigue abierta en Blois, su ciudad natal, fue una celebridad de su tiempo, y aún hoy sigue inspirando a mucha gente. Retazos de su existencia, y algunos de sus trucos, inspiraron a los creadores de la película El ilusionista, cuyo protagonista tiene muchos rasgos que los hacen similares. Su importancia en su época fue tal, que Napoleón II, llegó a enviarlo a Argelia, donde su magia se puso a prueba frente a los mulás, líderes religiosos que incitaban a su pueblo a la rebelión contra los franceses. En aquellas tierras, Houdin presentó sus trucos (era capaz de detener una bala con la boca, alteraba el peso de una caja vacía hasta hacerla inamovible, y parecía hasta capaz de levitar) ganándose así el respeto de sus adversarios. Poco tiempo después, regresó a su país convertido en un triunfador. Hombre inquieto, que comenzó como relojero, el azar lo llevó a encontrar la magia por casualidad, y su propia pasión, a no abandonarla nunca. Capaz de construir asombrosos autómatas, algunos de sus trucos son clásicos que todavía se ejecutan: la suspensión etérea, el vaso inagotable, el cuerno de la abundancia…

 

Houdin tuvo una vida tan rica y evocadora, que no pude negarle un hueco en mi novela.

 

Crees en el más allá? con ello quiero decir una vez muere la persona se podrá comunicar con algún ser querido? el alma de la misma...

 

Cada día, pienso en el sentido de la vida y me hago esta pregunta. Soy una persona que tiene muy presente la muerte, pero no como algo tétrico, sino como una consecuencia lógica de la vida, que me permite ser mejor. Creo que muchas de las idioteces que hacemos los humanos se evitarían si alguien nos susurrara de continuo, al oído, como a los emperadores romanos, aquello de “recuerda que eres mortal”. Sin duda, me gustaría creer que existe un más allá, una realidad en la que mi conciencia continuara existiendo después de morir. Sin embargo, soy una duda viviente… Lo cierto es que, a pesar de ser muy miedoso, me gustaría poder encontrarme en alguna ocasión con un fantasma. Y me gustaría porque ese encuentro sería certificación de que existe un más allá. Me gusta creer que es así, que hay vida después de esta vida, aunque soy consciente de que es un deseo más que una certeza. Me gusta pensar que la gente querida que se ha marchado, sigue en algún lugar, mirándome, ayudándome, mandándome pequeñas señales y sonriendo, pero lo cierto es que en muchas ocasiones pienso que tras la muerte no nos espera más que la nada…

 

De cualquier forma, de poco me valdría una vida eterna si en ella no pudiera estar junto a la gente que quiero…

 

 

Qué proyectos tienes,? vas con el libro a convertirlo en una gran película? te han hecho proposiciones? te ilusiona todo este entorno tan precipitado a un que tú ya eres artista de la ficción?

 

Apenas me acabo de creer como está cambiando mi horizonte de posibilidades en tan poco tiempo. Estoy muy agradecido al Premio Minotauro, porque creo que me facilitará el que pueda seguir dedicándome a contar mis historias. Estoy disfrutando de todo esto, aunque mi gran ilusión no es otra que la de poder seguir escribiendo y publicando. No pido más, ni me preocupa otra cosa. Soy feliz encerrado en mi biblioteca, jugando a imaginar, y escuchando las voces de los míos en la habitación de al lado. Ahora mismo estoy empezando la siguiente novela, que espero esté terminada dentro de un año y algo, mientras escribo también algunos cuentos. Tengo también posibilidades del volver al cómic, trabajando con mi gran amigo Vicente Cifuentes (entintador y dibujante manchego, que trabaja actualmente para DC cómics).

 

Por supuesto me gustaría ver el libro convertido en una película, como dices, y si es grande, mejor, porque parte de esa grandeza se deberá a mi novela. Amo el cine casi tanto como la literatura, así que sería una gran ilusión.

 

Cuando escribí mi anterior novela (Núbilus), varios estudios se interesaron por ella, y hasta se está trabajando en el proyecto de llevarla a las pantallas. Espero que algún día ese proyecto sea una realidad, y que alguien vea en Los últimos años de la magia, algo con suficiente valor, como para convertir mi texto en una película.

 

 

 

Te sabe mal que te comparen con Julio Verne?

 

¿Saberme mal? Es algo totalmente inmerecido, pero no me molesta en absoluto. Al contrario, me enorgullece. No creo que llegue jamás a rozar la grandeza de Verne, pero el hecho de que me comparen con él me hace muy feliz. Si gracias a su aliento, he conseguido captar en mi novela una mínima parte de su espíritu, de su capacidad para divertir y asombrar, me sentiré muy satisfecho. La primera novela que yo leí con pasión fue La vuelta al mundo en ochenta días. Me recuerdo en la cama, a altas horas de la noche, sin poder parar de leer. Y hasta tal punto es así, que el viaje que realizan los personajes de mi novela, es, en gran parte, homenaje a él. Varias paradas del trayecto fueron elegidas siguiendo el itinerario que siguen los protagonistas de su novela…

 

Así que no me molesta en absoluto. Me hace sonreír de satisfacción y orgullo.