Desde 1990 Los Libros de la CATARATA ha publicado más de mil doscientos títulos que forman parte de un proyecto editorial independiente que pretende contribuir a la difusión de formas de pensamiento crítico. Nuestro objetivo es lograr la incorporación de nuevos lectores y autores que intercambien no sólo información y puntos de vista, sino también emociones y estrategias de acción. El catálogo se va formando con la publicación de libros que se caracterizan por su naturaleza divulgativa y cuyo objetivo es servir de estímulo para la reflexión y el debate sobre la realidad política, económica, cultural y social a través de obras que aportan una visión plural más allá de los tópicos sobre aquellos temas de actualidad y cuestiones de fondo que interesan a un lector curioso y comprometido con la sociedad
Yo o el caos’. Este es el mensaje que el presidente Bashar al-Asad ha lanzado una y otra vez desde el inicio de la revolución siria en marzo de 2011, cuando cientos de miles de personas desafiaron al régimen tomando calles y plazas para demandar, de manera pacífica, libertades y reformas, al igual que había ocurrido previamente en Túnez, Egipto, Libia, Yemen o Bahréin. Al contrario que en otros países, estas movilizaciones no propiciaron un cambio político. Más bien ocurrió todo lo contrario, puesto que el régimen reprimió con extrema dureza las marchas populares y recurrió al sectarismo para enfrentar a los diferentes componentes de la sociedad siria. El ‘conmigo o contra mí’ se convirtió en la máxima de Bashar al-Asad, que no dudó en dividir a la sociedad manipulando su heterogeneidad confesional con la intención de mantenerse en el poder

SIRIA Revolución, sectarismo y yihad

Es profesor titular de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante y coordinador de Oriente Medio y Norte de África en el Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas. Además, es investigador del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Social y Paz (IUDESP) y miembro de la Junta Directiva del Comité Español de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA). Ha publicado o editado una docena de libros sobre Oriente Medio, entre ellos Siria contemporánea (2009), y es colaborador habitual de varios medios de comunicación como El País, El Correo y TVE.

Otros títulos del autor en Catarata:

El miedo a la paz.
De la Guerra de los Seis Días a la Segunda Intifada

España y la cuestión palestina

¿Por qué ha fracasado la paz?
Claves para entender el conflicto palestino-israelí

 

Lo que empezó siendo una revolución popular se convirtió en unos meses en una confrontación civil a gran escala. La intensificación de la represión llevó a la oposición a recurrir a las armas para defender las poblaciones alzadas. Tras la muerte de centenares de manifestantes, la revolución siria se militarizó. En un primer momento, el Ejército Libre Sirio abanderó a las diferentes milicias armadas que surgieron en buena parte del territorio, aunque a partir de 2012 se vio obligado a compartir el protagonismo con las diferentes facciones islamistas que ganaron terreno gracias al generoso patrocinio que obtuvieron de las petromonarquías del golfo Pérsico.

 

 

 A medida que la autoridad del régimen se desmoronaba, Bashar al-Asad recurrió a métodos cada vez más expeditivos para tratar de frenar el avance rebelde. Las matanzas se generalizaron, así como el empleo de misiles balísticos, barriles explosivos e, incluso, armas químicas para castigar a las poblaciones alzadas. El régimen también recurrió a los castigos colectivos mediante la imposición de asedios en los que se impedía el acceso de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria con el propósito de doblegar su resistencia. Esta estrategia de tierra quemada tuvo un elevado coste en términos humanos y provocó un masivo éxodo de la población civil.