Cuando en el verano de 2003 desvelamos en la Feria del Libro de Madrid nuestro proyecto editorial -de la mano de Javier Reverte, Fernando Savater y Soledad Puértolas-, se nos podría haber calificado de ingenuos o de atrevidos. Hoy, años después, estrenamos esta nueva página web con un catálogo de casi doscientos títulos y que conforma uno de los sellos de mayor prestigio del panorama editorial en español. A veces los sueños se cumplen, no cabe duda.

Forman nuestro fondo diferentes colecciones. La de clásicos de viajes, Viento Simún, la más querida, por ser la primera y la de más larga trayectoria, va enriqueciéndose día a día con nuevos hallazgos y nuevos tesoros, y es hoy por hoy, sin duda alguna, la mejor colección de su estilo en el mundo de habla española.

Viento Abierto se ha consolidado como el lugar de encuentro de los jóvenes escritores de más alta calidad literaria, donde novelas y colecciones de relatos conforman el panorama de los grandes textos literarios fundamentales del próximo futuro.

Viento del Oeste, una recuperación de la mejor literatura occidental del siglo veinte (con algunos intrusos exquisitos del siglo diecinueve), se propone, por su pequeño formato y su delicado diseño, ser una colección de lectores. Nada menos.

Continuamos también con una todavía muy corta propuesta de no ficción, donde tendrán cabida textos del mejor periodismo y la más apasionante biografía.

Esto es lo que te proponemos. La mejor lectura para el mejor lector.
Actividad subvencionada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Salústio Nogueira, la obra que consagró al escritor portugués Francisco Teixeira de Queirós, narra, con fina ironía y elegante sentido del humor, las peripecias de un joven arribista político que trepa vertiginosamente hasta alcanzar el cargo de ministro.
Es sorprendente la vigencia que mantiene esta novela del siglo XIX con el actual panorama sociopolítico tanto en Portugal como en España, donde el arribismo sigue tan presente. Este libro, como todos los grandes clásicos, se encarga de desvelar los entresijos más viles de la condición humana. La fuerza narrativa de Salústio Nogueira, ambientada en una Lisboa convulsa debido a la creciente corriente republicana sedienta de acabar con una mohosa monarquía, trasciende la política para convertirse en un grito contra las injusticias que sufre la mujer de la época y muchos otros personajes pisoteados por las suelas de la ambición

SALUSTIO NOGUEIRA-HISTORIA DE UN ARRIBISTA


Francisco Teixeira de Queirós nació el 3 de mayo de 1849, en el pueblo de Arcos de Valdevez, hijo de José María Teixeira de Queirós y Antonia María Machado. Estudió en la Universidad de Braga y Coimbra, completando el curso de la medicina. Él llevó a cabo en una clínica de Lisboa (1875-1879), pero luego se dedicó al periodismo, la literatura y la política. Fue con Magalhaes Lima, Gomes Leal y otros, fundador del diario El Siglo (1880), miembro del Círculo de Santiago do Cacém en las listas del Partido Republicano (1893); Teniente de Alcalde de Lisboa (1885) y miembro efectivo de la Academia de Ciencias de Lisboa. Elegido en las elecciones del 28 de mayo de 1911 por la 38a círculo (localidad gallega), participó en los trabajos de la Asamblea Nacional Constituyente (15 de junio a la 25 de de agosto de 1911). Era parte de la Comisión de Peticiones con José Nunes da Mata, Germano Martins, Eduardo Abreu, Anselmo Augusto da Costa Xavier y Narciso Alves da Cunha. Después de dos sesiones de la Cámara de Representantes, renunció a participar en el artículo 20 de la Constitución, que fue lo siguiente: "Ningún miembro del Congreso, después de haber sido elegido, podrá celebrar contratos con el poder ejecutivo, o aceptar esta o de cualquier gobierno empleo en el extranjero correspondido o comité subvencionado ".
Teixeira de Queirós sobraçou la carpeta de Asuntos Exteriores en el gobierno de José de Castro (1915).
Colaboró en las revistas del oeste (Lisboa, 1878), Diario de Portugal (Oporto, 1889), revista literaria (Lisboa, 1891), Blanco y Negro (Lisboa, 1897), entretenimiento nocturno (Lisboa, 1891 y 1903), Brasil-Portugal ( Lisboa, 1904 y 1907), Arte y vida (Coimbra, 1906), la ilustración portuguesa (Lisboa, 1906), Alma Nacional (Lisboa, 1910), Atlantis (Lisboa, 1915-1918) y en el diario la Vanguardia, la lucha (Lisboa ) y el país (Río de Janeiro).
Tales publicados; Amor Divino; Antonio fuego; Nuevos cuentos; Ama, ama ... Comedia del campo: las escenas Minho: nuestra gente; matorrales; El verde azulado; El sol y la lluvia; La esquina de la meta; Los novios; El Salustio Nogueira: Estudio de la comedia burguesa de la política contemporánea; D. Agustín; Muerte D. Agustín; La venganza de los muertos; El famoso Galrão; Caridad en Lisboa; Letras de amor: comedia burguesa; El gran quimera; La edad de un rey; el habla; Mis opiniones; John Penha: Dictamen presentado a la segunda clase de la Real Academia de Ciencias de Lisboa en su solicitud: aprobada por unanimidad en su reunión de 15 de abril 1909; elogio histórico de António Augusto Teixeira de Vasconcelos y alabanza histórica de José de Sousa Monteiro.
Francisco Teixeira de Queirós fue un gran escritor portugués y el mejor narrador de Minho. "¿Es el agradecimiento Minho y devoción especial. El paisaje, las figuras, las costumbres Minho - reactivar y prodigiosamente vivo para siempre, en el campo de la comedia, como supongo, en cualquier otro de los libros de otros autores (1).
Murió en Sintra el 22 de julio de 1919. El mismo día, fue honrado en el Parlamento por todos los lados, con discursos de Domingos Leite Pereira (Presidente de la Cámara de Diputados), Melo Barreto (el canciller), João Pinheiro, Costa Júnior, António Maria da Silva, António José de Almeida, Nuno Simoes y Brito Camacho (Diputados).

 

 

 

No es necesario un resumen del argumento de Salústio Nogueira, historia de un arribista. Con esta novela el escritor portugués Francisco Teixeira de Queirós, poco conocido en España, pintó un retrato, no tanto del hombre dispuesto a todo para alcanzar un puesto prominente en sociedad, sino de la sociedad que consiente y aupa a ese género de hombre.

 

Tras el relato de la historia de Salústio se esconde un gran desencanto con respecto al gobierno y los próceres de la patria. Mientras ellos prueban sus influencias o buscan su fortuna, el bien del pueblo que nunca llega. Salústio es el ejemplo vivo de esa realidad, que ha cambiado poco en nuestros días.

 

Sin embargo, el novel diputado sólo pensaba en la política de la Nación. Todas las noches tenía ambiciones ilimitadas de poder. En sus sueños se veía rodeado de políticos que hablan con autoridad; a veces se mostraba soberbio e iba bien recostado en el carruaje de la compañía, seguido de un mensajero que trotaba. Lo habían hecho diputado y no tardaría en ser ministro. Esa suntuosa palabra resumía un mundo de aspiraciones y deseos.

 

 

 

 

Con su novela, Francisco Teixeira de Queirós señala la manera de hacer política de su tiempo. Los nombramientos e incluso las leyes se pactaban en los salones y las mujeres de la buena sociedad, con sus influencias, podían encumbrar o destruir a un hombre.

 

La política, por tanto, es un juego frívolo de salón. Y los gobernados son tan solo la excusa para jugarlo. Como una metáfora de esa realidad que Teixeira de Queirós quiso consignar, se describe en la novela la función benéfica que las damas de sociedad se apresuran a organizar cuando un incendio asola uno de los barrios populares de Lisboa. Las víctimas del fuego no son más que el pretexto para que un puñado de aristócratas se diviertan fingiendo ser actores por una noche.

 

Salústio Nogueira demuestra comprender rápidamente las reglas de ese mundo en el que es un recién llegado. Sin embargo, la novela no se centra de forma exclusiva en sus avatares. La narración abre el foco para dar una visión panorámica de ese pequeño pero poderoso universo formado por diputados, ministros, diplomáticos y sus amantes y esposas.

 

Solo con una cosa concreta trata Francisco Teixeira de Queirós de dar la medida moral de Salústio Nogueira: con su relación con Angelina. Angelina es una joven que Salústio llevó consigo a Lisboa desde su Braga natal con la promesa de casarse con ella.

 

La paciente y hermosa Angelina espera que Salústio cumpla con la palabra dada, mientras le ayuda en lo que está en su mano en su camino hacia el éxito. Como es una mujer modesta, Angelina sólo se puede ocupar de ganar algún dinero como planchadora con el que comprar buenas atavíos para que su seductor se presente de forma adecuada ante la sociedad que frecuenta y de la que ella permanece excluida.

 

Como resulta obvio, Angelina no verá cumplido su sueño de redimirse ante su familia casándose con el hombre con el que se fugó del hogar paterno. Los altos designios de Salústio solo pueden hacerse realidad con una buena boda.

 

Salústio Nogueira, historia de un arribista es una excelente explicación de por qué algunos países nunca salen de su atraso. A pesar de llevar el nombre de su protagonista en el título, la novela es voluntariamente genérica en las situaciones que expone para que resulte fácil comprender que en política hay muchos Salústio Nogueira, y muchos dispuestos a ampararle para así beneficiarse mutuamente. ¿Y el pueblo? Que siga esperando.

 

Arribistas, qué hermosa palabra y qué tipo de seres tan indecentes define.

Ediciones del Viento acaba de publicar la novela Salústio Nogueira, historia de un arribista, de Francisco Teixeira de Queirós, una obra maestra del naturalismo que nunca se había traducido hasta ahora al castellano y que parece mentira que sea una narración escrita en el Portugal del siglo XIX, porque retrata la política española de hoy con una exactitud que da miedo: ¿es posible que todos los avances que se han producido desde 1883 hasta ahora no hayan logrado dejar atrás la indecencia de quienes viven de estafar a los otros, los vampiros que usan nuestra sangre como combustible para sus coches de lujo, sus aviones privados y sus yates, los que únicamente quieren ocupar el poder para vaciar las cajas fuertes? El protagonista es un hombre que tiene la aspiración de medrar, ve claro que el modo de conseguirlo es hacerse con un cargo público y está obsesionado con llegar a ministro. Para lograrlo, no repara en nada, es astuto con sus adversarios y servil con los poderosos, inmoral y taimado como todos los hipócritas, libertino en su vida privada y de puertas para fuera “partidario de la rigurosa represión policial”; apóstol de la democracia cuando habla desde una tribuna y propagador en la intimidad de las ideas de Maquiavelo según las cuales “el verdadero hombre de Estado deberá poner siempre el interés por encima de la justicia”; y casi no hace falta decirlo, también es un genio en el uso de la demagogia: cuando un diputado rival denuncia las negocios sucios del Gobierno y de la monarquía, él defiende la grandeza de las instituciones; cuando otros parlamentarios cuestionan las leyes que amparan los monopolios y transforman la inversión extranjera en una subasta que entrega al mejor postor la soberanía del país, él hace un canto a la importancia nacional del comercio. “El comercio, señores, es en la actualidad la base de toda la riqueza, del bienestar del pueblo, y el más seguro fiador del orden y la moralidad. Con el comercio y con la religión hemos conquistado mundos desconocidos. Es en el sector del comercio donde se encuentra el mayor número de hombres inteligentes y de fecunda iniciativa. ¡El comercio es el crédito, es la prosperidad, es la agricultura, es el trabajo, es el capital, son las mejoras materiales, es el progreso, es el orden, es la industria y es la propia ciencia e inteligencia en acción!” Les juro que esto es pura literatura, no habla de Madrid sino de Lisboa y no lo he sacado de ningún mitin de la última campaña electoral.

 

 

 

 

 

opinio Sensilla i tendra valenti fainê

Cuantas verdades en este libro que, aunque con una literatura de historia un poco antigua es expectante de comprensión y no se lo pierdan nos llevan a miles de casos tan semejantes como los que en el libro se cuenta.

Para mí personalmente un gran escritor unos grandísimos traductores y una espléndida y formal forma de escribir la realidad, pero mucha más valentía a la Editorial EDCIONES DEL VIENTO, por aquello de Editar grandes libros