Qué tienen en común estas seis mujeres, aparte de haber vivido en un mundo y una época extraordinarios? ¿Qué hay detrás de la imagen sofi sticada de Nancy Cunard, del gesto alocado y provocador de Kiki de Montparnasse o de la mirada penetrante de Joyce Mansour? Se las conoce más como acompañantes de los protagonistas masculinos de su tiempo –Man Ray, Max Ernst, Samuel Beckett, André Breton, T.S. Eliot o Jean Cocteau, entre otros– que por sus propias obras. Sin embargo, fueron mucho más que un nombre en un pie de foto o una cara hermosa que adornaba las fi estas y los salones literarios. Alentaron y promocionaron a escritores aún desconocidos, impulsaron la obra de artistas emergentes, algunas eran escritoras y pintoras por derecho propio y las que tenían fortuna la gastaron en financiar la obra de sus amantes, amigos y protegidos. Todas ellas fueron musas a la manera clásica, inspiradoras de artistas y escritores, pero fueron también las primeras musas de la modernidad debido a su papel activo y relevante en el movimiento surrealista, uno de los puntos de infl exión en la historia del arte del siglo xx. El relato de sus vidas, apasionadas y apasionantes, que aspiraban a ser obras de arte en sí mismas, nos transporta a un mundo insólito cuyo epicentro era la creación artística.

Musas , mecenas y amantes

Es nieta del ginecólogo Santiago Dexeus. Cursó Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Barcelona. Su tesis de Licenciatura, en l974, se convirtió en el libro, La poética de lo neutro. Análisis y crítica del arte conceptual (Anagrama, l975; reeditada en De Bolsillo en 2005).En l975 se fue a ampliar estudios a París, en la Ecole Pratique de Hautes Etudes. Desde l974 es profesora de Arte Contemporáneo en la Universidad de Barcelona. De l979 a l981 fue Investigadora Invitada en el Institute of Fine Arts de la Universidad de Nueva York, en donde preparó su tesis doctoral, que versó sobre Gustave Courbet y la modernidad. Es autora de los libros Estudios sobre Picasso (l981), Antoni Tàpies (l984) Ràfols Casamada (l988) , El descubrimiento de Miró. Miró y sus críticos (l990) Picasso-Miró. Miradas cruzadas (1998) y Comprender el arte moderno (2 vols., 2003), y colabora desde 1981 con el diario El País.En l996 fue nombrada Directora artística del Centro Cultural Tecla Sala, donde organizó entre otras exposiciones Cómo nos vemos.Imágenes y arquetipos femeninos (1996), Sarah Lucas (2000-2001), y Dora Maar: la fotografía, Picasso y los surrealistas (2002). Ha comisariado muchas exposiciones, entre las que destacan Arte y Modernidad en los Países Catalanes (Kunsthalle de Berlín, l978), Tàpies, los años ochenta (l988), Joan Brossa. l941-l991 (l991), Ver a Miró. La irradiación de Miró en el arte español (l993), Dora Maar,fotógrafa (l995) , Kandinsky. Obras procedentes del MNAM Centro Pompidou (l996) ,El jardín de Eros. Arte erótico en las colecciones privadas europeas (1999), El primer Eros. Africa. América. Oceanía (2004) , París y los surrealistas (2005) y Sean Scully.Para García Lorca (2005). Actualmente es Asesora artística de la Comunidad de Madrid .

Un ramillete de mujeres que han quedado eclipsadas por sus compañeros y amigos, pero que desempeñaron un papel destacado en la creación de las primeras décadas del siglo XX. Valentine Hugo, Nancy Cunard, Peggy Guggenheim, Kiki de Montparnasse —la única de origen humilde de las seis—, Maria-Laure de Noailles y Joyce Mansour son las protagonistas de Musas, mecenas y amantes. Mujeres en torno al surrealismo 

Editorial Elba), un bello libro en el que queda patente el amor por el arte de este grupo de fascinantes mujeres.

Por el contrario, las protagonistas del libro son mujeres superactivas. Como Valentine Hugo, ilustradora de libros y escenógrafa con su marido que acabó llevándose todo el reconocimiento. “Kiki de Montparnasse era una reconocida cantante, una gran profesional y la única por la que sintió celos Édith Piaf”, apunta la autora. La mecenas más activa, aparte de Peggy Guggenheim, que decía que había que comprar un cuadro cada día, ayudó a muchos artistas a salir del yugo nazi, como a Breton al que pagó una mensualidad durante su exilio americano, descubrió a Pollock y reunió una gran colección de arte que puede verse en lo que fue su casa de Venecia (en cuyo jardín está enterrada junto a sus perros), fue, según la autora, Maria-Laure de Noailles. “Ella y su marido adelantaron el pago de una obra a Dalí que utilizó el dinero para comprar su barraca de Portlligat. También ayudó a Picasso y financió a Luis Buñuel La edad de oro con 260.000 francos tras ver en 1929 Un perro andaluz. Un apoyo que llevó a la pareja a ser expulsada de los círculos sociales de la alta burguesía parisina”. Pero la que más simpatía despierta a la autora es Nancy Cunard. “Era poeta y periodista y durante la Guerra Civil destacó por su militancia a favor de la República, escribiendo crónicas como las de Hemingway. Criticó los campos de refugiados y ayudo a los exiliados. Era una enamorada de la cultura africana y fue desheredada por su relación con el músico negro Henry Crowder,

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las seis comparten aficiones: casi todas beben, fuman opio y todo tipo de drogas y son bastante libres sexualmente. “Es lo normal, ya que el ambiente artístico y la creación estaban muy unidos a las drogas. Peggy no bebía pero sus maridos eran unos borrachos y ella, según se da a entender en sus biografías, era casi ninfómana”.

 

Algunas fueron tachadas incluso de locas, como Kiki de Montparnasse y Nancy Cunard. “Eran mujeres muy independientes y tenían mucho carácter, con comportamientos contrarios a los que se consideraban normales dentro de la burguesía, la clase a la pertenecía la mayoría”, explica la autora que considera que no existen mujeres como ellas hoy en día. “Que cumplan todos sus requisitos, no. La sociedad de los años veinte y treinta no es la de ahora. Quizá Francesca Thyssen, la hija del barón. Me consta que hace mucho por los artistas, pero desconozco si su vida sentimental es tan intensa como la de ellas”, remacha.

 

 

opinion muy personal

Mujeres de temperamento y mentes diferentes, Valentine Hugo, Nancy Cunard, Peggy Guggenheim, Kiki de Montparnasse la única de origen humilde de las seis  Maria-Laure de Noailles y Joyce Mansour    

Ya es hora la valoración en los libros, que plasmen los valores de tantas y tantas mujeres, que estoy seguro, han significado mucho dejando su sello.

 Con este grandísimo libro hemos aprendido, que tenían mucho carácter, con comportamientos contrarios a los que se consideraban normales dentro de la burguesía, pero que no solo por este hecho ni por ser la esposa de¿¿¿ Han marcado un lugar, con ello este libro al hablar de ellas homenajea a todas las mujeres que pisan fuerte dejando detrás suyo quien soy, con quien voy , de donde vengo y a donde voy ……Gracias