Cómo es posible que encontremos construcciones semejantes en puntos tan alejados del planeta? Como si de un relato de detectives se tratara, el autor va descubriendo asombrosos vínculos entre los maestros constructores de la antigüedad. Escrito por uno de los investigadores más respetados en el ámbito de las civilizaciones desaparecidas, Arqueología Imposible desvela las claves ocultas tras algunos de los más insondables misterios de nuestro pasad

Arqueología imposible. El legado oculto de los maestros constructores (Editorial Odeón), es el título con el que Francisco González (Vitoria, 1963) publica su primer libro, en el que como si de un relato de detectives se tratara, el autor, licenciado en Ciencias de la Información, redactor jefe de la revista Año/cero , va descubriendo los vínculos entre los maestros constructores de la antigüedad e intenta dar respuesta a la pregunta ¿Cómo es posible que encontremos construcciones semejantes en puntos tan alejados del planeta?

El Secreto de los Antiguos Constructores

Paco González. Año/Cero. Autor de “Arqueología Imposible”

"La historia oficial ha ordenado y clasificado los acontecimientos históricos de modo que todo encaje perfectamente y pueda ser explicado a través de un discurso coherente aceptado por todos. Sin embargo, hay muchas investigaciones científicas que ponen en entredicho esta línea de pensamiento, sobre todo al examinar hechos que se remontan a los orígenes de la civilización humana. Francisco González, redactor jefe de la revista Año/Cero, ha emprendido una búsqueda de todas las investigaciones científicas que discrepan de la historiografía oficial y las ha recopilado en esta arqueología imposible. Por ello, en este libro podemos encontrar toda una serie de teorías que nos hacen considerar la posibilidad de que la historia de la humanidad quisiera de la versión académica. Uno de los temas que se abordan es el diluvio universal. Aparte del relato bíblico, contamos con narraciones al respecto procedentes de la antigua Babilonia, así como de otras civilizaciones antiguas. Lo cierto es que los arqueólogos han encontrado estratos de fango que correspondería a una inundación muy anterior aló que se había pensado. También hay referencias a posibles civilizaciones en Armenia Y Turquía, precedentes a la sumaria, que adelantarían en milenios la edificación de las primeras ciudades. Quizás el caso más llamativo sea el de la datación de la esfinge de Guiza, cuya cabeza se conserva mucho mejor que el cuerpo incluso ha a pensar que fue tallada sobre una cabeza original la cual podría haber sido peleón. Derecho, el cuerpo De la esfinge presenta una erosión horizontal que podría haberse debido a una inundación correspondiente al diluvio antes mencionado, lo que situaría la construcción de este monumento en un periodo muy anterior al de la propia civilización egipcia. El editorial Odeón, el libro está prolijamente ilustrado: numerosas imágenes de los enclaves, detalles de piezas arqueológicas, huellas marcadas en el terreno… todo ello nos permite visualizar los sitios que plantean estas teorías comprarías al canon establecido. Francisco González ha escrito un libro cuyo objetivo es que nos cuestionamos si los orígenes de la civilización son los que nos han contado, o si quizá la verdadera historia de la humanidad podría ser muy distinta. Quién sabe, tal vez en unos años se descubran los hallazgos que arroje una luz sobre estos grandes enigmas, Y entonces la ciencia oficial nos explique que nuestra historia no es la que conocíamos,

 

Una de las construcciones más recordadas es el Templo del Rey Salomón, pero no hay restos físicos del Templo ni registros de el, así que nadie puede asegurar que existió o no. Hay quienes dicen que podría ser una invención de los últimos escribas judíos que escribieron sus tradiciones orales mucho antes de que la supuesta construcción haya tenido lugar. Dicen que este, el más famoso de todos los templos, fue construido en piedra y en su interior revestido por completo de cedro traído de tiro. Se dice que sus paredes tenían nueve codos (alrededor de cuatro metros) de espesor en su base y soportaba un techo plano de vigas de cedro rematado en pino. La característica sobresaliente del templo era la cantidad de oro que cubría suelo, paredes y techo, colocado entre los tallados de querubines y flores abiertas. El interior era de veintisiete metros de largo por nueve de ancho, y todo el edificio estaba alineados de oeste a este con una sola entrada en el extremo occidental. Una separación con un par de puertas plegadizas dentro, dividía el interior en una hendidura de dos a un tercio, creando un cubo de nueve metros de altura, ancho y largo. Era el Oráculo del antiguo Testamento, también llamado el Santo de Santos y conocido en el ritual masónico como el Sanctum Sanctorum, que cobijaba una caja rectangular de madera de acacia de un metro y cuarto de largo, por sesenta centímetros de ancho y sesenta de alto, colocada exactamente en el centro del piso. Era el Arca de la alianza Conocida como Arca de la Alianza, Arca de Yahveh o Arca del Testimonio, era un objeto sagrado que guardaba las tablas de piedra que contenían los Diez Mandamientos, la vara de Aaron que reverdeció y el Maná que cayó del cielo, representaba la alianza (pacto o convenio) entre Dios y el pueblo judío. Se guardaba en el Templo de Jerusalén y se llevaba al frente de batalla cada vez

 

Arqueologia Imposible. Café de Paris en Directo