Son muchas las dudas que ensombrecieron la instrucción judicial del 11-M, con la consiguiente repercusión en una sentencia que dejó profundamente insatisfechas a muchas víctimas. Son conocidas las grandes incógnitas que quedaron en el aire en asuntos fundamentales.

Pues bien, la causa inicial y fundamental de esas dudas, de esas incógnitas, estuvo en el inaudito tratamiento al que fueron sometidos los escenarios del crimen, en la rápida destrucción de los trenes cuando aún había mucho que investigar en ellos, en la desaparición de muestras que eran fundamentales para el estudio del explosivo utilizado, en la escasez de las que llegaron al laboratorio. De todo ello derivó la inconsistencia de los informes periciales realizados sobre los trenes y sus focos y la consiguiente ignorancia de la naturaleza de los artefactos utilizados en los trenes, ignorancia que se cubrió asimilándolos a una mochila-bomba que nadie vio en los trenes.

Mucho se ha hablado y escrito de la nunca justificada desaparición de los trenes, pero hasta ahora nadie había hecho un documentado relato de lo ocurrido, del trato dado a cada tren, de dónde, cómo y cuándo se transformaron los trenes en chatarra. En este libro se hace por primera vez ese relato, tren a tren, y se pone de manifiesto cómo en esas actuaciones está la clave de las lagunas y errores judiciales que surgieron después de forma ya inevitable.

El autor narra con todo detalle el extraordinario caso del tren de Santa Eugenia, trayendo al libro su descubrimiento inicial del no desguace de este tren y los posteriores sobre la conservación durante 9 años de su único foco de explosión y su increíble final, con su saqueo, robo y desaparición cuando estaba bajo vigilancia policial y precintado por la Guardia Civil.

Pero este libro no se queda ahí, el autor continúa su investigación sobre las escasas muestras de los trenes conservadas hasta la vista oral, sobre su naturaleza, sobre su cadena de custodia, sobre las desapariciones y oportunas apariciones de algunas de ellas en los momentos apropiados.

Son muchas las dudas que ensombrecieron la instrucción judicial del 11-M, con la consiguiente repercusión en una sentencia que dejó profundamente insatisfechas a muchas víctimas. Son conocidas las grandes incógnitas que quedaron en el aire en asuntos fundamentales.

Pues bien, la causa inicial y fundamental de esas dudas, de esas incógnitas, estuvo en el inaudito tratamiento al que fueron sometidos los escenarios del crimen, en la rápida destrucción de los trenes cuando aún había mucho que investigar en ellos, en la desaparición de muestras que eran fundamentales para el estudio del explosivo utilizado, en la escasez de las que llegaron al laboratorio. De todo ello derivó la inconsistencia de los informes periciales realizados sobre los trenes y sus focos y la consiguiente ignorancia de la naturaleza de los artefactos utilizados en los trenes, ignorancia que se cubrió asimilándolos a una mochila-bomba que nadie vio en los trenes.

Mucho se ha hablado y escrito de la nunca justificada desaparición de los trenes, pero hasta ahora nadie había hecho un documentado relato de lo ocurrido, del trato dado a cada tren, de dónde, cómo y cuándo se transformaron los trenes en chatarra. En este libro se hace por primera vez ese relato, tren a tren, y se pone de manifiesto cómo en esas actuaciones está la clave de las lagunas y errores judiciales que surgieron después de forma ya inevitable.

El autor narra con todo detalle el extraordinario caso del tren de Santa Eugenia, trayendo al libro su descubrimiento inicial del no desguace de este tren y los posteriores sobre la conservación durante 9 años de su único foco de explosión y su increíble final, con su saqueo, robo y desaparición cuando estaba bajo vigilancia policial y precintado por la Guardia Civil.

Pero este libro no se queda ahí, el autor continúa su investigación sobre las escasas muestras de los trenes conservadas hasta la vista oral, sobre su naturaleza, sobre su cadena de custodia, sobre las desapariciones y oportunas apariciones de algunas de ellas en los momentos apropiados.

Entrevista a Carlos Sánchez de la Roda autor del libro "Los trenes del 11-M"

NUNCA PERDIMOS LA ESPERANZA Y SEGUIMOS BUSCANDO LA VERDAD

Mucho se ha escrito y hablado sobre el 11M. Los medios de comunicación

dedicaron cientos de horas de trabajo para contar todo lo que

llegaba a su poder. Un macrojuicio dedicó horas y horas a buscar la

verdad que anhelamos. Miles de folios y una sentencia que no nos satis

€ zo, nos dejaron con la sensación de que nuestra lucha por conocer

la verdad de lo que allí sucedió iba a ser imposible.

Pero nunca perdimos la esperanza y seguimos buscando la verdad.

 

 

 

Y es que la verdad existe y está ahí, solo hace falta buscarla con ahínco

y no ponerle los obstáculos que otros quisieron poner.

Los trenes del 11-M tenían que hablar. Allí sucedió todo y ellos lo

sabían todo o casi todo. Había que preguntarles, investigar, que nos

dijeran el porqué de las muchas prisas para desembarazarse de ellos y

tantas otras cosas...

El tiempo, inexorable, termina por ser el mejor aliado de la verdad.

Y el tiempo nos ha dejado el primer testimonio escrito de lo que

pudo pasar en los trenes, de lo que pasó y de lo que no dejaron que

pasase.

 

 

 

 

Carlos Sánchez de Roda ha escrito Los trenes del 11-M. Las pericias

necesarias, estudio exhaustivo, pormenorizado, incuestionable en casi

todo y esclarecedor en multitud de aspectos. No es un libro al estilo habitual

en estos casos, donde se suele elucubrar sobre lo que pasó. No. Es

un libro donde no cabe la imaginación; todo está documentado, datos,

informes o! ciales, fotografías... En ! n, una auténtica tesis doctoral que

mereciera las mejores cali! caciones.

Pudiera haber quien pensara de forma distinta a la del autor de este

libro, pero va a ser difícil que nadie pueda rebatir las innumerables verdades

que aquí se exponen.

Carlos Sánchez Roda ha dedicado una parte de su vida a ofrecernos

un hálito de luz a los que sufrimos el 11M. Y se lo vamos a agradecer

eternamente.

Ángeles Domínguez

Presidenta AAV11M

 

MODESTA OPINION DE – VALENTI FAINE PERIODISMO DE INVESTIGACION SIGUE VIVO

MODESTA OPINION DE – VALENTI FAINE

El libro aporta mucha verdad y mucho detalle sobre lo que paso con los trenes los vagones alguien estaba escondiendo la verdad de lo que paso y los motivos del porqué.

Creo que después de haberse escrito tanto nadie ha explicado tan clara la verdad de todo lo que se quería ocultar sobre tan Salvaje atentado.

El propio Autor del libro Carlos Sánchez de la Roda no se explica que alguien diera la orden de la destrucción de los trenes pues oficialmente no consta ya en 2007 y en pleno juicio se llamó a REMFE para saber quién avía dado dicha orden y a ellos ni siquiera les constaba.

Creo pues que es uno de los libros más importantes sobre los hechos tan salvajes que se produjeron aquel 11-M.

Felicito al Autor por su valentía en todas las investigaciones llevadas a cabo extraordinario trabajo.