En el siglo VIII, en el marco del fenómeno de expansión del islam, comenzó a afluir hacia
la cuenca mediterránea un oro nuevo. Oro que procedía de una nueva fuente y que llegaba
al Mediterráneo en las caravanas que cruzaban el Sáhara: el oro de bilad al-Sudan, el País
de los Negros. Entre la segunda mitad del siglo IX, cuando las rutas del Sudán Occidental
con Egipto entraron en crisis, y finales del siglo XV, en que los europeos comenzaron a
comerciar directamente con los pueblos sudaneses por vía marítima, el Sáhara fue la única
vía de comunicación entre el Mediterráneo y el Sudán Occidental.
Esta obra recoge la conquista del Sáhara, la evolución histórica de los pueblos que
habitaban el Sudán Occidental, y las relaciones que estos pueblos establecieron con las
sociedades de Al Ándalus y el Magreb, así como las rutas comerciales a través de las que se
comunicaron. Unas relaciones en las que el comercio del oro jugó un papel central,
extendiéndose a los distintos aspectos de la vida de estas sociedades y prolongándose a lo
largo de los siglos.
Una obra imprescindible para conocer el origen del oro de los negros, las rutas saharianas
que lo llevaron hasta Al Ándalus y el papel decisivo que el metal precioso jugó en el apogeo
de los Estados del Occidente islámico.

AL ÂNDALUS y las FUENTES del ORO

José Luis de Villar (La Línea de la Concepción, 1960) reside en Sevilla desde finales de los años 70, en cuya Universidad se licenció en Derecho Público
y se doctoró, posteriormente, en Historia Medieval. Abogado, funcionario público, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad Pablo de
Olavide, también dedicó varios años de su vida a la actividad política, en las filas del hoy desaparecido Partido Andalucista. Pero su pasión vital, hasta
donde su memoria alcanza, es la historia de al-Andalus, a la que viene dedicando varios años de investigación, de la que han sido fruto diversos trabajos
presentados en Universidades de Andalucía y Marruecos. En este ensayo, una original excursión por los ocho siglos de la presencia islámica en la
Península Ibérica, el autor explica los indisociables vínculos entre el oro del Sudán Occidental y el éxito político, económico y cultural de los más
poderosos Estados del Occidente islámico medieval, como fueron el califato cordobés, el Imperio almorávide o el califato almohade.

 

Esta Tesis tiene un objetivo principal: investigar cuál fue el papel que el oro jugó en la formación y consolidación de las estructuras políticas del Occidente islámico entre los siglos VIII y XVI, centrándonos obviamente en sus funciones fiscales y monetarias. Nuestra hipótesis de partida es que esas estructuras políticas hicieron del acceso a las fuentes del oro uno de sus objetivos estratégicos esenciales, y que los Estados que en ese marco geográfico alcanzaron el mayor éxito político y económico fueron los que consiguieron participar con mayor intensidad en el flujo del oro procedente del Sudán Occidental. Este fue el caso del califato omeya de Córdoba, del Imperio almorávide, del califato almohade, del sultanato meriní de Fez y, en menor medida, del reino nazarí de Granada. Para ello tendremos que ocuparnos, y habrán de ser los objetivos secundarios de nuestra investigación, de las siguientes cuestiones: El conocimiento de los escenarios geográficos donde se desarrollan estos procesos históricos: el Magreb, el Sáhara Occidental, el Sahel y la sabana sudanesa; La expansión del islam por estas regiones, un fenómeno en el que, precisamente, la actividad comercial jugó un papel esencialísimo. El proceso de maduración política de las sociedades sudanesas que originó la formación de complejas estructuras políticas como las de los soninké, los malinké o los songhay; La localización de las regiones productoras de oro en el Sudán Occidental y las técnicas extractivas; La descripción de los sistemas de transporte del oro hacia la cuenca mediterránea y, especialmente, de las rutas comerciales a través del Sáhara y el Magreb y de los emporia que en ellas florecieron; El estudio de las acuñaciones monetarias, como el soporte más eficaz para el ejercicio de sus funciones esenciales por los Estados del Occidente islámico.