La obra fundamental para conocer el arte y los mitos del primer pueblo de la memoria hispana: los iberos
Esta obra, fundamental para el conocimiento de los pueblos iberos, va más allá de la visión que tenemos de ellos como un pueblo guerrero. Lo cierto es que mostraron un gran interés por el arte y sus distintas manifestaciones. Los iberos. Imágenes y mitos de Iberia, recoge una aproximación al territorio ibérico, sus pueblos y sus aspectos socioculturales, así como una detallada descripción de sus piezas artísticas más significativas, pues las imágenes permiten identificar divinidades a las que rindieron culto y asociar a ellas relatos directa o indirectamente transmitidos por los llamados textos clásicos. A través del análisis de la imaginería ibera podremos deducir que existió una primera fase ibérica en la que fueron los monarcas quienes, con las representaciones plasmadas en sus monumentos funerarios, quisieron legitimar su estirpe y su poder, pero que después, a partir de finales del siglo V a. C., el control de los territorios y las fundaciones de ciudades dependieron de una aristocracia que se consideraba descendiente de un héroe forjador del linaje de su pueblo.

El viaje al tiempo de los Iberos

Rafael Ramos

Rafael Ramos Fernández es Arqueólogo, Miembro de la Real Academia de la Historia, Vicepresidente y Director de la Fundación Universitaria de Investigación Arqueológica La Alcudia, Profesor Honorífico de la Universidad de Alicante y Miembro de la Asociación Profesional de Arqueólogos de España. Ha sido Director de los Museos Arqueológico «Alejandro Ramos Folqués» y Monográfico de La Alcudia, Director del Instituto de Etnología de la Comunidad Valenciana, Director de las Excavaciones Arqueológicas de La Alcudia, El Parque, El Promontorio y Caramoro, Medalla al Mérito en las Bellas Artes 1996 de la Real Academia de San Carlos, Jefe del Departamento de Arqueología y Prehistoria de la Facultad de Letras de la Universidad de Valencia en el C.E.U. de Alicante, Secretario de Congresos Nacionales de Arqueología y Numismática, Secretario General del Consejo Valenciano de Cultura y Presidente de su Comisión de Patrimonio Histórico.

Esta obra, fundamental para el conocimiento de los pueblos iberos, va más allá de la visión que tenemos de ellos como un pueblo guerrero. Lo cierto es que mostraron un gran interés por el arte y sus distintas manifestaciones. Los iberos. Imágenes y mitos de Iberia, recoge una aproximación al territorio ibérico, sus pueblos y sus aspectos socioculturales, así como una detallada descripción de sus piezas artísticas más significativas, pues las imágenes permiten identificar divinidades a las que rindieron culto y asociar a ellas relatos directa o indirectamente transmitidos por los llamados textos clásicos. A través del análisis de la imaginería ibera podremos deducir que existió una primera fase ibérica en la que fueron los monarcas quienes, con las representaciones plasmadas en sus monumentos funerarios, quisieron legitimar su estirpe y su poder, pero que después, a partir de finales del siglo V a. C., el control de los territorios y las fundaciones de ciudades dependieron de una aristocracia que se consideraba descendiente de un héroe forjador del linaje de su pueblo.Después de 36 años al frente del Museo Arqueológico (al que en 2006 se le añadió 'y de Historia de Elche', para completar las actuales siglas de MAHE), Rafael Ramos Fernández realizó ayer la entrega simbólica de las llaves del complejo cultural que lleva el nombre de su padre, Alejandro Ramos Folqués, y del que fue 'alma mater' además de director.

Aunque ha demorado su salida hasta el máximo límite legal para este tipo de actividad (70 años), Rafael Ramos es consciente de que no le faltarán actividades a las que seguir dedicándose. Entre otras cosas porque sigue como vicepresidente de la Fundación Arqueológica La Alcudia, además de compartir con su hijo Alejandro la dirección del museo y del yacimiento arqueológico, donde queda mucho trabajo por hacer: tan solo se ha excavado el 10% de las 10 hectáreas que forman la finca que alumbró la Dama y en la que se superponen varias civilizaciones desde los iberos hasta los visigodos.

Rafael Ramos recordaba ayer cómo consiguió por oposición en 1976 la plaza de director, cuando el museo se encontraba en el edificio del actual centro de visitantes, el popular 'Huevo' del Parque Municipal. En 1982 vio hecho realidad su gran proyecto de convertir el rehabilitado Palacio de Altamira en sede permanente del museo, mientras que en 2005 fue el artífice, junto al entonces alcalde Diego Maciá, de su transformación en el MAHE con la ampliación a la primera planta del aparcamiento de Traspalacio.

Tuvo el honor de recibir en 2006, como ya hiciera su padre 40 años antes, a la Dama de Elche en su segunda visita a la ciudad tras su salida hacia París en 1897 y posterior regreso a Madrid. Fue el hito que marcó la inauguración del MAHE.

Rafael Ramos aseguraba ayer que «no tendré tiempo de aburrirme», ya que seguirá con su trabajo en La Alcudia dentro de la Fundación Arqueológica creada por la Universidad de Alicante, en la que también están integrados el Ayuntamiento de Elche, la Diputación y la Universidad Miguel Hernández (UMH). Y lógicamente, tendrá más tiempo para la familia, sobre todo para sus nietos

 

RAMOS FERNÁNDEZ, Rafael (Elche, 21-III-1942). Hijo de Alejandro Ramos Folqués y Angelina Fernández Hoyos. Está casado con Isabel Molina Fernández desde 1967 y tiene cuatro hijos, Alejandro, Adolfo, Rafael y Ángela. Asistió al Colegio de D. Enrique Mancheño. Cursó bachillerato en el Colegio de la Asunción de Elche, y preuniversitario en el Colegio de los Hermanos Maristas de Murcia. Obtuvo la Licenciatura en Geografía e Historia en la Universidad de Murcia, de la que pasó a la Universidad de Valencia para realizar los cursos de doctorado y en la que realizó su tesis doctoral sobre el yacimiento arqueológico de La Alcudia, doctorándose en Arqueología en 1967. Su carrera profesional empezó cuando en 1968 la Universidad de Valencia creó en Alicante el CEU (Centro de Estudios Universitarios), y ocupó la plaza de jefe del Departamento de Arqueología y Prehistoria hasta la década de los 90. En 1977 ocupó por oposición libre la plaza de Director del Museo de Arqueología y de Historia de Elche “Alejandro Ramos Folqués”, cargo que ejerció hasta su jubilación en 2012. También en 1977 colaboró en la creación de la UNED en Elche en la que ocupa el cargo de Decano-coordinador de la Facultad de Filosofía y Letras e imparte la asignatura de Arqueología, Prehistoria e Historia Antigua. En el 1978 consiguió la cesión del Palacio de Altamira para nueva sede del Museo de Arqueología y de Historia de Elche “Alejandro Ramos Folqués” que hasta entonces se ubicaba en el pabellón central del Parque Municipal. En 1985 fue designado miembro del Consejo Valenciano de Cultura de la Generalitat Valenciana,  donde permaneció hasta 1998 desempeñando los cargos de Presidente de la Comisión de Patrimonio Cultural y de Secretario General de dicha institución. Ha impartido cursos de doctorado en las universidades de Valencia, Alicante y Murcia y ha sido tribunal de tesis doctorales en varias ocasiones. También ha sido director de cursos en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. En 1979 inició la intervención arqueológica en el tramo de muralla medieval de traspalacio que dio lugar a la modificación del PGOU y gracias a la cual hoy se conserva un importante tramo de muralla medieval y existe la plaza entre el palacio y el Museo de Arqueología y de Historia de Elche “Alejandro Ramos Folqués”, Desde el fin de sus estudios hasta la creación de la Fundación Universitaria La Alcudia de Investigación Arqueológica participó en la dirección de las excavaciones en La Alcudia, primero compartiéndola con su padre, después en solitario y, al final, compartiéndola con su hijo Alejandro. Ha publicado una gran cantidad de libros y artículos en revistas de diversa índole y ha participado en numerosos congresos de Arqueología. En 1996 negoció con la Universidad de Alicante la creación de la Fundación Universitaria La Alcudia de Investigación Arqueológica de la que es su Vicepresidente. Con ello consiguió que el yacimiento arqueológico de La Alcudia se asegurara su conservación y su desarrollo como centro de investigación y se haya convertido en referente internacional dentro del mundo de la arqueología. Al mismo tiempo, permite continuar la obsesión de su padre de que todos los materiales arqueológicos que se  encuentren en La Alcudia se mantengan dentro del término municipal ilicitano. En el deporte jugó al balonmano en el  Club Balonmano Elche y en el equipo de la Universidad de Murcia y practicó judo llegando a obtener el cinturón negro. Su gran pasión sigue siendo la guitarra. Hobby que ocupa hoy gran parte de su tiempo y que pudo llegar a convertirse en su profesión si la arqueología no se hubiera interpuesto. Ha sido intérprete de guitarra  en numerosos conciertos en Murcia, Albacete, Elche con obras de diversos autores españoles.

 

 

Los Íberos, eran de mediana estatura y morenos, parece ser que llevaban el pelo largo recogido en trenzas y la barba rasurada. El hombre vestía con calzón y túnica corta ceñida a la cintura y un manto largo que llevaban dejando el brazo derecho libre y sujeto al hombro con una fíbula. Podían llevar pendientes, sortijas y brazaletes. La mujer llevaba una túnica larga y un manto largo de gruesa tela, generalmente de color púrpura, y babuchas de cuero. En la cabeza llevaban tocados formados por velos o diademas y se adornaba con collares de colgantes, pendientes, pulseras y anillos.