Un asesino obsesionado con el recuerdo de su víctima. Una chica obligada a mentir para escapar de la vida que tratan de imponerle y que no quiere… Sólo son dos de los personajes que, a lo largo de estos dieciséis relatos de estilo costumbrista y con detalles biográficos nos mostrarán, unas veces en tono dramático, otras con tinte de humor, lo anodina y solitaria que puede llegar a ser su vida en determinadas circunstancias. Iluminados, alucinados, desesperados, sensatos, lúcidos, buscadores, aventureros… se pasean por las páginas de este libro contándonos su historia, sus ilusiones y sus sueños. En un relato final, a modo de making of, la autora nos cuenta cómo nacieron los personajes y su entorno.

Relatos Descatalogados su Autora:Adela Rubio Calatayut

Adela Rubio Calatayud es escritora, historiadora y folklorista especializada en folklore sefardí. Ha estudiado música, canto y literatura medieval. Ha grabado discos y dado conciertos en España e Israel, así como conferencias. La han entrevistado en programas de radio y televisión, participó como colaboradora en un programa del canal 40 de la TV aragonesa hablando de historia y de folklore. Pertenece a la Asociación Aragonesa de Escritores desde su fundación en junio de 2003. Ha publicado libros de divulgación histórica, poemarios, la Historia de la Corona de Aragón para niños, relatos, artículos en revistas especializadas y las novelas Las Puertas del Walhalla, Ed. Combra, Zaragoza, 2001; Pedro III el Grande. (Aragón en el Mediterráneo), Ed. Delsan, Zaragoza, 2004; El Portal de la Xerea, Ed. Carena, Valencia, 2015.

¿Cómo surgió la idea de escribir este libro? 

 

En primer lugar fue casi una experimentación. Escribía novelas y poemas pero no me sentía capaz de enfrentarme a un relato corto, es realmente complicado contar una historia en unas pocas páginas. Comencé a probar a ver qué pasaba, y tiré muchos folios porque no me gustaba el resultado. Así que lo convertí en un reto personal y me puse a ello con mucha ilusión. 

 

¿Cómo fue el proceso creativo del mismo? 

 

El proceso ha sido largo. Comenzó el año 1999. En principio iba a ser un trabajo a medias con otra persona, una escritora de relatos cortos. Nos lo planteamos como un trabajo muy serio y de mucha responsabilidad pero que nos divertía mucho, sacamos nuestros relatos, nos los leímos mutuamente y seleccionamos los que nos gustaban más. El intento de publicar aquel libro no cuajó, y cada una de nosotras siguió con lo suyo. Yo estaba escribiendo una novela que se publicó en 2001, y tenía otra en mente. Pero un día me puse a releer los viejos relatos y volví a escribir unos cuantos más. Los relatos se volvieron a dormir, y después estuve muy ocupada con la escritura y publicación de mis otros libros. En el mes de diciembre de 2016 decidí escribir el relato que cierra el libro, y pedí permiso a la persona que protagonizó la historia, me lo concedió y me puse a ello. El making of ya lo tenía prácticamente terminado y sólo tuve que añadir el último relato. 

 

Si el lector pudiera sacar una conclusión o moraleja de “Relatos Descatalogados”, ¿cuál sería? 

 

Tal vez que en la vida normal hay tanta aventura y sorpresa como en las novelas y el cine, y que todos podemos ser en algún momento los héroes, los locos, los valientes, los insensatos, o lo que queramos ser, de la historia que es nuestra vida. Y que esa frase que dice “a veces la realidad supera la ficción” no es sólo una frase. 

 

¿Cuál es el hilo común que une los relatos? 

 

La veracidad. Muchos son verdaderos, y bastantes de ellos tienen notas autobiográficas, hay alguno incluso protagonizado por mí y que he escrito tal y como ocurrió la historia. Los nombres y lugares son imaginarios pero detrás de cada personaje y de la situación que vive hay uno o varios personajes reales. Eso lo explico en el making of al final del libro. 

 

¿Tienes algún nuevo reto en mente? 

 

Sí. Me están esperando dos novelas históricas que tengo que terminar y un poemario 

 

¿Qué sentimientos te ha provocado? 

 

“¿Relatos Descatalogados?” Alegría, emoción, a veces sensación terapéutica. Vivo con los personajes y siento lo mismo que ellos. Ha sido muy gratificante. Y ver cómo se publica el libro es lo más bonito, estoy muy contenta.