ediciones Pàmies


Pàmies es una editorial independiente que echó a andar en 2007 con la premisa de hacerse un hueco en el panorama literario español, cosa que creo que hemos conseguido. Nos centramos en la ficción, más concretamente en la novela histórica, la novela negro-criminal y la romántica; esta última bajo el sello Phoebe. Todo ello no quita para que tengamos algún que otro título, pocos, que no casen con ninguno de estos géneros, y nos hayamos aventurado en el terreno de la no-ficción deportiva con nuestra colección Crónicas.

A pesar de todos los problemas que conlleva entrar en el mercado de la novela de género, y más en un momento como este en el que la crisis azota todos los ámbitos del comercio, hemos seguido una política de títulos coherente, atractiva y, por qué no decirlo, innovadora, y hemos conseguido ser un referente en los tres géneros que conforman nuestro «núcleo duro», como nos gusta llamarlo. Ahora, con esta nueva página web, queremos haceros llegar la información sobre nuestros libros y todo lo referente a la editorial de una forma más visual, clara y sencilla.

¡Espero que hayamos acertado y que os guste!

Un cordial saludo,

Carlos Alonso

Editor de Pàmies

Primera mitad del siglo IV a. C.
Un fría noche, a las afueras de una tranquila aldea ilota, dos jóvenes hermanos espartanos, Éurito y Teleclo, esperan agazapados para llevar a cabo su Krypteia, el antiguo rito de iniciación a la sangre. Una familia —padre, madre e hijo— se aproxima; están desarmados y no pueden defenderse… Los espartanos salen a la luz de la luna y completan el ritual matando al matrimonio. Pero el hijo, Protos, logra escapar primero y acabar con Teleclo después.
Rápidamente Esparta manda una partida de guerreros para acabar con el chico. Pero este, cuyo nombre significa «el predestinado», y que tiene una astucia y una habilidad para las armas fuera de lo normal, acaba con el grupo.
La sed de venganza de Protos no acaba con este episodio, su corazón ya no conoce la compasión. Los espartanos han oprimido a su pueblo durante siglos, y quiere acabar con su poder. Para ello se dirige a Tebas, donde toma contacto con el general Epaminondas, que también ansía que su ciudad se libere del yugo espartano.
A medida que Protos va haciéndose adulto, empieza a entender que su guerra personal contra los asesinos de sus padres es también una lucha por la libertad.
Nicholas Guild, aclamado autor de joyas de la novela histórica como El asirio y El macedonio, nos sorprende de nuevo con su ágil estilo narrativo y un excepcional fresco de la Antigua Grecia.

LA DAGA ESPARTANA

Nicholas Guild: Maestro del Arte de Escribir
Entrevista, Escrito por Glenn
Nickpic
Autor: Nicholas Guild
Hace años, como aspirante a escritor, leí "El Asirio" de Nicholas Guild. Desde ese día lo he considerado uno de los mejores autores del mundo literario, y mi silencioso mentor del oficio. Hay otros que también hablan muy bien del Gremio de Nicholas ... Publishers Weekly, The Associated Press, The New York Times Book Review, Club del Libro del Mes, The Library Journal y más, además de una larga lista de importantes periódicos. La lista continúa, especialmente en los mercados internacionales de Europa a Japón y Rusia, pero voy a parar por ahora. Avance rápido adelante y aunque hoy me siento honrado de entrevistar a Nicholas Guild, y conocerlo como amigo.
De novelas de suspense, novelas históricas, y sobre la ficción de horror, él ha cubierto el reino de géneros y ha proporcionado novelas para el disfrute de cada lector. Su primera novela fue publicada en 1975 y, afortunadamente, todavía tenemos grandes obras procedentes de él. En las reseñas sobre sus novelas lees lo que todos queremos que se dijera de nosotros: "... un maestro del tiempo, la trama y el estilo ..." "La gracia más lánguida de sus escritos también establece el ritmo medido ..." "... las oraciones son apretadas , Bien construido y un bono adicional, su parcela y subparcelas no se puede criticar. "Anteriormente un profesor de Redacción Creativa en varias universidades, Guild ahora vive en Maryland.
Por lo tanto, esta ha sido la visión más corta de un autor cuyos elogios parecen interminables, pero eso es sólo parte de lo que quiero que sepas sobre Nicholas Guild.
El año pasado escribí un artículo sobre él, lo puse en mi sitio web, y seguí con la vida, sin sospechar nunca dónde llevaría ese blog. Él lo leyó, contestó, y hemos estado correspondiendo desde entonces. En Guild He notado la inteligencia extrema, pero un hombre que nunca se piensa mejor que usted. Está bien publicado, mucho más de lo que podría esperar en diez vidas, pero habla de escribir conmigo como si yo fuera ganador del Premio Nobel de la Paz en Literatura. Venimos de orígenes totalmente diferentes, discutimos la vida en general, y bromeamos sobre las opiniones políticas, sin embargo, él me trata con el respeto de los viejos amigos se extienden unos a otros, incluso si no están de acuerdo. Él ha felicitado mi trabajo pero no ahorra verdades sobre él (algo que valoro altamente en él.) Ojalá nos hubiéramos convertido en amigos hace años, pero las cosas en la vida parecen funcionar como deberían, y ahora estamos. Mejor tarde que nunca, digo. Todo dicho, sin embargo, Nicholas Guild es un buen hombre. Eso es un gran elogio que se puede dar aquí en Texas.
Mi gratitud a Nicholas Guild por la entrevista y compartir su experiencia con nosotros. Hay algo dentro de la entrevista para todos, y espero que encuentres algo para pensar.

 

 

Fue el otoño más frío que pudiera recordarse. Éurito estaba sentado a la sombra de una roca desnuda, dándose golpecitos en la rodilla con la parte plana de su daga mientras maldecía no el frío, sino la luz de la luna. Llevaba dos días sin comer y la luna brillaba como una moneda de oro recién acuñada. El cielo nocturno estaba prácticamente privado de nubes. El valle que tenían a sus pies se antojaba inhóspito, repleto de lí- neas oscuras y sombras profundas. Soplaba un leve viento que lo atravesaba, pero las ramas desnudas de sus contados y dispersos árboles apenas se movían. Lo más probable era que, a la luz del sol, el lugar pareciera diferente, pero por la noche, a la luz empañada de la luna, era la tierra de los muertos. Su hermano Teleclo estaba dormido, ajeno a tales reflexiones. —Salid y humedeced vuestras hojas —les había dicho su padre—. Un guerrero mata, sin remordimiento ni pena. Convertíos en guerreros. Un cuarto de siglo atrás su padre había humedecido su hoja con sangre ilota. Éurito pensaba que se parecía mucho a Teleclo en cuanto a temperamento, dotado de la perfecta confianza del guerrero. Mediada la cuarentena, seguía siendo alto y delgado, ancho de hombros y poderoso. Con su pelo negro y ojos azul pálido, que los dos hijos habían heredado, tenía el rostro de un pájaro de presa. —Que os hayan seleccionado a los dos para la krypteia es un honor para nuestra casa. Ya tenemos demasiados ilotas. Cuando necesitéis comida, robadla. Saqueadles, arrancadles la vida incluso, probad vuestra hombría. Lo complicado era que los ilotas también parecían saber lo de la krypteia y, cuando oscurecía, la mayoría se encerraban en sus casas. Era raro sorprender a alguien por los caminos, de noche, y arriesgarse a entrar en sus aldeas podía significar desaparecer para siempre. Tres días atrás a punto estuvieron de sorprender a un pastor, pero este los vio a tiempo para ponerse a salvo, escabulléndose como un conejo, aunque dejando atrás una flauta de caña y su zurrón con la comida. Compartieron una pequeña hogaza de pan y un trozo de queso de cabra envuelto en hojas.