El Nadir apuesta por la diferencia, el atrevimiento en temáticas y estilo. La colección Narrativas El Nadir incorpora primeras traducciones al español de importantes obras de autores de la gran literatura europea de entreguerras y literatura de mujeres, pioneros unos y otras en el lanzamiento de nuevas formas de expresión artística. Editamos obras de ciencia ficción, novela gótica y de misterio, novela negra, que de otro modo no llegarían al público. Admiramos la audacia de los escritores y escritoras latino- americanos para contarnos su presente, su pasado o su mero delirio. En la colección El Nadir DePaso caben tanto obras de crítica y pensamiento, como cualquier viaje o aventura cuya singularidad merezca ser recordado, mientras que con la colección El Nadir Gráfica indagamos los orígenes del cómic, y ante ciertos olvidos incomprensibles recuperamos la obra de grandes maestros del pasado junto a otras manifestaciones alternativas, clásicas o modernas, que conectan con nuestro presente.
Blas Parra Díaz (Valencia, 1948). Novelista de géneros entendidos de forma poco ortodoxa, tiene publicadas entre otras las novelas "Locos anhelos", de ambiente histórico y criminal, "No me dejes mamaíta" donde combina la crítica política y el humor, " El edificio", novela coral, simbólica, con la que ganó el premio Vicente Blasco Ibáñez, "La sombra de Azorín", "El artista humillado" y "Dulce veneno", estas últimas publicadas en El Nadir. "Biografías de leyenda. La terraza del infinito", incluida en la colección DePaso, es su último trabajo. Compagina la literatura con la pintura, realizando de tiempo en tiempo exposiciones.

Catecismos. De nuevo, como en el caso de las “biblias de Tijuana”, una denominación que nos remite a cristianísimas guías espirituales. De nuevo, su opuesto: en lugar de rectos principios para salvación de nuestra alma, una impía sucesión de cuerpos entregados a los mayores desenfrenos, en fin, ¡un montón de viñetas pornográficas! Estos “catecismos” circularon en el Brasil de los años 50 a 70 del pasado siglo. Producidos clandestinamente y distribuidos bajo mano en quioscos, garajes y barberías conocieron un éxito arrollador, llegando a alcanzar tiradas de decenas de miles de ejemplares”. Y ello pese a las restricciones, pues no eran underground por nada: su temática los hacía impublicables dentro del circuito comercial de prácticamente el mundo entero, y desde luego del católico Brasil de aquellos días. Más allá de las fantasías de rigor, los catecismos constituyen todo un testimonio de la sexualidad del Brasil de la época, en el que la virginidad era un bien preciado y la sodomía atajo recurrente. Sin embargo, no se detenían ahí, libres de censura, se permitían trasgredir todos los tabúes: la homosexualidad, claro, pero también el incesto o la zoofilia cabían en sus páginas

Catecismos do Brasil


Carlos Zéfiro
1921-1992

Carlos Zéfiro, pseudónimo de Alcides A. Caminha (1921-1992), fue el autor más prolífico y celebrado de los dibujantes de "catecismos". Se le atribuyen alrededor de 500 (compuestos según un estándar de 32 páginas con una sola viñeta por página), algunos de los cuales alcanzaron una tirada de hasta 30.000 ejemplares.

Los tales de los catecismos, lejos de enseñar una doctrina religiosa como el nombre sugiere, "enseñó" (o al menos dio una idea), a los moleques más curiosos (y valientes) lo que era sexo, en una época que la censura imperaba sobre todos los medios De comunicación en nuestro país.

 

¿Qué tal CONOCER (O recordar, si eres Clásico) los tan famosos Catecismos?

 

éfiro, como Bocage, no ahorra a nadie, ni ninguna práctica sexual. Homo, hetero, bestialismo, pedofilia, sodomía, políticos, médicos, dentistas, sacerdotes y monjas, sacanas; Estaban todos en el menú en una paliza constante, no podíamos esperar para ver el próximo número.

 

 

 

Y era difícil conseguir, dependía de esos iniciadores del sacanaje, los primos y hermanos mayores, que los conseguían clandestinamente en bancas de periódico, generalmente escondidas en revistas y otras publicaciones de menor poder balístico, y luego pasaban a nosotros, con suerte sin páginas pegadas ¡!

 

 

 

Con Zéfiro aprendí que la mujer goza, y si no goza con usted, va a buscar otro que la haga tener placer, fue con Zéfiro que entendí que hombre con hombre no era la mía, pero podía ser la de quien quisiera desde que se sintiera Feliz así.

 

 

 

Sus personajes gays no tenían culpa o trauma, les gustaba de grandes ratas y de dar cu,

 

Y no eran discriminados; Sus mujeres, por más sacanas que fueran, no eran objetos, eran señoras de sí y de sus grelos, sin culpa o falso moralismo y muchas veces eran las profesoras de mucho marmanjo.

 

 

 

Hoy Zéfiro es Cult.

 

 

 

En un año antes de su muerte, identificado por Juca Kfouri en 1991 (un año antes de su muerte) en un reportaje para la revista Playboy, era un funcionario público del sector de Inmigración del Ministerio de Trabajo. Batisadonome Alcides Caminha Aguiar, felizmente casado, autor de sambas noticias, escrito por Roberto Silva en la década de 1950, y la flor y la espina. En los años 90 el Gringo Cardia hizo una portada de CD de la Marisa Monte con el rescate de los cómics del Zéfiro, que en los años 80 fue tesis (tesón) de maestría en comunicación. Para mí, en 2001/2002 (año de cumpleaños de 10 años de su revelación y de su fallecimiento) hice una colección de estampas con sus comics revisitados e interpretados por mí.

 

 

 

La parroquia donde quedaba mi tienda me quiso procesar por cuenta de unos carteles (5m X 3m),

 

Que recogí en la pared de la tienda con algunos de los diseños menos explícitos. Hemos sido artículos de periódico, varios periódicos, y de revistas de moda donde la colección Zéfio fue el mayor éxito de público y crítica.

 

 

 

Si la parroquia de Santanna realmente nos hubiera procesado, habríamos ido a parar en el Jô (que en la época todavía daba a ver).

 

 

 

Tengo buenos recuerdos de aquel tiempo y del sacanaje, mucho más allá del pera, uva o manzana,

 

De los idiotas de la época moralista en la que crecí, cuyos daños aún se ve por ahí, y por aquí. Todavía tengo amigos que, por influencia religiosa (familiar) no tuvieron la suerte que tuve que tener primos sacanas, que me mostraron lo que me Padre no podía, por no vivir más con nosotros, y que mi madre no conseguía (no sé bien por qué).

 

 

 

Otros, sin la menor noción de lo que fuera el sexo, fueron abusados ​​por colegas mayores en sus escuelas. Hasta hoy viven en un limbo sexual, incapaces de entender o asumir su verdadera sexualidad.

 

 

 

Algunos todavía (dos para ser más exacto) cometieron el suicidio por problemas ligados al fundamentismo religioso de sus familias que nunca educó y mostró claramente y sin rodeos o floreios lo que es sexo.

 

 

 

Recuerdo el R.P. que se suicidó a los 20 años de edad. Cuando más jóvenes, íbamos siempre a la casa del M.C., en la región oceánica. Su madre preparaba para él una maleta extra, sólo con sábanas, ya que, como no se masturbaba, tenía constantes eyaculaciones nocturnas que quería, avergonzado, ocultar. Murió sin saber que lo que lo avergonzaba era la cosa más común del mundo y no necesitaba ser escondida o avergonzada.

 

 

 

Hoy en día la educación sexual, para quien estudia en buenas escuelas, es cosa normal y corriente; En las familias sanas (no las fundamentalistas fanáticas como la de mi amigo). Se habla abiertamente sobre sexo y opciones sexuales.

 

 

 

En los cantones culturales de ese país, sin embargo (y ni siquiera necesita ir al interior, esos infiernos están allí en la esquina, en el templo donde el pastor predica el fuego de Satanás para quien descubre que tiene sexo) todavía tiene la ignorancia y el prejuicio. Las niñas y los niños son abusados ​​barbaramente por no saber defenderse, por no entender lo que se pretende hacer con él, gracias a la ignorancia religiosa y moralista, que llena el mundo de frustrados y complejos, alejados del conocimiento de sí y del hombre Propio cuerpo; Que tiene en la culpa, la cruz en que son predicados por predicadores irresponsables.

 

 

 

Me siento con asco de quien, con el ojo distorsionado por una moral canhestra, ve pornografía en lo que educa e informa sin prejuicios o medias palabras.

 

 

 

Me preocupa el fundamentalismo religioso y pretencialmente moralista; Que, a título de moralizar, o de hecho mantener en la ignorancia las próximas víctimas de los abusos. La reacción fundamentalista a la cartilla de educación sexual y anti homofobia es digna de la Inquisición de la Edad de las tinieblas.

 

 

 

Aún hay millones de personas en Brasil que necesitan educación sexual y aclaración. Hoy no tenemos más el Ángel del Sacanaje, Carlos Zéfiro. Pero el gobierno Dilma, con toda la sensibilidad, preparó esa cartilla con dibujos explícitos y explicativos con foco en el joven pre adolescente que necesita ser