Próximo septiembre, no te lo puedes perder, una de las mejores novelas históricas.


Juan Aguayo un autor historiador.

La heredera y los usurpadores, uno de los mejores relatos históricos


Juan Aguayo es el pseudónimo del historiador Juan Ganteaume Aguayo, nacido en Madrid en 1958. En la actualidad,es director del Grupo de Información y Documentación de la Antigua caracas (GIDAC) y hasta escribir esta novela, La heredera y los usurpadores -sobre los conflictos entre los encomenderos ocasionados por la expansión del cultivo del cacao en Venezuela- había publicado estudios y ensayos históricos académicos referentes al mismo período, como Chuao antes de la Obra Pía, 1567-1672 y La Jornada de Caracas, 1567-1568: Cronología e historia crítica (ambos en 2006), o Valle de Paya, desde el s. XVI al XX (en 2013). En estos momentos culmina la edición de La Caracas de los conquistadores, 1567-1641, un extenso ensayo sobre los albores de Caracas, como homenaje a los cuatrocientos cincuenta años de la fundación de Santiago de León de Caracas (hoy, sencillamente Caracas), ciudad de una importancia capital en la presente novela.

 

Juan Aguayo, un autor historiador.

 

La heredera y los usurpadores, es una novela de corte histórico sobre un episodio poco conocido: La fiebre por el cultivo del cacao en el Caribe, causada por la súbita alza de sus precios en México. Nos muestra el surgimiento de las plantaciones cacaoteras en la costa de Caracas, trabajadas por esclavos negros e indios. Un nuevo mundo de una violencia incesante, avivada por la súbita expansión del cultivo de los cacaotales, movido por la ambición y convulsionado con traiciones y disputas sangrientas entre los encomenderos españoles en medio de las incursiones de caribes feroces y ataques sorpresivos de corsarios holandeses, adueñados ahora de Curazao. Los aguerridos indios caribes (Los olvidados de toda novela de piratas), son personajes fundamentales en este relato. Tan valientes y fieros que legaron su nombre a toda la cuenca de las Antillas, pues batallaban sin temor a nadie, ni tan siquiera a los cañones españoles. La heredera y los usurpadores se lee como una novela de piratas clásica, pero es mucho más, una descripción precisa y apasionante de una sociedad desmedida, en la que la codicia y la crueldad son parte de la condición humana, luchando en un asombroso mundo virgen que había sido un paraíso hasta la llegada del europeo.

 

Juan Aguayo, un autor historiador. "Una de las mejores novelas, históricas"

¿Novela histórica sobre un fenómeno absolutamente desconocido: la fiebre por el cultivo del cacao en el Caribe? 

Ciertamente. Traté de exponer los inicios de una hacienda o plantación que aún cultiva el cacao más fino del mundo: Chuao, en la costa de Venezuela, la cual conozco personalmente y que aún conserva mucho del ambiente primitivo relatado. Su plantación exótica y arcaica, su historia y su gente llana y sencilla -en medio de un mundo donde priva internet- me fascinó. 

Mucho se habló de otros temas, en otros libros, pero el cacao, su cultivo, las muertes de los cultivadores, la sed de poder y riqueza, México, Caracas, los españoles, los criollos, las tres razas, se relatan aquí como nunca. En definitiva, ¿quiénes sacaron más partido de ello? 

El surgimiento del boom del cacao se inicia en Caracas en 1613, produciendo una riqueza inesperada en una provincia pobre. Con el tiempo, genera una casta blanca de terratenientes poderosos, conocidos como los Mantuanos, que en el s. XVIII era ya una élite rica e ilustrada, celosa de su identidad, de donde surgen personajes como Simón Bolívar, El Libertador. 

 Describe usted una Caracas del s. XVII, que aún se la conocía como Santiago de León , donde los colonizadores llegaban con una cruz y luego cortaban cabezas 

 La Santiago de León de Caracas castellana -o indo hispana- que intento recrear, está apegada en detalles de descripción y gentes a la Caracas real del período 1610-1660. Incluso los personajes son históricos. Es verídica hasta en los pleitos que relato entre el obispo y el gobernador, o el incesto de Pedro Navarro y Ximena de Ponte. 

 ¿Es esta realmente una novela histórica, pero también de Piratas? 

Es no sólo una novela histórica, sino que, con datos inéditos, inclusive para la historiografía caraqueña de esa época. La descripción es exacta, pues Caracas es mi tema de interés histórico. Sí, es una novela con piratas, pero de ningún modo se centra en piratas ni yo la clasificaría así. La época y el Caribe en el relato eran “de piratas” hacia el s. XVII, pero también pudiera leerse como una novela indigenista, pues una de sus protagonistas es una mestiza. Las luchas no son solo con o entre piratas, sino entre razas, entre culturas, creencias, valores y modos de vida.   

 Narra usted muy bien la violencia, traiciones, disputas sangrientas, y algo mâs tarde, los corsarios holandeses 

 Intento recrear el ambiente extremo del Caribe para entonces, tanto militar como económica y socialmente. Trato de exponer en algún momento una tesis de cómo nacieron los bucaneros y filibusteros, o “hermanos de la costa” en La Tortuga, así como el corso de los holandeses desde que se posesionan de Curazao en 1634, todo ello imbricado con los personajes españoles de la costa cercana, el litoral hispano de Caracas, que entrelazo con esta actividad corsaria, por gusto.

 

 Sin pelos en la lengua lo que se dice. ¿La crueldad, la codicia humana, en un mundo que pasó de ser un paraíso a sangrientos episodios cuando llegaron los europeos?

 ¡Efectivamente! El fondo de la trama, aunque muy sutil, es un reclamo constante al mundo virgen y tropical, al paraíso perdido americano cambiando ante la llegada de los españoles, todo ello visto y narrado a su modo propio por una mestiza de corazón indio. Es una parábola sobre la ocupación a la fuerza de la civilización cristiana occidental sobre un mundo que no lo era, ni cristiano ni occidental, y que se ha perdido para siempre. 

 Juan Aguayo, madrileño de 58, historiador, ¿cuánto tiempo venia diseñando el libro, y qué cantidad de documentación tuvo que utilizar en coste de tiempo?

 Soy venezolano, nacido en Madrid de madre española y padre venezolano. Resido en Venezuela desde muy niño. Adquirí la ciudadanía española en propiedad tan solo en 2006. 

La trama del relato surge muy fácil si se domina ese período de la historia, esto es, el s. XVII venezolano. Recuerde que soy de profesión historiador, y recrear fielmente el ambiente, modos de hablar, costumbres y hechos del relato no era problema, no necesitaba yo investigar, pues esa es mi tarea de siempre como investigador e historiador. La idea de plantear una lucha espiritual con el Dios cristiano como se presenta en parte de la trama es muy antigua en mi mente, aunque la elaboración del relato es de hace tres años y por consejo de una amiga que es escritora. No soy novelista, soy historiador y jamás me había planteado escribir ficción. 

Me comentan que está ya preparando La Caracas de los conquistadores, 1567-1641. ¿Otra obra de arte maestro? 

Esa obra es un ensayo de historia sobre los orígenes de Caracas. No es ficción sino trabajo histórico académico. Está listo para la imprenta, pero desafortunadamente, en Venezuela es imposible editarlo, por los problemas que afectan actualmente al país.