La Maga y otros cuentos crueles”,

Elia Barceló (Elda, Alicante, 1957) es una de las escritoras de mayor prestigio en lengua española en el ámbito del fantástico y la ciencia ficción. En este campo ha recibido muchos premios desde 1991, el último, el Premio Celsius Semana Negra de novela por Hijos del Clan Rojo, primer volumen de la trilogía Anima Mundi, en 2014. Para ella, lo fantástico forma parte de la realidad, y la realidad cotidiana es solo un punto de partida para alcanzar otras más cargadas de significado.
Es también autora de 23 novelas, realistas, criminales, históricas..., unas para adultos y otras para jóvenes, y de unos sesenta relatos. Parte de su obra ha sido traducida a dieciocho idiomas. Acaba de publicar, esta vez en la línea realista, El color del silencio, que está teniendo un gran éxito de público y crítica.

Para ella la literatura es tanto un instrumento para tratar de comprender todas las realidades como un juego –entendiendo “jugar” como una cosa muy divertida y, a la vez, perfectamente seria–. Le gusta considerarse “auctora” o “auctrix” en el sentido clásico latino: como alguien que aumenta el territorio de la realidad existente, ampliándolo con nuevas provincias.

Con este libro, La Maga y otros cuentos crueles, ha obtenido el Premio de la Crítica Literaria Valenciana en 2016. Ricard Ruíz (Babelia) la ha llamado “la Dama de los Mil Mundos”. Esta colección de relatos es la prueba de que tenía razón.

 

Premiada autora alicantina Elia Barceló, considerada como una de las más importantes de la ciencia ficción y la fantasía en español. Los cuentos fueron escritos a lo largo de varios años y han sido recopilados para la ocasión por la editorial gaditana Cazador de ratas.

 

Lo primero que se puede decir de la escritura de Barceló es que su fama es merecida. Se nota que el formato cuento no es su fuerte y, sin embargo, esto no le impide atreverse a experimentar con formas narrativas diversas (en muchos casos incluso arriesgadas), con un éxito notable en la mayor parte de las ocasiones. En esta antología hay narradores inverosímiles, puntos de vista sorprendentes, giros imposibles de adivinar y, sobre todo, situaciones cargadas de un misterio electrizante.

 

Es de justicia comentar que, al igual que podemos encontrar cuentos que rozan la perfección, en La Maga y otros cuentos crueles también hay otros que, en mi opinión, van a la zaga. En este aspecto, mientras iba avanzando por los catorce cortes del libro, iba reviviendo la experiencia de escuchar un disco de un grupo que me gusta: los primeros trabajos son los mejores (en este caso, los cinco primeros cuentos, destacando el ya mencionado Tinta violeta, que es una genialidad) y luego llegan otros que bajan uno o dos escalones. Mantienen el sello misterioso y atrevido marca de la casa, pero son más prescindibles. Esto le resta un punto de interés a un libro que, pese a todo, sigue manteniendo un nivel alto.

 

Punto aparte merece el relato más largo y que da nombre a esta obra: La Maga. Se trata de una historia onírica que, mientras la narración lo permite, juega con la percepción del lector. Esta capacidad de perderse y encontrarse, tan bien ejecutada y recurrente en esta obra, potencia en el lector la sensación de ser, más que un espectador, un títere.

 

En esta edición de La Maga y otros cuentos crueles se han incluido (además del prólogo y el epílogo) comentarios a cada cuento por parte de la autora. Esto será especialmente celebrado por los fans de Elia Barceló, pero, a mi parecer, sobra. Creo que solo contribuye a romper el hechizo que con tan buenas maneras ha sido construido.

Nimiedades y manías de lector viejo a un lado, no puedo dejar de recomendar este libro, muy especialmente para los amantes del género fantástico y sci-fi, pero también para aquellos deseosos de dejarse sorprender