Todos somos Personas Verbales, y como tales, vivimos nuestra vida a modo de un viaje, digamos pronominal (yo, tú, él, nosotros…).
Casi todos los personajes de estos relatos son auténticos, puedes ser tú, podemos ser todos nosotros, y Seguramente nos reencontremos en muchos de ellos, sean ficticios o no.
Viven sus amores y desamores, sus viajes e ilusiones, al son de la vida. Defienden sus ideales, luchan por sus sueños, combaten las injusticias a golpe de corazón, y se emocionan con una pequeña librería escondida en los Pirineos, con la sonrisa de un niño uzbeko, o removiendo una cucharilla en una taza de café, pero no en cualquier taza.
Personas Verbales es un espejo en el cual, seguro, te reconocerás.
“Una lectura que provoca una emoción diferente con cada uno de sus relatos, desde la nostalgia a la risa, pasando por la ensoñación, para volver a la más absoluta realidad”

Personas Verbales

 

A pesar que de pequeña se las componía para leer libros incluso debajo de las sabanas con una linterna, ¿usted Fabienne ha tenido una gran maestra es sus talleres literarios Rosario Raro, cuéntenos un poco a sus lectores en síntesis su historia?

Una amiga común, Verónica Segoviano, nos puso en contacto a Rosario y a mí. La historia empezó hace ya unos años, Verónica le habló de mí a Rosario y ésta me contactó para animarme a participar en su taller de escritura online Sans Cliché.

Recuerdo que en aquel momento decliné, lo más amablemente que pude, aquella invitación, ya que no me sentía con un nivel adecuado al talento que imaginaba que tendría (y tiene) ese taller, y me daba mucha vergüenza.

Pasado un tiempo, recapacité y fui yo quien volvió a contactar con Rosario para ver si seguía en pie aquella invitación para participar en su taller. Quería aprender y mejorar, y sabía que ella era la persona indicada para enseñarme.

Obviamente, las puertas estaban abiertas, y confieso que ha sido de las decisiones más acertadas de mi vida. No solo he aprendido, y mucho, sino que también he ganado una amiga, y eso no tiene precio.

 

Personas Verbales deduzco, que, por el tipo de editorial para mi buenísima, en estos temas y otros, como anillo al dedo. ¿Adelántenos un poco el porqué de este libro?

Personas Verbales es una recopilación de relatos, la mayoría fruto del trabajo en el taller de Sans Cliché, y otros de redacción libre.

La propia Rosario Raro fue quien me animó a armar un libro con una selección de estos relatos. Al principio el proyecto me venía grande, pero el entusiasmo de Rosario es imparable.

Algunos de los relatos merecen ver la luz, más que nada por su carácter reivindicativo, y por la temática que tratan.

Varios han sido premiados y conforme iba avanzando el proyecto, el afán no dejó de crecer.Finalmente, puedo decir que Personas Verbales ha visto la luz porque es fruto de una ilusión conjunta, y porque es la forma que tengo de expresar y comunicar lo que siento con el resto de lectores.

 

¿Son relatos según usted Fabienne casi todos reales y diarios?

 

Absolutamente. Los personajes son casi todos reales, somos nosotros, vosotros, tú, yo…

 

Algunos relatos van adornados con anacronismos (el primero, por ejemplo), otros son fruto de historias que he vivido en primera persona, o que he escuchado relatar, o salen de algún titular en la prensa que me ha llamado la atención.

 

Hay dos, en particular, que rinden homenaje a las víctimas de los atentados en París. En ellos mezclo realidad y ficción, pero el resultado final es absolutamente real.

 

La violencia de género, el maltrato hacia los animales, el abandono de los ancianos, son temas muy crudos y dolorosos que retrato en Personas Verbales a través de personajes la mayoría reales.

 

Hay otro tipo de temática también, se habla de ilusiones, viajes, misterio, amor, desamor, amistad… Todo aquello que conforma nuestra cotidianidad. Lo que nace del corazón principalmente.

 

¿Habla de sus personajes como si hubiese convivido con ellos o los conociera mucho?

Cierto, con algunos convivo a diario, otros salen de mi imaginación, pero podría ser cualquiera de nosotros.

Me suelo fijar mucho en las personas, e imagino su vida. Me pasa sobre todo cuando viajo sola, si voy en tren por ejemplo escojo a la/s persona/s que tengo frente a mi e imagino sus vivencias, sus anhelos, sus trayectorias, y de ahí surgen muchas historias. Cuando contemplo algún paisaje por la ventanilla, me encanta fijar la vista en el balcón de cualquier edificio e imaginar qué tipo de familia vive en ese piso, enseguida me surgen historias alrededor de la mesa del comedor, o confidencias en la cocina… Tengo una imaginación que se desboca con facilidad.

 

Realmente el libro nos enseña  a ser, primero , hablante, solo o con otros (yo, nosotros) 
segunda el oyente, solo o con otros (tú, vosotros) 

tercera diferente del hablante y el oyente (él, ellos)

¿Explique un poco como se traduce esto en su libro y que le gustaría que el lector entendiera?

La idea de agrupar los relatos en torno al grupo pronominal, viene porque el nexo de unión entre todos ellos es, precisamente ese, las personas. Ellas son las auténticas protagonistas, sea cual sea la historia que vivan.

Estas personas sueñan, viven, experimentan, denuncian, en resumen actúan por y contra algo, es el carácter reivindicativo del libro.

El lector se verá, con toda seguridad, reflejado en uno o más relatos, y esto es precisamente lo que me motiva, porque me acerco a él un poco más.

 

Dígame entiendo que todo el mundo tendría que leerlo, ¿pero sobre qué tipo de lector va más dirigido sus relatos?

 

El abanico es amplio, creo que desde los adolescentes de 13-14 años en adelante. Por supuesto, cualquier amante de la lectura con ganas de leer algo diferente.