Desperta Ferro Ediciones es una editorial independiente fundada en 2010 por tres historiadores que, sin financiación externa, subvenciones ni apoyo institucional, decidieron hacer de su vocación su modo de vida y apostar por un producto cultural de calidad y en papel, inaugurando en plena crisis una atrevida iniciativa empresarial. A día de hoy, Desperta Ferro Ediciones cuenta con cuatro cabeceras bimestrales –Desperta Ferro Antigua y Medieval, Desperta Ferro Historia Moderna, Desperta Ferro Contemporánea y Arqueología e Historia– con una tirada que oscila entre los 10 000 y los 14 000 ejemplares, y lo que en su día se fraguó como un original modelo de autoempleo ha evolucionado hasta conformar una plantilla de 14 profesionales a jornada completa y decenas de colaboradores externos.
Además de su labor editorial, Desperta Ferro Ediciones ha establecido relaciones con instituciones universitarias y medios de comunicación a fin de fomentar el conocimiento de la Historia. En ese sentido van aportaciones como las prácticas impartidas en el Master Interuniversitario en Historia y Ciencias de la Antigüedad (UAM/UCM), las conferencias dadas en el marco de congresos históricos o nuestra colaboración con otros medios de comunicación como programas radiofónicos.
El estudio de la Historia militar resulta imprescindible para conocer el impacto de la guerra en las sociedades y sus trágicas consecuencias para la población civil. Por ello, para aportar nuestro granito de arena a fin de intentar paliar la situación de los más desfavorecidos por los conflictos bélicos de todo el mundo, desde octubre de 2015 Desperta Ferro Ediciones colabora con ACNUR, la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, en su programa de Pymes en Primera Línea. Una labor de compromiso social que hemos prolongado participando en la iniciativa #GivingTuesday de 2016, aportando un porcentaje directo de las ventas de nuestra tienda web a la Federación Española de Bancos de Alimentos en su Gran Recogida de Alimentos 2016.
Por último, Desperta Ferro Ediciones demuestra su compromiso con la sostenibilidad mediante el empleo en sus publicaciones de papel con la certificación PEFC para mitigar, en la medida de nuestras posibilidades, el impacto medioambiental que tiene la industria editorial.


En este lustro de andadura, Desperta Ferro Ediciones ya es un referente en la alta divulgación en Historia, merced a la combinación de números monográficos con textos escritos ex profeso por especialistas, generalmente académicos, y un aparato gráfico innovador y sobresaliente. Esto ha convertido a nuestras revistas en una rara avis, objeto de coleccionismo y consulta en un mundo, el de las publicaciones periódicas, marcado por la inmediatez y el rápido desecho. La doble vertiente de Desperta Ferro, de divulgación y académica, plasmada en su éxito comercial y en su presencia en los anaqueles de bibliotecas universitarias, viene ahora a prolongarse con su flamante línea de libros

“Este libro es lo que ocurre cuando una investigadora en literatura y cultura medieval ve la serie de HBO Juego de Tronos y lee la saga de novelas de George R. R. Martin Canción de hielo y fuego.” Con esta sucinta declaración de intenciones a cargo de su autora, Carolyne Larrington, arranca el prólogo de Winter is Coming. El mundo medieval en Juego de Tronos.

El mundo medieval, con sus mitos y sus leyendas, su fanatismo y su violencia, su orden y sus contradicciones, ha sido una indiscutible fuente de inspiración para la literatura popular de todos los géneros y de todas las épocas, desde Walter Scott en el Romanticismo hasta el mediático Ken Follet, pasando, por supuesto, por los grandes autores de literatura fantástica como J. R. R. Tolkien, Robert E. Howard, Michael Moorcock y, por supuesto, George R. R. Martin.

La obra de este último ha trascendido las fronteras tradicionales del lector de literatura fantástica para calar hondo en la cultura popular. Esto la convierte en un vehículo inmejorable para acercar la historia medieval, tan deformada en ocasiones, al público de masas a través de un trabajo como Winter is Coming. El mundo medieval en Juego de Tronos, que pretende poner de relieve los fundamentos históricos de que bebe la ficción.

Porque, ¿no nos recuerda la Guerra de los Cinco Reyes que asoló Poniente a la Guerra de las Dos Rosas, que desgarró la Inglaterra bajomedieval? ¿No tiene el Muro reminiscencias del Muro de Adriano, y la Guardia de la Noche rasgos comunes con las órdenes de caballería? ¿Acaso las Islas del Hierro, pobladas por sanguinarios guerreros tan expertos en el saqueo como en la navegación, no tienen paralelismos con la Escandinavia vikinga? ¿No hallamos en Braavos, ciudad comercial por antonomasia, sede del inclemente Banco de Hierro y famosa por sus espadachines, similitudes con la Venecia de los dogos? ¿O es que no corre la sangre de Gengis Khan por las venas de los dothrakis?

Winter is Coming

¿Historia o ficción? Eunucos, justas, honor, sexo, ordalías, esclavitud, fanatismo y guerra, todo ello tiene cabida en Winter is Coming. El mundo medieval en Juego de Tronos.

Y sí, también dragones.
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Presentación de “Winter is Coming. El mundo medieval en Juego de Tronos”, en Librería Gigamesh

El mundo medieval en Juego de Tronos

Carolyne Larrington






Nacida en Trípoli (Libia) en 1959, hija de un militar británico allí destinado, la doctora Carolyne Larrington se licenció en literatura medieval inglesa y nórdica en St. Catherine’s College con la promoción de 1981 y actualmente, imparte clases en el St. John’s College de la Universidad de Oxford de Literatura Medieval Europea. Su trabajo de investigación ha oscilado desde la literatura antigua islandesa, las escritoras medievales, la literatura artúrica europea, mitología y la recepción de la cultura medieval en la escritura moderna.

Carolyne Larrington ha publicado sobre poesía islandesa e inglesa antigua, además de un libro basado en el folklore británico The Land of the Green Man, ha editado dos ensayos sobre nórdico antiguo y ha oficiado cuatro programas de In Our Time sobre dioses nórdicos en la radio de la BBC. Entre sus obras destacan también, The Norse Myths: a Guide to the gods and héroes o King Arthur’s Enchantresse. Además de libros, cuenta con una variada cantidad de artículos en su blog como What Mongol history predicts for the new season o Wrapping up the fantasy-how will Game of Thrones end?

Hasta hace poco desempeñaba el cargo de editora jefe de Journal Viking and Medieval Scandinavia y presidenta de Viking Society for Northern Research y de la British Scholar Society. Desde 2016 Carolyne Larrington es Distinguished International Visitor en Centre for the History de la University of Western Australia. Sus intereses son muy amplios, desde la escritura sobre romances compuestos en francés antiguo, germánico, italiano o islandés-noruego.

Declarada como fan de la serie Juego de Tronos y ávida lectora de Canción de Hielo y Fuego, Carolyne Larrington explora en su libro Winter is coming: El mundo medieval en Juego de Tronos la inspiración histórica de este fenómeno fantástico. Prevé la publicación de un segundo libro sobre Juego de Tronos cuando la serie de televisión se dé por finalizada. Al fin y al cabo, como la propia Carolyne Larrington dice, esta obra es lo que ocurre cuando una investigadora en literatura y cultura medieval ve la serie Juego de Tronos y se lee sus libros.

El libro va adentrándose en la vida y costumbres medievales haciendo uso de la geografía de Poniente, estructurándose en cinco granes bloques: El Centro, el Norte, el Oeste, a través del Mar Angosto y El Este. George Martin nunca ha ocultado que su historia está inspirada en la Guerra de las Dos Rosas, que enfrentó a la Casa Lancaster contra los York, además que al enmarcar su saga dentro de la baja fantasía ha realizado una labor documental exhaustiva. Winter is coming pretende realizar el trabajo inverso, se apoya en el relato ficticio para explicar cómo vivía y pensaba la gente de la Edad Media, explicando el trasfondo histórico detrás de los dragones y los Caminantes Blancos,

El Mundo Conocido sangra. Las batallas por el Trono de Hierro movilizan a las familias de Poniente y Essos, ávidas por dibujar sus escudos en el mapa de «Juego de tronos». La Guerra de los Cinco Reyes devasta los Siete Reinos, y desencadena intrigas y conspiraciones que resquebrajan el sistema. La religión, mientras, busca aumentar su influencia entre las convenciones sociales de la época en la que está ambientada la serie, y la violencia persiste, siempre endémica. Los Lannister, con sus argucias, asumen el mando en Desembarco del Rey, mientras la Casa Stark lucha contra la extinción y la única Targaryen viva recurre a armas mitológicas para recuperar lo que le fue usurpado a su familia. Los piratas de las Islas del Hierro continúan sus saqueos, el banco de Braavos merma el centro de poder en Poniente, asediado por la crisis y las deudas que, al menos esta vez, la casa de Cersei y Jamie no han pagado. Todo se desarrolla bajo la inminente amenaza del invierno, que arrastra consigo otro tipo de peligros más allá de las contingencias mundanas.

 

Toda la estructura sobre la que se erigen los Siete Reinos tiene sus cimientos en la Baja Edad Media. George R.R. Martin y los creadores de la serie beben directamente de la fantasía de la época, de la historia medieval de Occidente, pero también del exotismo y afán conquistador de los mongoles en Oriente. Tampoco faltan las referencias a culturas guerreras anteriores como los celtas y vikingos. La investigadora Caroline Larrington aborda las analogías entre ficción y realidad en el libro «Winter is coming. El mundo medieval de Juego de Tronos» (Desperta Ferro, 2017), en el que desgrana los puntos en común de «Poniente y Essos con la historia medieval y su imaginario, todavía más enigmático e imponente; traza los posibles paralelos, reminiscencias, estructuras y mentalidades compartidas» entre el universo literario de Martin, la serie de HBO y la historia.

 

 

La Guerra de las Dos Rosas-La Guerra de los Cinco Reyes

Aunque la Inglaterra medieval nunca fue invadida por zombies de hielo ni dragones, su gobierno sí sufrió durante el siglo XV otro tipo de contingencias. La guerra por la sucesión desencadenó una batalla entre familias durante varias generaciones. La rivalidad entre los Lancaster (Lannister) y los York (Stark), ambos tratando de imponer su legitimidad en el trono, dio lugar a la Guerra de las Dos Rosas, cuyo nombre procede del emblema de ambas familias, con una rosa roja y una blanca, respectivamente, en sus estandartes (los mismos colores que comparten en «Juego de tronos»). Una de las consecuencias inmediatas de esa guerra civil fue la desaparición de la familia matriz, los Plantagent, que vendrían a ser los Targaryen en la ficción.

La enemistad entre los Stark y los Lannister no es el único paralelismo de la serie con la Historia, emulando las lealtades cambiantes y el juego de las alianzas, una maquiavélica táctica cuyo único fin es alcanzar el Trono de Hierro. De igual manera que en la Inglaterra de la Baja Edad Media, la Guerra de los Cinco Reyes tiñó de rojo los campos de batalla de los Siete Reinos, en busca del monarca legítimo. Margarita de Anjou, reina esposa de Enrique VI y referente instantáneo de Cersei, tuvo que lidiar durante la Guerra de las Dos Rosas con muchas dificultades en medio del creciente poder y ambición de la Casa York. Tras la victoria de estos, la consorte tuvo que hacer frente a años de gobierno en la sombra, de «largos años de campañas diplomáticas, con la esperanza de recuperar el trono para su esposo o para su hijo (...) Le costaría una década conseguir el apoyo francés necesario para pedirle al conde de Warwick (el Hacedor de Reyes) que restaurara el poder de los Lancaster», tal y como refiere Larrington. Testigo de la derrota de su familia, asistió, como Cersei Lannister, al entierro de su hijo Eduardo, asesinado, y de su marido, que pereció en la cárcel.

Muro del Norte-Muro de Adriano

Creado hace ocho mil años por Brandom el Constructor y custodiado por la Guardia de la Noche, el Muro del Norte es una inmensa muralla que separa los Siete Reinos de las tierras salvajes, desde los Colmillos helados a la Bahía de las Focas. Con casi 500 mil kilómetros de longitud y unos doscientos metros de altura, sirve de frontera para proteger Poniente de criaturas como los Otros, que habitan en más allá del Muro, pero también relega al Pueblo Libre, vulnerables hasta que Jon Nieve los acoge, tratándolos como «demandantes de asilo que esperan escapar de la amenaza de los Caminantes Blancos».

El Muro de Adriano en los alrededores del fortín romano de Vercovicium

Para elevar este dique gigante y helado, «Martin ha afirmado que se inspiró en el Muro de Adriano, erigido para mantener a los sanguinarios pictos y escoceses al margen de la parte más septentrional del Imperio romano», recuerda la experta en literatura y cultura medieval en «Winter is coming». Sin embargo, quizás porque los Caminantes Blancos suponían una amenaza mayor que la que en su día tuvieron que contener los romanos, el Muro, con su gran envergadura, empequeñece la barrera de 117 km que el Imperio levantó entre los años 122 y 132.

El Muro es más voluble que una mujer. Los días nublados parece estar tallado en roca blanca; en las noches sin luna era negro como el carbón; cuando había tormenta parecía una escultura de nieve. Pero en días como aquel no había manera de confundirlo con nada que no fuera hielo. En días como aquel, el Muro destellaba como el cristal de un septón; todas sus grietas y brechas reflejaban la luz del sol, y los arcoíris helados bailaban y morían tras ondas traslúcidas.

(Jon Nieve en «Danza de Dragones», vol. II, página 267)

Fuego Valyrio-fuego griego

El ingenio de Tyrion Lannister permitió a los suyos ganar en la batalla de Aguasnegras. El plan defensivo que teje sobre Desembarco del rey contó desde un principio con un as en la manga, el fuego valyrio, además de la cadena con la que el enano impide la huida de la flota de Baratheon, condenándolos a morir en el infierno de llamas color esmeralda. No es el único Lannister que recurre a esta arma. Su hermana Cersei, tras ser humillada por el Gorrión Supremo, se deshace de todos sus enemigos gracias a una explosión de fuego valyrio en el Gran Septo de Baelor. Ya sin escollos, se siente en el concurrido Trono de Hierro.

Fuego griego según el Skylitzes Matritensis- Biblioteca Nacional

«El fuego valyrio, ese secreto mortífero del Gremio de los Alquimistas, es una versión del fuego griego, una sustancia incendiaria extremadamente eficaz desarrollada alrededor del año 672 por los químicos de Bizancio», explica Carolyne Larrington. Igual que en la ficción, este arma se empleó también contra una flota, la de los barcos musulmanes que habían conquistado Siria, Egipto y Palestina. Según la experta, el fuego griego continuó empleándose hasta el siglo XIII y «los cruzados europeos en Oriente Medio dieron buena cuenta de su efectividad».

Pese a la leyenda y el calificativo con el que se conoce a este arma letal, «el precursos del napalm», la fórmula, que era un secreto bien guardado, se perdió con el tiempo y por tanto se desconoce su composición. Tal y como aclara Larrington, los investigadores modernos creen que el fuego griego podría elaborarse a partir de una mezcla de petróleo (muy prolífero cerca del mar Negro) y resina, para potenciar su adherencia. «Mezclar ácidos derivados del petróleo con un agente gelificante que le proporciona su característica viscosidad, se generalizó durante la guerra de Vietnam» gracias al napalm, de ahí el apelativo.

Los Inmaculados-Espartanos

A pesar de las diferencias patentes entre ambos, como que los Inmaculados son castrados a los cinco años, este ejército de esclavos liberado por Daenerys Targaryen recuerda a los guerreros espartanos. «Su implacable entrenamiento, diseñado para reprimir cualquier tipo de emoción y sentido de la individualidad, se parece al método usado en la antigua Esparta para formar soldados de élite», aclara Carolyne Larrington.

 

April Confernce 2017, Carolyne Larrington, Game of Thrones and New Medievalism

Endriagos y tiburientes» y reinos en peligro: Juego de tronos y Canción de hielo y fuego, con sus dragones y sus mantícoras, sus Caminantes Blancos y su energía mágica contienen, por un lado, altas dosis de fantasía y, a la vez, preguntas muy pertinentes sobre el funcionamiento de las intrigas monárquicas, la religión o la organización de las sociedades. Como la Tierra Media de Tolkien, Juego de tronos y Canción de hielo y fuego construyen un mundo de fantasía con ladrillos que nos resultan familiares, conocidos, al menos para los que somos medievalistas. Estos ladrillos se han cincelado a partir del pasado histórico e imaginario de la Edad Media; a partir del norte medieval, con sus desiertos de hielo, sus monstruos y sus lobos; a partir del Occidente medieval, con sus instituciones características, como la caballería, la monarquía o las convenciones sociales sobre la herencia y la masculinidad; a partir del Mediterráneo medieval, con su mezcla de puertos comerciales, piratas, traficantes de esclavos y civilizaciones antiguas; y, finalmente, a partir de las fantasías medievales sobre el exotismo del este, el lugar en el que los jinetes mongoles asediaban ciudades legendarias de inimaginables riquezas y donde las tribus más extrañas estaban dominadas por costumbres insólitas, en los márgenes del mundo conocido, e incluso más allá. Los códigos que rigen la monarquía de Baratheon, el sistema de clanes de los Dothraki, la Hermandad de la Guardia de la Noche y las responsabilidades del Guardián del Norte: en todos ellos resuenan los modos de organización social y cultural de Europa y Asia Central durante la Edad Media. El mundo creado por George R. R. Martin recurre fundamentalmente a la historia medieval europea (a menudo se citan las luchas inglesas del siglo XV conocidas como la Guerra de las Dos Rosas como su principal inspiración), pero también toma elementos de culturas guerreras anteriores (celtas, anglosajones y vikingos), así como de la historia de los mongoles (cuya ambición y valor dieron lugar al mayor imperio que se haya visto jamás sobre la faz de la Tierra) y de la cultura popular y las creencias difundidas por toda la Europa medieval. De la cultura del Occidente medieval, Martin recoge y adapta conceptos esenciales como la Iglesia católica o la caballería; de una mezcla de culturas más alejadas, como pueden ser los mongoles y algunos pueblos de nativos americanos, inventa a los dothrakis. ¿Hasta qué punto la historia reciente de los Siete Reinos es una recreación de la Guerra de las Dos Rosas del siglo XV? Martin ha declarado que la lucha por el poder entre los descendientes de Eduardo III lo inspiró para la política de Poniente y, en este sentido, se hace evidente la evocación de los York en los Stark y de los Lancaster en los Lannister. Es más: pasados por el filtro de la poderosa imaginación de Martin y de la visión épica de los creadores David Benioff y Dan Weiss, los hechos históricos se transforman en algo todavía más intenso, más insólito, más arquetípico. Tomemos como ejemplo a los príncipes de la Torre, Eduardo y Ricardo, hijos del rey Eduardo IV de York. Tras la muerte repentina de su padre en 1483, su tío paterno Ricardo, duque de Gloucester, se hizo cargo de los dos infantes, de doce y nueve años. Los alojaron en la Torre de Londres mientras se disponían los preparativos para la entronización del que iba a ser coronado como Eduardo V. Poco después, ambos desaparecieron de forma misteriosa y su tío Ricardo se apoderó del trono. En el caso de Bran y Rickon, es cierto que nunca pertenecieron a la línea sucesoria que aspiraba al Trono de Hierro (aunque Bran se acaba convirtiendo en heredero de Invernalia), pero el motivo de la supuesta muerte de dos niños inocentes aparece reflejado más de una vez en la serie: en los hijos de Elia Martell y en los más pequeños de Catelyn. Del mismo modo, se ha comparado a Cersei con la reina Margarita de Anjou (1430-1482), consortde Enrique VI de Lancaster. Sin embargo, aunque Margarita también lo apostó todo por su hijo, la incapacidad mental de su marido no permitió que consiguiera imponer su voluntad sobre el Consejo Privado