Pàmies es una editorial independiente que echó a andar en 2007 con la premisa de hacerse un hueco en el panorama literario español, cosa que creo que hemos conseguido. Nos centramos en la ficción, más concretamente en la novela histórica, la novela negro-criminal y la romántica; esta última bajo el sello Phoebe. Todo ello no quita para que tengamos algún que otro título, pocos, que no casen con ninguno de estos géneros, y nos hayamos aventurado en el terreno de la no-ficción deportiva con nuestra colección Crónicas.

A pesar de todos los problemas que conlleva entrar en el mercado de la novela de género, y más en un momento como este en el que la crisis azota todos los ámbitos del comercio, hemos seguido una política de títulos coherente, atractiva y, por qué no decirlo, innovadora, y hemos conseguido ser un referente en los tres géneros que conforman nuestro «núcleo duro», como nos gusta llamarlo. Ahora, con esta nueva página web, queremos haceros llegar la información sobre nuestros libros y todo lo referente a la editorial de una forma más visual, clara y sencilla.

¡Espero que hayamos acertado y que os guste!

Un cordial saludo,

Carlos Alonso

Editor de Pàmies

Ningún otro período de la historia de Egipto ha causado tanta fascinación como el del reinado de Akhenatón, el faraón de la xviii dinastía cuyo impetuoso gobierno en el siglo XIV a. C. llevó a su pueblo al borde del desastre. Fue el primer monarca del Antiguo Egipto en proclamar su deidad e implantar el monoteísmo, y entabló una dura lucha contra la casta sacerdotal adoradora del dios Amón.
También pasan por las páginas de esta novela varios de los personajes más fascinantes de las tierras del Nilo: su mujer, la legendaria Nefertiti; su hijo, el misterioso Tutankhamón; su madre, la astuta emperatriz Tiy, y el impetuoso general Horemheb, comandante de todos los ejércitos.
Enmarcada en el fastuoso Palacio de los Reyes y Dioses, escena a escena, página a página, el Antiguo Egipto vuelve a la vida de forma magistral con el esplendor de la corte imperial, el implacable calor del desierto o la desgracia que cae sobre el país cuando el vivificador Nilo ofrece su inundación anual.
El faraón se inscribe en la mejor ficción histórica, con la épica de un líder, de una dinastía y de un pueblo que confrontan un destino glorioso y trágico.

EL FARAON

Pauline Gedge nació en Auckland, Nueva Zelanda, en 1945. Pasó parte de su niñez en Oxfordshire, Inglaterra, hasta que su familia se trasladó a Canadá, donde reside en la actualidad. Su primera novela, La dama del Nilo, se convirtió en un impresionante éxito de ventas en varios países. En Águilas y cuervos, su segunda obra, explora la fascinante historia de los celtas.

En El faraón encontramos los ingredientes que han convertido a su autora en un referente del género de la ficción histórica. Una ambientación cuidada al detalle, unos personajes ricos en sus perfiles y una trama que atrapa con sus correspondientes dosis de intriga, pasión y épica, completando una propuesta que se devora y que nos abre el apetito para profundizar en la realidad históricas de sus personajes protagonistas.

Ningún otro período de la historia de Egipto ha causado tanta fascinación como el del reinado de Akhenatón, el faraón de la XVIII dinastía cuyo impetuoso gobierno en el siglo XIV a. C. llevó a su pueblo al borde del desastre. Fue el primer monarca del Antiguo Egipto en proclamar su deidad e implantar el monoteísmo, y entabló una dura lucha contra la casta sacerdotal adoradora del dios Amón.

El comienzo de la novela nos sitúa en el final del reinado de Amenofis III. En plena agonía del poderoso faraón, su mujer, Tiy, usa toda su astucia e ingenio para preparar a su hijo Akhenatón para la sucesión en el trono, situando cada pieza de forma estratégica, el cumplimiento de los protocolos correspondientes, la boda con su sobrina Nefertiti y el encargo al general Horembeb de la protección de su hijo, con peligrosos enemigos al acecho.

EL FARAON

La lucha encarnizada por el poder, la decadente perversión de la familia real y la cruel indiferencia de ésta ante los padecimientos del infortunado pueblo, hacen de la XVIII Dinastía uno de los periodos más relevantes del antiguo Egipto. Ajnatón I fue el primer monarca que proclamó su deidad e implantó el monoteísmo.

De cómo llegaron las arenas de Egipto a Madrid... - El Reto Histórico

 

 

 

Figura enigmática, rayana entre la genial inspiración que conmovió los cimientos de una cultura milenaria y la soberbia que puso en peligro su supervivencia, Ajnatón es el eje alrededor del cual giran algunos de los personajes más fascinantes de la historia egipcia. Su esposa, la legendaria Nefertiti, su madre, la astuta emperatriz Tiyi, y el impetuoso general Horemheb, comandante de todos los ejércitos, tejen sus intrigas en una corte entregada al placer e ignorante de su propia perdición.

 

 

Ningún otro período de la historia de Egipto ha causado tanta fascinación como el del reinado de Akhenatón, el faraón de la XVIII dinastía cuyo impetuoso gobierno en el siglo XIV a. C. llevó a su pueblo al borde del desastre. En esta novela, Pauline Gedge cuenta la apasionante historia del reinado de Akhenatón, primer monarca del Antiguo Egipto en proclamar su deidad e implantar el monoteísmo, y su dura lucha contra la casta sacerdotal adoradora del dios Amón. Pero también pasan por estas páginas varios de los personajes más fascinantes de la historia egipcia: su mujer, la legendaria Nefertiti; su madre, la astuta emperatriz Tiy; el impetuoso general Horemheb, comandante de todos los ejércitos, y su misterioso hijo Tutankhamón. Enmarcada en el fastuoso Palacio de los Reyes y Dioses, escena a escena, página a página, el Antiguo Egipto vuelve a la vida de forma magistral con el esplendor de la corte imperial, el implacable calor del desierto, la desgracia que cae sobre el país cuando el vivificador Nilo ofrece su inundación anual… El faraón se inscribe en la mejor ficción histórica, con la épica de un líder, de una dinastía y de un pueblo que confrontan un destino glorioso y trágico.Infografías de La Voz, elegidas para la BID 2014 | La Voz del Interior

En El faraón encontramos los ingredientes que han convertido a su autora en un referente del género de la ficción histórica. Una ambientación cuidada al detalle, unos personajes ricos en sus perfiles y una trama que atrapa con sus correspondientes dosis de intriga, pasión y épica, completando una propuesta que se devora y que nos abre el apetito para profundizar en la realidad históricas de sus personajes protagonistas.

Ningún otro período de la historia de Egipto ha causado tanta fascinación como el del reinado de Akhenatón, el faraón de la XVIII dinastía cuyo impetuoso gobierno en el siglo XIV a. C. llevó a su pueblo al borde del desastre. Fue el primer monarca del Antiguo Egipto en proclamar su deidad e implantar el monoteísmo, y entabló una dura lucha contra la casta sacerdotal adoradora del dios Amón.
 La emperatriz Tiy abandonó sus aposentos escoltada por su heraldo principal y por cuatro seguidores de Su Majestad. Bajo las antorchas que se alineaban en el pasillo que corría entre su habitación y las puertas del jardín, formaban los guardias del palacio con las cimitarras enfundadas en las vainas de cuero, luciendo unos faldellines blancos y unos cascos blancos y azules que destacaban sobre la tez oscura de sus rostros. A su paso, levantaban las espadas e inclinaban las cabezas. El jardín permanecía sumido en una oscuridad que no lograban penetrar las estrellas del desierto que brillaban en el firmamento. El pequeño grupo cruzó el jardín con paso ágil, se detuvo, dejó atrás el muro que rodeaba los pabellones del faraón y siguió caminando junto a la pared trasera del palacio. Al llegar a las imponentes puertas que cruzaba el faraón para pasear por su jardín o ante las que se detenía para observar las colinas occidentales, Tiy ordenó a sus escoltas que aguardaran mientras ella y su heraldo se internaban por el pasillo del palacio. Mientras caminaba, la mirada de la emperatriz, que siempre se detenía en las profusas imágenes pintadas en las paredes, se alzó hasta el friso del techo. Allí se repetía continuamente el nombre real del faraón, inscrito en láminas doradas a la hoja sobre fragantes pedazos de cedro de Maki. «Nebmaatra: el dios de la Verdad es Ra». En todo el espacio que ocupaba el palacio no había un solo lugar donde uno pudiera escapar a esas palabras. Tiy se detuvo y Surero, el secretario del faraón, abandonó su asiento frente a la puerta y se arrodilló ante ella. —Surero, por favor, anuncia a Su Majestad que la diosa de las Dos Tierras aguarda —dijo el heraldo. Surero desapareció y a los pocos instantes volvió a salir para conducir a Tiy, entre reverencias, a la habitación del faraón. El heraldo se sentó en el suelo del pasillo y las puertas se cerraron detrás de la emperatriz. El faraón Amenofis III, señor de todo el mundo, sentado en una silla junto a su lecho en forma de león, estaba cubierto solo por un trozo de tela de hilo blanco que le rodeaba la cintura y una peluca azul coronada por una cobra de oro. La suave luz amarillenta que desparramaban docenas de lámparas de pie colocadas sobre unas mesitas resplandecía como el aceite en sus anchos hombros, en los flácidos pliegues de su vientre y en sus robustos y pálidos muslos. Tenía el rostro sin pintar. El mentón, en un tiempo cuadrado y lleno de fuerza, se perdía en medio de una temblorosa papada; las mejillas estaban hundidas y contraídas, evidenciando la pérdida de dientes y la infección de encías que lo atribulaban. Con el paso de los años la nariz se había achatado, equilibrando la decadencia de la parte inferior del rostro, y solo la frente alta y lisa y los oscuros ojos, todavía dominantes a pesar de la ausencia de kohl, atestiguaban que había sido un joven excepcionalmente apuesto. Uno de sus pies descansaba sobre un taburete, mientras un esclavo, con la caja de cosméticos abierta a su lado y cepillo en mano, se arrodillaba para pintar con alheña roja la real planta

Opinion mas que particular de VALENTI FAINÊ

Inconfundible narración del libro EL FARAON, como todo libro enigmático de lo sucedido, en la historia el de PAULINE GEDGE no te deja desprenderte de el en tus manos, no sabemos, si impregnado de aquella sabiduría de los llamados Reyes del antiguo Egipto, o también podría ser la influencia de Akhenatôn este faraón el más controvertido, tal como cuenta el libro del Antiguo Egipto.

Considerando la historia una vez más tengo que comentar que nada es igual si es escrito por otro u otra profesional.

A mí es que me ha encantado mejor comentado me ha embrujado.

La editorial Pâmies supo escoger la escritora y el libro, no se lo pueden perder.

Dar las gracias Al Departamento editorial que me lo traslado para que lo leyera de una puntuación del 1-al 10 el 8 está poco valorado.