De Librum Tremens es una editorial que nació en el año 2005.
Ha llovido mucho desde entonces y hemos superando la crisis. Mejor dicho, lo estamos haciendo. Con mucho esfuerzo, la verdad.
Es cierto que ahora se venden muchos menos libros. Y es por eso que intentamos que sean mejores. Así, tú, lector, no habrás perdido tu tiempo. Viajarás, soñarás y vivirás las historias que contienen nuestros títulos.
Y eso, nos enorgullece. Hay quien dice que somos la mejor editorial de ficción histórica y bélica española. Seguramente no sea así, pero lo intentamos.

Confiamos en seguir interesándote.

La sangre de las navas de Francisco Endrino

Hace mucho, mucho tiempo en que solo la férrea voluntad de un rey, la lealtad de su milicia y el valor de su pueblo, llevaron a muchos a plantar cara al mayor imperio musulmán de la época. Así frente a frente dos culturas, dos maneras de vivir se enfrentaron en una lucha a muerte, en una contienda de acero y puño de hierro. La batalla final que aliviara sus almas de esa pesada carga. El juicio de dios que mancharía la tierra de sangre y los corazones de lágrimas. Fue cuando los reyes morían en combate.
Si, al frente de los suyos, jugándose su hacienda y su vida, ya le pasó a nuestro muy noble rey Alfonso, el octavo de su nombre, en la mañana de la rota de Alarcos y se volverá a jugar su vida por su pueblo, por su gente. Si, hace mucho. En el reino de Castilla, a principios del siglo XIII. En el año 1212, en tiempos en que la espada era el único camino para sobrevivir y la lucha era el único camino para vivir en libertad se hizo...
Pero mucho se perdió antes. Se perdió el Espolón, así llamaban al castillo de Salvatierra y se perdieron muchos valientes en su defensa aquella aciaga jornada...
Pero se salvó mucho también. Fue un sacrificio para el reino y una desgracia para la cristiandad. Se hicieron juramentos de sangre entre reyes y se mandaron cartas a todos los rincones de occidente. "Todo el que quiera defender la cruz de cristo, que acuda". Decían en los púlpitos, los curas y los prelados y así se proclamó. En el día de San Simeón la cruzada del sur. 
El octavo día de pentecostés en Toledo seréis llamado, se concentrará la mayor parte de la cristiandad para la batalla final, la batalla de sus vidas. Todos están de camino. Castellanos, Aragoneses, Navarros, algunos de León, Portugal y ultramontanos del país de los francos y de la Germania y de la península itálica, todos acudirán. La historia de una época regida por la espada, el honor, la lealtad y el amor. La batalla que inició el declive de un imperio.