Plataforma Editorial es una editorial independiente nacida en 2007 que publica libros que dan ganas de leer y divulgar.
Nuestro nombre surge de nuestra idea de que esta editorial es el núcleo de un proyecto más amplio. Un proyecto en el que caben nuevos soportes y nuevos contenidos. Un proyecto donde caben nuestros amigos, autores, lectores, libreros… un proyecto donde todos cuentan y tienen su espacio.

Nos estimula descubrir obras auténticas, autores con talento y generosos al compartir lo que saben, capaces de emocionarnos y de dar sentido a nuestras vidas. Nuestro motor es el entusiasmo, la energía, la autenticidad y la ilusión por editar. Somos un equipo que realiza su oficio con profesionalidad y alegría.

En nuestro catálogo puede encontrar los mejores títulos sobre los temas de actualidad más importantes relacionados con educación, salud y medicina, desarrollo personal, meditación y mindfulness, deporte, empresas, así como los testimonios más singulares y conmovedores. En Neo, nuestro sello para el público juvenil, encontrará las mejores historias para enamorarse, y con Patio, nuestro sello para el público infantil, descubrirá el lugar preferido de los niños.



Plataforma Editorial, fiel a su compromiso de publicar libros con autenticidad y sentido, entrega el 0,7 % de las ventas de todos sus títulos a ONG con las que colabora y planta un árbol por cada título publicado. Desde 2015 apadrina la escuela Antaviana, un centro público barcelonés situado en un barrio periférico con severos problemas socioeconómicos. Si queréis conocer todas las acciones solidarias que hemos llevado a cabo visitad nuestra página Plataforma Solidaria.

Nada volvería a ser igual después de Lutero
El descubrimiento de América en 1492 y la ruptura de la cristiandad occidental en 1517 marcaron el tránsito de la Edad Media al mundo que conocemos en la actualidad. La rebeldía de un oscuro fraile alemán desencadenó uno de los episodios más importantes de la historia europea, que provocó la reconfiguración del mapa continental y rompió la unidad esencial de todo Occidente alrededor de una única Iglesia y un ideal imperial. Nada volvería a ser igual después de Lutero.

Ahora nos encontramos inmersos en un cambio de los modelos económico, político, social, filosófico y espiritual que está poniendo en cuestión los valores de una Europa que reconstruye laboriosamente su unidad. Los paralelismos entre la Europa de 1517 y la de 2017 son mucho más evidentes de lo que pudiera parecer, y es posible que el ejemplo de la Reforma, con sus errores y sus aciertos, pueda servirnos de brújula en el arduo camino que todos, europeos y no europeos, tenemos por delante.

La Reforma: Europa en la encrucijada ayer y hoy

Francisco García Lorenzana nació en Giengen/Brenz (Alemania) en 1966. Es licenciado en Historia Contemporánea por la Universitat de Barcelona, y posgraduado en Técnicas Editoriales (UB), Documentación (UPC) y Comunicación y Liderazgo Político (UAB). Ha sido editor en Círculo de Lectores, director de coordinación editorial en el Grupo Plaza & Janés y director editorial de Ediciones Minotauro. También ha sido profesor de Gestión de Proyectos Editoriales y tutor en el curso de Postgrado en Edición de la Univerdidad de Alcalá de Henares y Editrain. En la actualidad es traductor y editor independiente.

como un benévolo arqueólogo-guía, García Lorenzana no nos obliga a presenciar el arduo proceso de excavación que ha implicado la escritura de su ensayo. Más bien nos recibe en medio de un rectángulo de terreno excavado por él mismo a solas (durante sus abundantes lecturas sobre el tema, de lo cual da buena fe la valiosa bibliografía que nos ofrece al final), y nos va mostrando a los curiosos cada una de las capas acumuladas sobre este proceso –todavía en cierto modo inacabado– llamado la Reforma. Va apuntando a cada estrato: de Lutero Calvino, de las particularidades de la Reforma en Inglaterra («brexit» eclesiástico, lo llama Lorenzana) a la radicalización del movimiento («los antisistema del siglo XVI»); de la Reforma católica a la Reforma «marca España», y así continúa hasta llegar a unas conclusiones finales en las que nos alerta:

Ahora, esa Europa parece agotada y en decadencia, por lo que debemos recuperar el ejemplo de los reformadores para […] reformular nuestros valores democráticos y solidarios [y] generar una visión de futuro que pueda animar a todos los europeos a compartir una misión fundamental en el presente. Una misión que debemos desarrollar sin miedo y abriéndonos a los demás. […] Esperemos que el ejemplo de la Reforma, con sus errores y sus aciertos, pueda servirnos de brújula en el arduo camino que tenemos por delante.

Poco queda por añadir a estos propósitos del autor. Quizá un detalle más (esta vez de índole lingüística): la Reforma implicó también un cambio radical de paradigmas en relación con el lenguaje y con el acceso de las grandes masas a la letra de los Evangelios. Vivimos en sociedades cada vez más alfabetizadas, pero no precisamente más conscientes del uso del lenguaje. Lo ocurrido en Catalunya es, también, una guerra del lenguaje. Y esa guerra se expande a niveles globales, lo mismo con las fake news, las llamadas «postverdades», la political correctness en todas sus variables (y su derivado no menos peligroso: la incorrectness). Estamos rodeados de falsos predicadores que nos escamotean el sentido recto de las palabras y condicionan nuestras lecturas del presente y de la historia. Asistamos, con este libro, a un modo de exposición de los estratos que, ante todo, nos respeta como visitantes pensantes y nos incita a armarnos de argumentos para repensar el presente y para asumir las responsabilidades que tenemos de cara al futuro. Yo, al menos, es lo que he sentido leyendo este gran libro.

Lutero a Calvino,

El día de Difuntos de hace 500 años, un monje agustino llamado Martín Lutero inició en Alemania una de las mayores revoluciones de la historia. La publicación de Cuestionamiento al poder y eficacia de las indulgencias (las famosas 95 tesis que, supuestamente, Lutero clavó a las puertas de la iglesia del Palacio de Wittenberg) en 1517 dio comienzo a una nueva era cuyos efectos en la religión, la cultura, la sociología y la economía siguen presentes en nuestros días, Juan Calvino nació en Noyon (Picardía) a unos 100 km al norte de París, Francia, y era hijo de Gérard Cauvin y Jeanne Lefranc.1​ Fue excelente en sus estudios y profundamente religioso desde su juventud.2

Sus primeros estudios estuvieron destinados a la carrera eclesiástica. Su formación inicial la recibió en el Collège de la Marche y en el Collège de Montaigne (allí estudiaron también Erasmo de Rotterdam e Ignacio de Loyola). El padre de Calvino era abogado y en 1523 envió a Juan, que por entonces tenía 14 años, a la Universidad de París a estudiar Humanidades y Derecho. A instancias de su padre, que pretendía que Juan Calvino siguiera el camino de las leyes, se matriculó en las universidades de Orleáns y Bourgues.3​ En 1532, se doctoró en Derecho en Orléans. Durante su paso por los claustros universitarios tomó contacto con las ideas humanistas y reformadas de la teología de Martín Lutero. En abril de 1532, cuando contaba 22 años de edad, publicó un comentario sobre el De Clementia de Séneca, trabajo que puso en evidencia sus dotes como pensador. No está del todo claro el momento en que Calvino se adhiere al protestantismo, pero probablemente sería durante los años de su universidad donde su pensamiento haya cambiado puesto que él fue católico en Noyon, donde su padre era secretario del obispo