Puede que la abuela sea mayor y ya no vea tan bien como antes, pero sus ojos aún brillan cuando miran a su nieta. Desde que ella era un bebé, la abuela la ha cuidado, la ha enseñado a vestirse, a hacer galletas… Y la pequeña atesorará esos momentos en su memoria para siempre.

Con tiernas palabras e ilustraciones, Helena Kraljic y Polona Lovšin narran una pequeña historia sobre el enorme amor que sienten las abuelas por los nietos y los nietos por las abuelas.