JACOBO SIRUELA

Jacobo Fitz-James Stuart, Martínez de Irujo, conde de Siruela (Madrid, 1954) es editor, escritor y diseñador gráfico.

Tras cursar estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Madrid, inicia su actividad como editor en 1980 con la publicación La muerte del rey Artur (anónimo del siglo XIII) en edición numerada para bibliófilos, que obtuvo el premio al mejor libro editado del año concedido por el Ministerio de Cultura.
En 1982 funda la editorial Siruela, cuya trayectoria se inicia con Sir Gawain y el Caballero Verde, que inaugura una colección que publicó por primera vez en español las novelas más importantes del ciclo artúrico. Al año siguiente, comienza a editar la colección «La Biblioteca de Babel» (dirigida y prologada por Jorge Luís Borges y diseñada por Franco Maria Ricci), a la que se sumarían en años posteriores otras dirigidas por el propio Jacobo Siruela como «El Ojo sin Párpado», «Libros del Tiempo», «El Árbol del Paraíso», «La Biblioteca Azul», «Biblioteca Medieval», «Biblioteca de Ensayo», «Biblioteca Italo Calvino», «Biblioteca Lobo Antunes» y la colección de literatura infantil «Las Tres Edades» (a cargo de Michi Strausfeld). Además de un especial esmero en la recuperación y difusión de textos y autores de otros siglos, el catálogo de Siruela se define por contar con muchos de los más prominentes escritores, filósofos y poetas de nuestro tiempo; así como por asumir desafíos editoriales de gran complejidad y envergadura.
En 1985, crea El Paseante, revista cultural interdisciplinar que hasta 1998 ofreció una amplia muestra de las ideas culturales y estéticas más importantes de su tiempo bajo la óptica amplia y libre del voyeur urbano. En 1993, publica Vampiros, la antología en castellano más completa y documentada sobre relatos vampíricos, que se reedita con un prólogo ampliado en 2001, 2006, 2010 y 2014.
En el año 2004 es distinguido con el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial, concedido por el Ministerio de Cultura y el Premio Daniel Gil de Diseño Editorial.
En 2005 deja Siruela para fundar Ediciones Atalanta junto a su esposa Inka Martí, para proseguir una labor y filosofía editorial que reivindica la excelencia del libro cuidado tanto en sus contenidos como en su dimensión estética. A lo largo de 2010 publica el ensayo El mundo bajo los párpados, estudio histórico y cultural del mundo onírico, que fue destacado por los diarios El País en España y Reforma en México como uno de los diez mejores libros de ese año. Prologa Cuaderno de Noche de Inka Martí en 2011. Ese mismo año edita El palacio de Liria, volumenen el que destacados especialistas examinan diferentes aspectos de la sede principal de la Casa de Alba. En este libro aporta un texto sobre la historia de su familia desde sus orígenes documentados en los albores del siglo XIV hasta la actualidad.

En 2012 concluye su Antología universal del relato fantástico, en donde compila y prologa una selección de escritos de cincuenta y seis autores de los siglos XIX y XX, reeditada en 2014 con dos nuevos cuentos.

En 2015 publica un nuevo volumen de ensayos, "Libros, secretos".INKA MARTÍ

Inka Martí (Westfalia, 1964) es artista imaginal, editora y escritora.

Estudia Filología Hispánica en la Universidad Central de Barcelona.

Ejerce a lo largo de varios años como periodista cultural para Televisión Española, TV3 y BBC.

En 2005 funda Ediciones Atalanta junto a su esposo, Jacobo Siruela.

Publica en 1999 y 2007 dos libros de literatura infantil, Otto (en editorial Barcanova) y El tresor de Nova York (editado por el Museu d’Art de Girona).

En 2011 publica Cuaderno de Noche, una recopilación de sesenta y cinco sueños seleccionados entre los más de un millar conservados en once cuadernos escritos desde el año 2000. Paralelamente aparece en formato digital Espacios Oníricos, libro en el que presenta una selección de imágenes que recrean y evocan los mundos de sus viajes y experiencias en sueños y que supone su debut como fotógrafa.

Su trabajo fotográfico participa en exposiciones colectivas en Madrid, Barcelona, Sevilla y París entre 2013 y 2014. Su primera exposición individual tiene lugar en ÀMBIT Galería d’Art (Barcelona) durante la primavera de 2015.
Las diferentes vertientes de su actividad convergen en una exploración, guiada por la intuición, de los territorios de la imaginación.

Tenemos que establecer el principio fundamental: que el pensamiento del corazón es el pensamiento de las imágenes, […]que la imaginación es la auténtica voz del corazón, de modo que, si hablamos con el corazón, tenemos que hablar imaginativamente.» James HillmanCon la brillantez intelectual que le caracteriza, James Hillman considera en el primer ensayo de este libro que la «psicología profunda» debe ir más allá de cualquier terapia o consideración individual, para enseñarnos a recuperar la experiencia vital del corazón y del alma a partir de la antigua sabiduría planteada por Platón, Ficino y Henry Corbin. Hillman elimina de entrada los prejuicios mecanicistas y apunta a una nueva dirección que denomina «psicología profunda de la extroversión». Una suerte de terapia que se expresa mediante imágenes y potencia el poder imaginativo. En su segundo ensayo, Hillman conduce la psicología arquetípica hacia una nueva senda que destaca la urgencia de hacer retornar el alma al mundo para así poder sentirnos parte de él y entablar una relación más íntima y profunda con nuestro entorno.James Hillman (1926-2011), psicólogo y analista junguiano estadounidense, fue uno de los principales representantes de la escuela arquetipal en psicología analítica. Fundador del Dallas Institute of Humanities y director de la revista S

'El pensamiento del corazón'

James Hillman es el mayor representante contemporáneo de la psicología analítica. Fundador del Dallas Institute of Humanities y editor de la revista «Spring», fue director del Instituto Jung en Zúrich, así como colaborador asiduo de las conferencias de Eranos. De su vasta obra se ha traducido al español: «Re-imaginar la psicología», «El mito del análisis», «El pensamiento del corazón» en Siruela, y «Los sueños y el inframundo» en Paidós.James Hillman, presidente honorario de Pantheatre, su principal figura inspiradora y un
muy querido amigo, falleció el pasado 27 de octubre de 2011, en su casa en Connecticut, y,
como lo mencioné en el breve comunicado posterior a su fallecimiento, me tomó algún tiempo
encontrar la forma apropiada para dar tributo y expresar mi gratitud por lo que su trabajo ha
significado para mí, y por su generosidad personal hacia Pantheatre. Elegí hacerlo a través de
una carta abierta dirigida a mis amigos y compañeros artistas y a todos aquellos que trabajan y
estudian con Pantheatre.

Con la brillantez intelectual que le caracteriza, James Hillman considera en el primer ensayo de este libro que la «psicología profunda» debe ir más allá de cualquier terapia o consideración individual, para enseñarnos a recuperar la experiencia vital del corazón y del alma a partir de la antigua sabiduría planteada por Platón, Ficino y Henry Corbin.

Hillman elimina de entrada los prejuicios mecanicistas y apunta a una nueva dirección que denomina «psicología profunda de la extroversión». Una suerte de terapia que se expresa mediante imágenes y potencia el poder imaginativo.


En su segundo ensayo, Hillman conduce la psicología arquetípica hacia una nueva senda que destaca la urgencia de hacer retornar el alma al mundo para así poder sentirnos parte de él y entablar una relación más íntima y profunda con nuestro entorno.

 

 

 

Gracias a lo que ha hecho en su obra -y sigue haciendo, puesto que la presencia de una persona no depende sólo de su visibilidad: el Henry Corbin invisible está entre nosotros-, gracias a él, decía, las bases de nuestro trabajo ya están sentadas. No tenemos que establecer el principio fundamental: que el pensamiento del corazón es el pensamiento de las imágenes, que el corazón es el asiento de la imaginación, que la imaginación es la auténtica voz del corazón, de modo que, si hablamos con el corazón, tenemos que hablar imaginativamente. Dado que el principio fundamental ya ha sido establecido por él, nosotros podemos explorar los afluentes de la corriente principal.

 

 

Quienes hayan tenido el privilegio de asistir a una conferencia de Henry Corbin en algún momento de su dilatada vida habrán presenciado una manifestación del pensamiento del corazón. Habrán sido testigos de su imaginación creadora, de su capacidad teofánica de hacer visible el rostro divino. También sabrán, en el fondo de sus corazones, que la comunicación del pensamiento del corazón se desarrolla de esa manera que él tan magistralmente dominaba como una narración, un relato de la vida imaginal como viaje a través de esencias imaginales, un relato de lo esencial. En él, la imaginación era todo presencia. Se estaba en presencia de la propia imaginación, de esa imaginación en la cual y gracias a la cual el espíritu se traslada desde el corazón hasta el germen de todas las cosas. Ustedes habrán visto y oído también los temas que intentaré desarrollar en este ensayo, puesto que se encarnaron en la intensidad física de ese hombre de este mundo, Henry Corbin: la idea de un corazón soberano y noble, feliz, sutil como un animal, audaz, animoso y animador, que se deleita, en las formas intelectuales y las defiende con ardor, que acrecienta por igual su compasión y su poder visionario, que crea belleza en el lenguaje de las imágenes. Gracias a lo que ha hecho en su obra –y sigue haciendo, puesto que la presencia de una persona no depende sólo de su visibilidad: el Henry Corbin invisible está entre nosotros–, gracias a él, decía, las bases de nuestro trabajo ya están sentadas. No tenemos que establecer el principio fundamental: que el pensamiento del corazón es el pensamiento de las imágenes, que el corazón es el asiento de la imaginación, que la imaginación es la auténtica voz del corazón, de modo que, si hablamos con el corazón, tenemos que hablar imaginativamente. Dado que el principio fundamental ya ha sido establecido por él, nosotros podemos explorar los afluentes de la corriente principal. Nuestro trabajo no consistirá tanto en inspirar al corazón mediante relatos de la vida imaginal, como hizo él, cuanto en redescubrir el corazón en sus figuraciones concretas e inmediatas, en su exilio, en una imaginación a la que Corbin califica de «cautiva» (SB, pág. 146),1 donde el pensamiento del corazón está adulterado por las actuales enfermedades cardíacas: el sentimentalismo personalista, la brutalidad de la eficiencia, el engrandecimiento del poder y la simple efusión religiosa. El talento y la habilidad de Henry Corbin nos permitieron experimentar pensamientos procedentes de otra lengua y otra cultura como si pertenecieran a nuestro propio corazón. Corbin hablaba desde dentro de su discurso; él era sus palabras. Esta capacidad retórica imaginativa es el himma del que habla Corbin en su estudio sobre Ibn ʻArabī: Ese poder del corazón es lo que designa específicamente la palabra himma, una palabra cuyo contenido tal vez aclare, mejor el término griego enthymesis, que significa la acción de meditar, concebir, imaginar, proyectar, desear ardientemente: dicho de otro modo, de tener (algo) presente en el thymos, que es fuerza vital, alma, corazón, intención, pensamiento, deseo. Como explica a continuación, este himma –el pensamiento del corazón en Ibn ʻArabī– es capaz de hacer esencialmente real un ser externo a la persona que está en esa situación de enthymesis. El himma hace «reales» las figuras de la imaginación, esos seres con los que dormimos, paseamos y charlamos, los ángeles y demonios que, según Corbin, se encuentran fuera de la propia facultad de imaginar. El himma es el medio a través del cual las imágenes, que consideramos invención nuestra, se nos presentan como algo ajeno, como creaciones puras, como criaturas auténticas; y, en opinión de Corbin, sin el don del himma caemos en los modernos engaños psicológicos. Interpretamos erróneamente el modo de ser de esas imágenes, las figuras de nuestros sueños o las personas de nuestras fantasías. Creemos que esas figuras son subjetivamente reales, cuando lo que queremos decir es que son imaginalmente reales: tenemos la ilusión de que son invención nuestra, de que nos pertenecen, de que forman parte de nosotros, de que son visiones. O bien creemos que esas figuras son externamente reales, cuando lo que queremos decir es que son esencialmente reales: tal ocurre con las ilusiones de la parapsicología y las alucinaciones. Confundimos lo imaginal con lo subjetivo e interno, y lo esencial con lo externo y objetivo.

 

 

Que puedo opinar que no sea Compre el libro

 

Nada que comentar solo decir no se lo pierdan este ya es un libro que se escribió hace años, pero que su calidad de escritura e interés, y la oportunidad de poder volver a editarlo, y ATLANTA no ha dudado ni un solo segundo en hacerlo la verdad es que cuando solemos leer este tipo de libros y con autores como JAMES HILLMAN, es como el que llega a la meta es un sumun de la lectura, que podría comentar sobre un sabio escritor como fue JAMES HILLMAN, solo puedo deciros comprarlo leerlo y explicarme  lo que ya todos sabemos este libro no puede faltar de verdad, el buen lector lo sabe y la editorial también asi que felicitar a la editorial ATLANTA por a ver dado la oportunidad de poderlo conocer Gracias