Por qué tantas personas buscan en remotas selvas y montañas una vivencia que rompa con su vida ordinaria? Una vivencia que, en ocasiones, proporciona sabiduría pero, en otras, supone sepultarse en un infierno.

En este libro, Manuel Almendro sintetiza casi cuarenta años de convivencia e investigación científica con curanderos, sanadores y chamanes de la selva amazónica peruana y la sierra mazateca mexicana. Con un sólido rigor académico, pero salpicado a la vez de relatos personales que dan credibilidad y amenidad al texto, el autor nos introduce en las cosmovisiones indígenas, en los contextos históricos del chamanismo y profundiza en las investigaciones que se están llevando a cabo sobre las medicinas tradicionales indígenas. Se trata de una reflexión crítica que pone de relieve la decadencia y el abuso de las tomas de plantas que están causando muerte y desolación generalizada, a la vez que ahonda en el potencial terapéutico que impregna las medicinas tradicionales.

Uniendo su experiencia en el campo psicológico y las investigaciones médicas en las tradiciones indígenas, Almendro apunta hacia nuevos protocolos en las vías de curación de patologías mentales y corporales.

EL LABERINTO DE LA AYAHUASCA

Manuel Almendro es doctor en Psicología y miembro de la European Federation of Psychology Association. Dirige el centro Oxígeme. Conferenciante y autor de varios libros y artículos, ha publicado Psicología y psicoterapia transpersonal, Chamanismo, La consciencia transpersonal y Qué es la curación.

Es un psicólogo clínico y fundador / director de oxigeme, un centro de integración de psicoterapia en Barcelona y Madrid, España, donde realiza psicoterapia individual y grupal, así como un programa de investigación y capacitación. Posee un certificado europeo en psicología y psicoterapia (europsy). Él es el autor de más de diez libros, artículos, conferencias en Europa y América.

Según usted son casi cuarenta años de estudios, investigación, ¿vivencias?

Las montañas de sur de México, el Amazonas son sitios que exigen vivir en primera persona lo que allí sucede y se necesita tiempo para vivir, aprender y después investigar los terrenos de lo insondable. Debido a su complejidad se ha de ir con cuidado tanto por las múltiples dimensiones de ese conocimiento tanto como por lo delicado de lo que allí se vive, como por los peligros de querer abrir la puerta de lo inconcebible de forma ciega y apresurada. Sobre todo ello doy cuenta en el libro.

La investigación que realizamos son claves para intentar unir campos tan diversos como la psicología occidental -el mundo clínico- como los impresionantes conocimientos que allí se desarrollan, que datan al menos de 2.500 años, y que han estado ocultos por mucho tiempo. También hay que tener en cuenta que nuestra cultura occidental –por no decir nuestra soberbia- ha  visto con recelo al mundo indígena, tanto por la vertiente científica como por la religiosa. Hoy las cosas están cambiando, aunque muy despacio.

 

¿Habrá conocido, cantidad de curanderos, sanadores y chamanes de la selva amazónica peruana y la sierra mazateca mexicana. De todo lo que ha vivido y visto ¿qué es lo que mas le impacto?

El mayor impacto: Conocer seres que dan la impresión de que no son de este mundo, y que te vas dando cuenta de que su dimensión cognoscitiva viene de planos inmateriales, planos no ordinarios aunque ellos saben muy bien armonizar ambas latitudes. Me arriesgo a afirmar que he conocido algunos de ellos que dominan el paso entre la vida y la muerte. El darme a conocer estas magnitudes ha representado para mi una deuda impagable.

Hay chamanes de alto conocimiento, muy pocos, la mayoría son vegetalistas de conocimiento medio y muchos también de conocimiento bajo: como sucede en todos sitios. Hay quienes trabajan con la verdad y son benefactores, pero cuidado, otro trabajan con el lado oscuro. Todo esto tiene que ver como ya he expresado con lo inconcebible, que radica más allá de la mente el espacio-tiempo y la materia. Y que por lo tanto tiene difícil cabida en  nuestra mente racional y mecánica. Allí se rompe el engranaje causa-efecto, pero no se niega. Digamos que han conseguido superar la barrera del tiempo.

 

¿Dígale o esplique a sus próximos lectores el porqué de este libro y que encontraran?

Este libro es fruto de casi cuarenta años surcando estos conocimientos y participando de sus vidas y sus trabajos. Los relatos vivenciales que intercalo dan buena fe de ello. Por otra parte me he atrevido a decir cosas -vivencias y conocimientos- que antes no me había sido posible hacerlo. Creo que quizás pocas veces ha sido puesto en un libro un conocimiento no revelado y que da cuenta de la profundidad de la realidad que se da en las medicinas tradicionales indígenas, en la que no todo es ayahuasca. Ahora ha llegado el momento de decir cosas, por mi parte, aunque me reservo determinadas situaciones, quizás para más adelante, no quiero colocar barreras. También –y esto es decisivo- el libro orientará de los terribles problemas que esta sucediendo con las tomas silvestres de ayahuasca, recordar el paso de otras sustancias como LSD y hongos mazatecos, y avisar de los inconscientes que usan estas sustancias -perdida la virginidad amazónica- en sus lugares de origen. Por otra parte documento los acercamientos científicos propios de nuestra escuela Oxigeme y de otros investigadores, a fin de que este legado cobre todo su valor y sea respetado por el todopoderoso lobby occidental.

 

¿Patologías mentales, mentales corporales psicológicas esto es un mundo de penumbras?

Estas situaciones se están produciendo por las tomas silvestres sin la preparación adecuada. Se ha de tener en cuenta que en el mundo de los indígenas, primero, el trabajo correcto con plantas parte de una preparación con dietas y estancias en soledad en la selva. Es decir, “antes de entrar en la casa” se limpian a fondo.

Nosotros –los occidentales- queremos todo rápido como si fuera un MacDonald de pago;  y, ¡marchando!, deme 2.500 años de sabiduría en una par de horas. Tratamos en consulta a personas perdidas por este tipo de experiencia de cursos de herbolarios, y he tenido que hacerme cargo de algunas personas de nuestro entorno en los poblados amazónicos. De todo ello también doy cuenta en el libro. No hay que olvidar, además, de que no todo es trigo limpio y que hay brujos maleros, como ellos los llaman, -los ha habido siempre- que trabajan con intenciones perversas. Vemos que la experiencia chamánica que no se puede reducir a un juego de hacer turismo incluyendo el viaje con ayahuasca como argumento de venta. No en vano uno de los capítulos del libro es muerte y desolación en la ayahuasca.