Editar en tiempos azarosos es en sí mismo un azar. Pero también, y eso es lo más satisfactorio, es un doble reto: para el editor, que se propone, con todas las cautelas, ser un modesto Virgilio –uno más– de ese infierno en que ha devenido la modernidad, y para el lector, al que se invita a ejercer su derecho a construirse un juicio crítico de la realidad.

Ediciones del Subsuelo nace con vocación literaria en dos de sus vertientes, el ensayo y la narrativa; en ambos, la palabra –tan maltratada en los últimos tiempos– adquiere su máxima dimensión como definidora de contenidos y como portavoz de ese confuso, contradictorio trasfondo de la voluntad de ser por y para el mundo; uno y otra contarán con obras cuidadosamente seleccionadas entre aquellas cuya independencia de criterio, audacia creativa y conexión con la realidad mejor respondan a nuestro propósito.

Ediciones del Subsuelo comienza un viaje que esperamos sea largo y venturoso. A él invitamos a los lectores; juntos nos gustaría recorrer esos paisajes luminosos, amargos a veces, siempre admirables, de la capacidad humana para transfigurar lo que le rodea.

El hombre sin atributos es una obra que puede resultar desconcertante: así reaccionaron al menos muchos de sus primeros lectores. En ella, Musil prescinde de la experimentación puramente formal para superar las barreras que tan a menudo se erigen entre la filosofía y la literatura.
La importancia crucial que Robert Musil atribuye en su obra y en su pensamiento al concepto de exactitud desbarata por completo la manera como solemos considerar la relación entre el intelecto y los sentimientos. Por ello, los escritos de Musil son inclasificables: apelan tanto a la inteligencia como a la sensibilidad.
Si, en efecto, la literatura no tiene por qué resolver problemas, en el sentido que normalmente damos a esta palabra, y si con mayor motivo no puede pretender desempeñar un papel redentor, en cambio sí está capacitada para proponer prototipos de soluciones, "interpretaciones" susceptibles de contribuir a entender mejor los problemas.

El hombre exacto Ensayo sobre Robert Musil,El hombre sin atributos es una obra que puede resultar desconcertante: así reaccionaron al menos muchos de sus primeros lectores.

Jean-Pierre Cometti

Jean-Pierre Cometti (1944-2016) enseñó filosofía en Francia, Marruecos, Alemania y Países Bajos antes de convertirse, en 1992, en profesor de Estética en la Universidad de Aix-Marsella. Es autor de diversos libros y estudios dedicados a la estética y al pensamiento americanos, a la obra de Robert Musil y a la filosofía de Wittgenstein, entre otros. A su labor docente hay que añadir su aportación en dar a conocer a algunos autores de la filosofía analítica y pragmática americana, y sus traducciones de Robert Musil, Ludwig Wittgenstein, Nelson Goodman, Richard Rorty, C. S. Peirce y John Dewey.

 

En la exacta referencia que antecede, hay un solo error: la muerte de Musil fue tal vez prematura (tenía 61 años) pero no trágica. Su mujer, Martha Marcovaldi, la cuenta así en una carta: "Después de una mañana tranquila, pasada en parte en su mesa de trabajo y en parte en el jardín, subió la escalera que conducía al baño diciendo: 'Voy a darme un baño antes de almorzar'. Y mientras se desvestía, durante un ejercicio físico o simplemente a causa de un movimiento brusco fue derribado por un ataque. Unos minutos después de que subió, abrí la puerta del baño para llamarlo y lo encontré sin vida. Era imposible admitir que estuviese muerto, a tal punto parecía vivo con su aire de sorpresa irónica en la cara".

¡Qué bien le cuadra esa muerte al discreto mentor del hombre sin atributos! Morir, podría decirse, en plena salud, y experimentar no temor sino una sorpresa irónica ante la irrupción imprevista de la muerte, es tal vez la confirmación irrefutable de sus teorías. Porque el hombre sin atributos es aquel que, desembarazándose de todas las convenciones, las posturas sociales, los contenidos intelectuales o morales, las máscaras identitarias, los sentimientos y emociones calcados de los que difunde el medio ambiente, la sexualidad canalizada por los diques de lo socialmente permitido, volviendo al grado cero de la disponibilidad, construirá su vida oponiéndose a todo automatismo y a todo lugar común de la inteligencia, de la vida afectiva y del comportamiento.

En el Imperio Austrohúngaro declinante, agobiado por las pomposas pretensiones de la Corte y por las constantes reivindicaciones del archipiélago de pequeñas y grandes naciones y culturas que lo componían, ser un hombre sin atributos, reivindicar sólo la propia disponibilidad, sin previas adhesiones obligatorias a supuestas causas, sagradas o no, a determinadas normas de conducta, dictadas de una vez y para siempre y destinadas a regir la sucesión de generaciones fugitivas, supuestamente idénticas unas de otras, representaba no una forma de egoísmo o una manera de volverle la espalda a la realidad, sino una sana desconfianza hacia lo consabido, lo no reflexionado, lo impuesto por la inercia aplastante del mundo.

Laura Claravall, directora de la editorial Ediciones del Subsuelo, contesta sobre el libro, El hombre exacto y el trabajo de su Editorial ediciones subsuelo

 

 

Laura Claravall, directora de la editorial Ediciones del Subsuelo, es además la traductora de diversos libros. Todo ello representa muchísimo trabajo porque además va en busca de grandes autores y obras. ¿Cómo localizas lo que al público le puede interesar?

Mi deseo es acercar a los lectores obras de autores que son prácticamente desconocidos en España o que apenas han sido traducidos al español. Partiendo de esta premisa, no busco tanto lo que pueda interesar al público sino más bien despertar su interés y ayudarlo a descubrir obras que tal vez todavía no sabía que le interesaban.

 

¿Cuéntanos ahora un poco cómo se te ocurrió y decidiste publicar un libro del filósofo Jean-Pierre Cometti, y traducirlo al español, sobre Robert Musil?

En la colección Ensayo nuestra propuesta es profundizar en las obras de grandes autores para incitar al lector a acudir directamente a su obra pero con unas herramientas que le permitan comprenderla mejor, y por lo tanto disfrutarla en toda su complejidad. Por ello hemos publicado estudios sobre Kafka, Proust y ahora Musil, entre otros. Robert Musil, como dice Cometti en su ensayo, es uno de esos autores que sin duda son más conocidos que leídos, y tal vez una forma de conseguir dar la vuelta a esta situación sea tentar al lector, a través de este sugerente ensayo, a leer directamente la obra de Musil. En este libro, Cometti analiza los principales temas que motivaron a Musil y el porqué de que eligiera distintas herramientas a lo largo de su producción: desde las novelas breves hasta El hombre sin atributos, su gran obra en cierto modo fallida, pasando por las numerosas reflexiones, artículos y ensayos que escribió.

 

El ensayo de Jean-Pierre Cometti, El hombre exacto. Ensayo sobre Robert Musil, es según comentan algunos especialistas de lo mejor que ha escrito. ¿Que puedes contarnos sobre esta obra?

En El hombre exacto, Cometti despliega todo su conocimiento sobre Musil y rastrea a través de todos sus escritos lo que él consideraba una de sus principales características. Ya sea cuando escribía sobre Musil, Wittgenstein o Dewey, sus autores predilectos, Jean-Pierre Cometti analizaba sus obras desde el conjunto de ideas de las que eran fruto, aunque sin entrar en el campo de la sociología o buscar estructuras de pensamiento constantes. Por el contrario, lo que le interesaba era cómo estos autores pasaban de una forma a otra, en el caso de Musil cómo transitaba del ensayo a la novela, o en el caso de Wittgenstein cómo pasaba de la vida a los cuadernos de notas. Esta intención en la obra de Cometti queda perfectamente reflejada en el caso de El hombre exacto, y es una de sus principales aportaciones, ya que abarca todos los registros a los que recurría Robert Musil para intentar llevar a cabo la obra colosal, por su complejidad, que pretendía ser El hombre sin atributos. Aunque puede considerarse una obra fallida, en el sentido de que probablemente se le fue de las manos por querer abarcar demasiado, no deja de ser una de las obras más apasionantes y que más ha aportado a la literatura europea.

 

Jean-Pierre Cometti tiene mucha obra, pero poca traducida al español. Quizá esto es lo que pretendes, ¿introducir las mejores obras, con tus búsquedas de autores/as, que son poco conocidas en España?

 Jean-Pierre Cometti era uno de los grandes especialistas en Musil que ha dado la cultura francesa (entre los cuales tiene también un lugar destacado Jacques Bouveresse, por ejemplo). Dedicó gran parte de su vida a estudiar y analizar la obra de autores como Musil y Wittgenstein, pero también hizo una gran labor dando a conocer a filósofos analíticos anglófonos con una generosidad y una curiosidad intelectual francamente notables. En efecto, la intención es dar a conocer a los autores que todavía apenas se han publicado en lengua española.

 

Arriesgas mucho al buscar buena literatura y casi desconocida. ¿Es cierto que se te nota la pasión por los autores y por localizar libros más que por con las ventas?

Es evidente que las ventas son importantísimas para poder seguir haciendo esta labor, pero también lo es que estas no deberían condicionar demasiado la publicación de determinados libros; de lo contrario hay obras que no se publicarían nunca porque no son rentables. Sin embargo, el objetivo de Ediciones del Subsuelo es editar determinadas obras de literatura y ensayo y conseguir que lleguen a los lectores a los que sabemos que pueden interesarles. A veces el problema no es tanto el volumen de ventas sino llegar realmente a los potenciales lectores de este tipo de libros.

 

Uno de los centros neurálgicos de aquella civilización que desapareció en el primer gran conflicto fue la que se conoce como la Viena de fin de siglo. ¿Qué crees que significó para esa época para la cultura europea?

La Viena de finales del siglo XIX y principios del XX significó, por un lado, la ruptura con el pasado y con una confianza excesiva en la racionalidad del progreso; y por otro lado, la creación de una nueva sensibilidad y adecuación a unos tiempos convulsos en todos los aspectos: desde la política al pensamiento y al arte. En la Viena de esa época coincidieron una serie de artistas, filósofos y científicos que se vieron empujados a crear su propio universo e inventar nuevos lenguajes para afrontar los retos de un nuevo tiempo. Si bien es cierto que se podrían establecer ciertos paralelismos con esa misma actitud en otros países europeos, la cantidad y calidad de los protagonistas vieneses convirtieron esa ciudad y esa época en el centro neurálgico de la cultura europea.

 

¿Puedes adelantarnos cuáles serán las próximas publicaciones?

Lo más inmediato, antes del verano, publicaremos una recopilación de las Glosas del vienés Karl Kraus seleccionadas y traducidas por Adan Kovacsics. Con este libro seguimos ahondando en la época y los protagonistas de esa Viena finisecular. Para septiembre tenemos previsto publicar un completísimo ensayo de José Carlos Rodrigo Breto sobre la obra del escritor albanés más reconocido de los últimos tiempos, y Premio Príncipe de Asturias de las Letras de 2009: Ismaíl Kadaré. Y antes de finalizar el año publicaremos una recopilación de relatos del todavía sorprendentemente poco conocido Sigismund Krzyzanowski, de quien ya publicamos El club de los asesinos de letras en 2012.

 

 

 

 

Opinion de un principiante: de valenti fainê

Con un trabajo super laborioso, y arriesgado Laura Claravall nos vuelve a ilusionar en un libro extraordinario, bastante desconocido en España, como son los libros de Jean-Pierre Cometti sobre el trabajo que realizo, Robert Musil, extraordinario de nuevo la laboriosidad con que traduce Laura, y la historia, de Jean –Pierre,como literatura de lo mejor del mercado como autor quien mejor que el propio que describe y cuenta, y lo que hay detrás la búsqueda de estos escritores los riesgos que ello conllevan, al ser libros poco conocidos y finalmente la sabiduría de Laura su Editora en Español y traductora  a la vez.

Para Laura lo más importante es dar a conocer al buen lector, aquello de lo que se habla, pero se desconoce.

La obra ya lo comenta Laura a la que yo nombraría dentro de lo que es el mundo del buen libro (LAURA LAGRANDE) el libro es seguramente, ya que abarca todos los registros a los que recurría Robert Musil intentar llevar a cabo la obra colosal, por su complejidad, que pretendía ser El hombre sin atributos. No pueden los grandes y buenos lectores dejar de tener y leer este gran libro Gracias Laura por tu gran esfuerzo