Sergio es una de las últimas novelas de Mujica Láinez, que permanecía inédita en España. Por si esto no avalase ya su publicación, es quizá, como nos advierte Luis Antonio de Villena en el prólogo, la que inaugure su último periodo narrativo, mucho más «juguetón», pero no por ello exento de la agudeza que caracteriza, con la elegancia, toda su literatura.
Además, Sergio trata un asunto capital en la obra de del gran novelista bonaerense: la belleza, y esta como un fenómeno deslumbrante para quienes la contemplan cuanto atormentador para quien la posee; tanto es así que la belleza se alza en Sergio como el único acontecimiento que dota de sentido al anodino y hosco trasiego de la vida.
El argumento cuenta los avatares de un joven, Sergio Londres, codiciado por su belleza por diversos personajes para su exclusiva posesión. Ante lo que no puede sino huir hasta encontrar el sosiego en otro ser tan hermoso como él, Juan Malthus. Al punto que todos los jocosos cuanto patéticos enredos, en los que se ve envuelto el protagonista, abocan en el amor como solución; y en el caso de Sergio Londres, en el amor homosexual.

Sergio es una de las últimas novelas de Mujica Láinez, que permanecía inédita en España. Por si esto no avalase ya su publicación, es quizá, como nos advierte Luis Antonio de Villena en el prólogo, la que inaugure su último periodo narrativo, mucho más «juguetón», pero no por ello exento de la agudeza que caracteriza, con la elegancia, toda su literatura.

Nació el 11 de noviembre de 1910 Buenos Aires. Fue criado en el seno de una familia ilustrada y adinerada.

Pasó parte de su adolescencia en Inglaterra y Francia. Cursó estudios primarios y secundarios en parte en su ciudad natal, en parte en París. En 1928 ingresó en la Facultad de Derecho que abandonó dos años después.

En 1932 ingresó como crítico de arte en el diario La Nación, ejerció como secretario del museo de Arte Decorativo (1937-1946) y director de Relaciones Culturales (1955-1958).






Entre sus amistades figuraron Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Silvina Ocampo, Girri y Silvina Bullrich.



Comenzó a escribir libros de evocación histórica del pasado español y argentino: Glosas castellanas (1936) y Don Galaz de Buenos Aires (1938), línea que continuó en sus biografías del romántico Miguel Cané y los poetas de la literatura gauchesca, Estanislao del Campo e Hilario Ascasubi.

Además trabajó como traductor de Pierre de Marivaux, Molière, Jean Racine y William Shakespeare, pero su obra más conocida es la de narrador: Aquí vivieron (1949), Misteriosa Buenos Aires (1951), El viaje de los siete demonios (1974) y El escarabajo (1982). Lo más destacado de su producción son las novelas sobre algunas grandes familias porteñas: Los ídolos (1953), La casa (1954), Invitados en El Paraíso (1955) y Los viajeros (1956).

Manuel Mujica Láinez murió el 21 de abril de 1984 en su residencia El Paraíso, situada en Córdoba (Argentina) a consecuencia de un edema pulmonar. Sobre su mesa de trabajo quedó el original de una novela inconclusa titulada Los libros del sur.


Obras

1936 Glosas castellanas
1938 Don Galaz de Buenos Aires
1942 Miguél Cané
1943 Canto a Buenos Aires
1943 Vida de Aniceto el Gallo
1946 Estampas de Buenos Aires
1947 Vida de Anastasio el Pollo
1949 Aquí vivieron
1950 Misteriosa Buenos Aires
1953 Los ídolos
1954 La casa
1955 Los viajeros
1956 El retrato amarillo
1956 Héctor Basaldúa
1957 Invitados en El Paraiso
1962 Bomarzo
1965 El unicornio
1967 Crónicas reales
1968 De milagros y melancolia
1972 Cecil
1974 El laberinto
1974 El viaje de los siete demonios
1976 Sergio
1977 Los cisnes
1978 El brazalete y otros cuentos
1979 El Gran Teatro
1979 Los porteños
1982 El escarabajo
1982 Nuestra Buenos Aires
1982 Jockey Club un siglo
1983 Placeres y fatigas de los viajes I
1983 Vida y gloria del Teatro Colón
1984 Un novelista en el Museo del Prado
1984 Placeres y fatigas de los viajes II

El mundo como un ámbito donde las oposiciones más enconadas se suman en una figura que las abarca sin hacerles perder ferocidad. Tal es el espacio creado por esta novela de Manuel Mujica Láinez que deslumbra con las variaciones de un cadeiloscopio infatigable. Repugnancia y deseo, plenitud y frustración se dan una y otra vez en las páginas de este relato: Sergio, o los infortunios de la virtud y la belleza. Casas de Buenos Aires corroídas por la nostalgia, habitadas por personajes exacerbados por la soledad: esplendor de los museos europeos. Por esos rumbos Sergio avanza hacia un destino trágico que confunde con la liberación.

 

Sergio es una de las últimas novelas de Mujica Láinez, que permanecía inédita en España. Por si esto no avalase ya su publicación, es quizá, como nos advierte Luis Antonio de Villena en el prólogo, la que inaugure su último periodo narrativo, mucho más «juguetón», pero no por ello exento de la agudeza que caracteriza, con la elegancia, toda su literatura.
Además, Sergio trata un asunto capital en la obra de del gran novelista bonaerense: la belleza, y esta como un fenómeno deslumbrante para quienes la contemplan cuanto atormentador para quien la posee; tanto es así que la belleza se alza en Sergiocomo el único acontecimiento que dota de sentido al anodino y hosco trasiego de la vida.
El argumento cuenta los avatares de un joven, Sergio Londres, codiciado por su belleza por diversos personajes para su exclusiva posesión. Ante lo que no puede sino huir hasta encontrar el sosiego en otro ser tan hermoso como él, Juan Malthus. Al punto que todos los jocosos cuanto patéticos enredos, en los que se ve envuelto el protagonista, abocan en el amor como solución; y en el caso de Sergio Londres, en el amor homosexual.