Desde 1990 ha publicado más de mil doscientos títulos que forman parte de un proyecto editorial independiente que pretende contribuir a la difusión de formas de pensamiento crítico. Nuestro objetivo es lograr la incorporación de nuevos lectores y autores que intercambien no sólo información y puntos de vista, sino también emociones y estrategias de acción. El catálogo se va formando con la publicación de libros que se caracterizan por su naturaleza divulgativa y cuyo objetivo es servir de estímulo para la reflexión y el debate sobre la realidad política, económica, cultural y social a través de obras que aportan una visión plural más allá de los tópicos sobre aquellos temas de actualidad y cuestiones de fondo que interesan a un lector curioso y comprometido con la sociedad.

La conquista de la igualdad por las mujeres es un proceso en marcha. Ha transcurrido entre obstáculos constantes. Hoy, en los países democráticos, en gran medida se acepta la igualdad. Persisten, sin embargo, cuestiones ineludibles por solucionar, tal y como se exponen en este libro. Por eso es necesario conocer la historia de un movimiento sociopolítico tan determinante como el feminismo. La palabra "feminismo" suscita todavía bastantes recelos; hay resistencias a que las mujeres se sacudan las desigualdades impuestas por un modo patriarcal de organización social. Ahora bien, sin las aportaciones del feminismo no se puede comprender nuestro pasado ni nuestro presente. Gracias al feminismo se han construido sociedades más libres y más iguales. Eso sí, en todos los casos, las mujeres han sido y son las protagonistas de una historia que es justo revalorizar. De ahí que este libro, prologado por Amelia Valcárcel, feminista de máxima autoridad, se haya elaborado con afán didáctico, apoyándose lógicamente en las más destacadas investigaciones al respecto. En sucesivos capítulos se explica, por tanto, cómo se han desplegado luchas e ideales, cómo se han conquistado sucesivos espacios de igualdad y, en fin, qué retos marcan hoy el futuro más inmediato.

Historia del feminismo

Trabaja desde 2001 como catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Castilla-La Mancha. Anteriormente fue científico titular en el CSIC y profesor de Historia en la Universidad Complutense. Especializado en historia social, estudios sobre los nacionalismos y en historiografía, de sus publicaciones más recientes cabe destacar: Las revoluciones liberales del siglo XIX: industrialización capitalista, luchas sociopolíticas y modernización cultural (2017); Contra el poder. Conflictos y movimientos sociales en la Historia de España (2015); con Eduardo Manzano, Memoria histórica (2010); y con otros autores: Experiencias republicanas en la historia de España (2015) y Los bombardeos de Barcelona (2014). Considera que trabajar en la enseñanza es un privilegio social. De esta faceta de su currículum destaca la dirección de importantes tesis doctorales y numerosos trabajos de máster y tesinas.

“El feminismo es el hijo no querido de la ilustración”, según palabras de Amelia Valcárcel, quien firma el prólogo al libro que aquí venimos a presentar: Historia del Feminismo (Catarata, 2012). Su autor es bien conocido por los redactores de esta casa, el Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Castilla-La Mancha, profesor por lo demás y amigo, sobre todo, Juan Sicionio Pérez Garzón.

Se podrá pensar que el feminismo es algo ya pasado de moda, un movimiento sesentero cuyas aportaciones culminaron, en el caso español, con la Ley de Igualdad de 2007. Sin embargo, si descendemos del plano institucional a la sociedad, si reducimos la escala de análisis hasta los datos estadísticos, hasta la convivencia diaria en diferentes ámbitos sociales, nos daremos cuenta de cuán equivocados estamos.

Las pocas conquistas de la historia en el campo de la igualdad no son algo irreversible. Desde la ilustración, pasando por el movimiento de las sufragistas, las mujeres han ido escalando posiciones en estimación y reconocimientos. Eso es innegable. Sin embargo, existen miles de comportamientos tácitamente aceptados que nos advierten de que aún existen numerosas asperezas que limar para trascender los esquemas heredados de nuestros predecesores. El “humorismo” continúa anquilosado desde las relaciones humanas más básicas y cotidianas hasta la tan alarmante cifra de más de medio centenar de mujeres asesinadas anualmente en nuestro país. Si obviamos esta realidad podemos caer incluso en el error de desandar el camino ya trazado.