Henar Galán ens condueix, a través del laberint de la ment perturbada d'un poeta extraordinari: Leopoldo Maria Panero, al centre de la Fira del llibre de Guayaquil, Equador.
Celebrada en un context polític complex i canviant, Panero, al que temen i adoran per igual, és el Rei. Realisme màgic en estat pur.
Era el mes d'octubre de 2010 quan l'autora, psicòloga de professió i poeta de vocació, es va embarcar des del manicomio del Dr. Rafael Inglott a Las Palmas, en la titánica missió d'acompanyar com cuidadora, secretària, curadora i fedatària d'un home desmesurat, amb un univers propi al que les convencions socials no li afecten per a res, a un homenatge internacional a la seva persona i la seva obra.
En el transcurso de una agradable conversación, la autora de este libro me ha sorprendido al pedirme que lo prologue. A mi entender, la función más apropiada del prólogo es presentar al lector el texto que va a conocer, algo así como el uso social entre personas aunque, inevitablemente, un poco más extenso. Frente a la ya tópica frasecita «no necesita presentación», tan discutible como su propio uso retórico, siempre he creí- do conveniente una introducción, sea de una persona o, como en este caso, de un libro. Tras haber pisado la luna, en plena era de los desplazamientos a cualquier lugar de nuestro planeta, por curiosidad o por necesidad, el tema literario del viaje sigue renovándose en toda su complejidad y trascendencia. Continúa suscitando interés, emoción, incluso inquietando o perturbando. Ese movimiento hacia otros lugares más o menos alejados de nuestro entorno habitual nos saca de lo acostumbrado, de la rutina, y acaba conduciéndonos a nosotros mismos. Si recordamos el viaje «mítico», el héroe asume una misión inesperada, llena de aventuras arriesgadas, antes de alcanzar felizmente su tierra de origen. Ese ha sido su premio después de salir airoso en su lucha contra toda suerte de enemigos externos y contra sus propias debilidades. La analogía con la vida humana es muy sencilla: un viaje lleno de dificultades y cuya recompensa es satisfacer anhelos, alcanzar la paz espiritual. Solo que la ineludible condición, vencer y vencerse, no parece al alcance de la mayoría de nosotros, pobres mortales; así que elegimos construir héroes, particulares o universales, y mitificarlos, levantar ídolos con los que suplir o mitigar las carencias de nuestra naturaleza. Y aquí no puedo menos que asombrarme, pues cuesta creer que la modestia sea una virtud tan extendida en la sociedad. Me explico. Hace demasiados años como para que recuerde el a quién y dónde, oí una definición de héroe realmente inspiradora y, me atrevería a afirmar, rotundamente sensata: «Es un héroe aquel ser humano que cada día afronta los retos de la vida, asume sus responsabilidades y lucha contra cualquier obstáculo interpuesto en el camino de su existencia». O sea, sin ser conscientes de ello, formamos parte de una categoría superior a la que aspiramos y de la que, al tiempo, nos sentimos profundamente alejados. Resonancias platónicas aparte, esta paradoja se explicaría como un profundo impulso por la excelencia, que incluso podría alterar la proporcionada percepción imprescindible en cualquier trayectoria vital. Pero, lo más importante es la consecuencia que se puede extraer: entre tantos héroes anónimos, muy pocos alcanzan el estrato superior; aunque inexorablemente paguen el precio de esa gloria. Porque hay una profunda desmesura en el fondo de tales seres, tan por encima del resto en algún aspecto como al mismo nivel o muy por debajo en otras facetas.

Yo maté a Leopoldo María Panero

Henar Galán
Villanueva de Gómez (Ávila)

Va néixer a Villanueva de Gómez (Àvila) i viu a Figueres (Girona) des de la infància. Llicenciada en psicologia per la UB, és autora de diversos articles en aquest àmbit.

Ha publicat poemes en opuscles i revistes. Autora del poemari Els quatre elements, editat per El llop ferotge (2015).

Ha escampat relats en publicacions com la Revista de Girona (núm 232). Un conte seu va ser seleccionat entre els 25 millors, d'un total de 1629 obres, en el XVI Premi Internacional de Cuentos Max Aub. Ha participat amb relats en llibres antològics de diversos certàmens literaris de Catalunya i Balears.

Ha estat col·laboradora, amb columnes d'opinió, al setmanari Hora Nova (2001-2008) i al Diari de Girona (2004-2005).