Ediciones Calígrafo somos una pequeña editorial nacida a finales del 2011, con sede en Figueres (Girona).

En estos momentos de crisis política, económica y social, creemos que una editorial independiente, que selecciona cuidadosamente los libros que ofrece a la consideración de sus lectores, tiene un importante rol a jugar como referente cultural. Y con esta idea trabajamos.

Queremos que nuestros libros sean interesantes no sólo por el contenido sino que también cuidamos la edición para crear unos productos de calidad, atractivos visualmente. Así, tanto el diseño como las portadas irán a cargo de artistas con un recorrido propio en sus campos respectivos.

Rehuimos voluntariamente la especialización temática para no tener que renunciar a ningún libro que creemos interesante. Nuestra producción editorial se articula alrededor de 4 colecciones: Poesía / Canción, Narrativa, Ensayo y Singulares.

Son muchos los lugares donde Joan Manuel Serrat ha dejado huellas perdurables, pero, a pesar de la amplia bibliografía sobre su vida y obra, es muy poco lo que se ha escrito y divulgado sobre ellos.

Este libro hace énfasis en las huellas dejadas por Serrat en Cuba, y, por extensión en América Latina, pero, además, sin ser un cancionero, es un texto cronológico sobre sus canciones y su música.

Sin pretender ser una biografía detallada, es la visión de un escritor cubano, Ángel Miguel Martínez Gómez, oficiando de cronista, quien dibuja, con un estilo ágil, casi periodístico, una síntesis panorámica del cantautor, donde se conjuga el ser humano y el personaje mítico, en el contexto apasionante de la Cuba revolucionaria.

«Estamos influidos por lo que vivimos con los demás y somos, como máximo, coautores de nuestra propia identidad. Lo que escribe el poeta le representa a él, y a la vez el uno se convierte en muchos. Así lo entiende Serrat y así lo ve el autor de este libro que deshila las canciones, las aprende, las canta, las piensa, las siente. Las ubica en su momento histórico y social, las relaciona con hechos biográficos del autor, las comparte con sus compatriotas y las colorea con cariño y también con ternura».
Del prólogo de Francesc Sáinz

Serrat. Sus huellas en Cuba..Extraido

Angel Miguel Martínez Gómez
Ciudad de La Habana, Cuba, 1961

Graduado de Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP), especialidad Grabado, Licenciado en Educación, especialidad Educación Plástica y Master en Contaminación Ambiental.

Es miembro de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) y ha ejercido como docente en los niveles medio y superior del sistema de enseñanza cubano, como instructor de arte en instituciones culturales, museólogo y especialista ambiental en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Cuba (SNAP).

Ha publicado varios trabajos en su ámbito académico y, como artista, es autor de la exposición Serrat, sume obra y la plástica , inspirada por la obra del cantautor

 

Son muchos los lugares donde Joan Manuel Serrat ha dejado huellas perdurables, pero, a pesar de la amplia bibliografía sobre su vida y obra, es muy poco lo que se ha escrito y divulgado sobre ellos.

Este libro hace énfasis en las huellas dejadas por Serrat en Cuba, y, por extensión en América Latina, pero, además, sin ser un cancionero, es un texto cronológico sobre sus canciones y su música.

Sin pretender ser una biografía detallada, es la visión de un escritor cubano, Ángel Miguel Martínez Gómez, oficiando de cronista, quien dibuja, con un estilo ágil, casi periodístico, una síntesis panorámica del cantautor, donde se conjuga el ser humano y el personaje mítico, en el contexto apasionante de la Cuba revolucionaria.

«Estamos influidos por lo que vivimos con los demás y somos, como máximo, coautores de nuestra propia identidad. Lo que escribe el poeta le representa a él, y a la vez el uno se convierte en muchos. Así lo entiende Serrat y así lo ve el autor de este libro que deshila las canciones, las aprende, las canta, las piensa, las siente. Las ubica en su momento histórico y social, las relaciona con hechos biográficos del autor, las comparte con sus compatriotas y las colorea con cariño y también con ternura».
Del prólogo de Francesc SáinzNo hay texto alternativo automático disponible.

 

 

Cientos de cubanos habían hecho cola durante varios días y algunos hasta habían dormido a las puertas del teatro para conseguir unas localidades de platea para el concierto. El público, en su mayoría joven, arropó al cantante durante toda la noche, que comenzó con Hoy puede ser un gran día y acabó, después de varios bises, con Fiesta.El artista catalán no quería que su visita ni sus canciones fueran manipuladas ni malinterpretadas por nadie en Cuba. "He venido a cantar a unas mujeres y unos hombres que están en un lugar determinado, que son cómplices y gozan con mis canciones", declaró Serrat antes del espectáculo. El cantante fue invitado a la isla por la empresa turística Cubanacan y el Instituto Nacional de la Música, y la recaudación del dinero de las entradas será donada para el Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que organiza la Unión de Jóvenes Comunistas.

Serrat, que ofreció tres conciertos, el primero en la playa de Varadero, y los otros dos en La Habana, uno el domingo y otro ayer, lunes, afirmó que sus canciones traían "un mensaje de tolerancia y pluralidad, en favor de la inteligencia y el progreso".

La gira del espectáculo que presentó en La Habana, A vuelo de pájaro, comenzó el 12 de octubre de 1996 en el James L. Knight Center de Miami.También allí una gran parte del público era cubano. "Con el pueblo cubano tengo una relación de afecto y complicidad y no tengo ninguna discrepancia", dijo Serrat a su llegada a La Habana. En el teatro Carlos Marx hubo afecto y complicidad a raudales, y en algunos casos, risas interiores, como cuando, al presentar un tema, Serrat bromeó con lo que el paso del tiempo puede hacer con las canciones, con los trajes y con las cosas. "Si nos queda mal ahora, no hay que pensar que el traje esté pasado de moda, sino que, a lo mejor, el que está pasado de moda es uno", dijo con ironía el cantante, que fue interrumpido por los aplausos del público.

Fueron 26 canciones que recorrieron sin orden cronológico toda su discografía, desde su primera canción en castellano, La paloma, hasta temas como Niño silvestre, Benito o Bendita música, de su último disco, Nadie es perfecto. Loscubanos Amaury Pérez Vidal y Carlos Varela le acompañaron en dos trabajos del elepé En tránsito.

PEGUNTAS SOBRE SU LIBRO SERRAT SUS HUELLAS EN CUBA

 

 

 

Viaje fascinante por la vida y obra de Joan Manuel Serrat, ¿tanto le fascinó el cantautor?

 

Todos, de un modo u otro, tenemos nuestros ídolos y nuestros referentes. En mi caso, me considero afortunado de integrar esa generación privilegiada con la presencia de Serrat. Por otra parte, mi padre era poeta y pintor; mi niñez estuvo inmersa en el vínculo directo y cotidiano con esa dualidad estética. Crecí admirando a mi padre y a sus amigos, pero, había inquietudes propias por añadir a esas vivencias, que llegaron con Serrat en plena adolescencia. Cuando Joan Manuel visita Cuba por primera vez, yo iba a cumplir doce años y nos fascinó a todos: adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos, intelectuales, obreros, estudiantes, amas de casa. A todos.

No concibo mi entorno sin su presencia, como expreso en la dedicatoria del libro, forma parte de las cosas que admiramos, queremos y nos acompañan a diario. Como dibujante, he sentido la necesidad de ilustrar algunos de sus textos, también lo he hecho con textos míos, que de algún modo se complementan. No me adjudico el calificativo de poeta, pero, escribo mis versos y en uno de ellos concluyo diciendo:

 

No escribo cosas que vos andas cantando por mí y que tarareo en ti como si fueses mi voz.

 

 

He leído y escuchado muchas cosas que han despertado admiración y placer en mí, cosas fabulosas de diferentes autores, pero, ninguno, como Serrat, se acomoda, converge y aúna con mi espiritualidad, con mi forma personal de percibir la realidad circundante.

 

Angel Miguel Martínez Gómez, autor del libro Serrat sus huellas en Cuba.

 

 

¿El libro no solo nos habla de los lugares de Cuba, por los que Serrat ha ido dejando sus huellas, sino de otros lugares?

 

El libro centra su discurso en la presencia y trascendencia de Serrat en Cuba, pero, no estamos hablando de una burbuja, estamos dando testimonio de acontecimientos locales que se insertan en un fenómeno internacional.

 

Cuéntele al nuevo lector ¿qué quiere su libro? ¿qué es lo que más le puede fascinar dentro de su seguimiento en los llamados países hermanos?

 

Mi libro pretende aportar novedades a la serratología, incorporando a la amplia bibliografía existente sobre la vida y obra de Joan Manuel, nuestra visión personal y nuestras vivencias, a través del relato de la presencia de Serrat en Cuba. Hemos leído centenares de páginas escritas por prestigiosos autores y agrupándolas todas, no hemos podido extraer de ellas un puñado de cuartillas sobre su presencia entre nosotros.

El ser consciente de esa carencia, nos hizo sentir doblemente deudores, de Joan Manuel y de nuestro pueblo; entonces decidimos investigar sobre el tema y el resultado de nuestro empeño ha hecho posible decirle al Mundo que las cubanas y los cubanos también formamos parte de esta historia, al tiempo que Serrat forma parte de la vida de toda una generación que le recuerda, admira y espera en esta isla caribeña. Como usted ha podido constatar, había mucha información que rescatar del olvido; además de un placer, era un deber hacer lo que hemos hecho.

Ahora, esta realidad nuestra, como ya le decía antes, no es un hecho aislado, se vincula, en primer lugar, con el contexto latinoamericano y luego, además, con el resto de los pueblos del Mundo; seguramente, como usted dice, en los llamados países hermanos, despertará un atractivo adicional debido a la complicidad. Yo desearía que el interés por mi libro llegase un poco más allá de los amigos, que no solo están en esos aludidos países hermanos, aunque fuese motivado por un impulso morboso, en el peor de los casos.