La vida de Claudia va de mal en peor. A sus treinta y cinco años aún vive con su madre, una mujer opresiva, y manipuladora, tiene un trabajo mal pagado y, aunque ha encontrado el amor de su vida, le resulta inalcanzable.

Para animarla, su amiga Sara, diseñadora de éxito, la invita a una escapada de fin de semana en la montaña, para descansar, divertirse y revivir viejos tiempos. A la escapada se une Miriam, amiga de ambas desde la Universidad, esposa y madre incansable.

Una vez allí se presenta Laura, compañera de Sara, quien jugará un papel importante en la vida de Claudia.

Las primera noche salen, charlan, bailan y se divierten. A la mañana siguiente, Miriam desaparece sin dejar rastro y, según un testigo, ha sido secuestrada.