Una novela que trae una historia de relaciones humanas envuelta en un misterio por resolver, que resucita el existencialismo sin renunciar al descaro y ligereza de la actualidad, y donde las palabras han sido concebidas para dar a cada persona el esplendor que se merece. Una vida por descubrir, un tiempo que recorrer... Una lectura enemistada con el olvido.

EL RUMOR DEL OLVIDO:Rafael Romero Rico Rafael nos explica que encontraremos en el mismo

Rafael Romero Rico nació en Madrid (1977). Tras iniciar su carrera profesional como psicólogo de familia y pareja en AMIFAM, ha estado trece años en el Centro de Psicología Bertrand Russell ejerciendo como terapeuta y docente formando a otros psicólogos clínicos en un nivel de posgrado. Durante ese tiempo también formó parte de la Junta Directiva de ASETECCS (Asociación Española de Terapia Cognitivo Conductual Social). Desde el año 2011 es terapeuta y profesor en el Centro de Psicología Álava Reyes, además de tener su propia consulta. Otros libros publicados: Diario terapéutico de un extraterrestre. Guía para humanos y Legado. El arte de dirigir tu vida (ambos en la Editorial Corona Borealis); Un día de terapia. Radiografía de las emociones (Editorial Serendipity, DDB) y Con permiso del viento. Déjame ayudarte a tener un buen día (Editorial Círculo Rojo).

 

¿Este libro aparte de las dedicaciones, que hay en el cómo lo dibujas tu como psicología y a la vez como escritor del mismo, es para que cuentes al lector que encontrara en el mismo?

 En este libro pretendo que el lector encuentre un mando a distancia con el que poder manejar el tiempo a su antojo. No tiene preferencia por ningún tiempo verbal, considera que la mejor virtud es conjugar los tres: pasado, presente y futuro.

Espero que ayude a las personas en sus relaciones humanas: los padres con los hijos, los hijos con los padres, y que lo haga durante sus respectivos procesos de infancia, madurez y vejez. También hago hincapié en las relaciones de pareja y la amistad.

Ojalá el lector se sienta acompañado, pero acompañado como un alma gemela, como alguien que le entiende, sin juzgarle, como si el libro y el lector no tuviesen vidas muy distintas.

“El rumor del olvido”. Vengo a relevar a mi hermano, “Con permiso del viento”

¿Coméntanos estas palabras es el libro quien te escribe, o tu suplantas la escritura del mismo?

De alguna manera, siento que los libros se escriben solos. A menudo me sorprendo cuando leo lo que he escrito, cómo si no me viese capaz de haberlo hecho yo. Mis libros los escribo yo, pero a menudo desde una parte dentro de mí a la que tengo un acceso restringido, al menos desde la conciencia.

La idea de que el libro fuese quién escribía el blog es porque yo no soy muy relaciones públicas, ni virtuales ni presenciales, y el libro tomó las riendas para darse a conocer. Al final, esta idea no la llevo a la práctica siempre y no queda claro quién escribe, si el libro o yo; aunque creo que no es relevante.

 

 

 

Tambien comentas como profesional que cuando terminas el libro, es como un ovulo una partícula, que quieres decir con ello es parir algo que te ha satisfecho, pregunto?

 

Cuando acabas un libro es como cuando has terminado de construir un coche al que aún no has arrancado ni sacado del garaje. En esencia, el coche está completo, como ese óvulo que tiene toda su información dentro, pero hasta que no le saques a la luz, y dejes que el lector le conduzca, es como si no existiera.

Este libro le acabé hace casi tres años, pero ha estado reposando dentro del taller, muerto, hibernando, hasta que el espermatozoide, la editorial, ha subido la puerta del garaje y ha sacado el coche a la vista de todos.

 

 

¿Ya nació EL RUMOR DEL OLVIDO, ahora hay que alimentarlo tienes que convencer a los lectores porque tienen que como tú mismo hablas abrigarlo, darle de comer, explicar que o como tiene que crecer?

Los libros, laten con la rítmica cedencia del lector al saltar de palabra en palabra, y por tanto, para que un libro se integre en tu vida, no es suficiente con leerlo, hay que adoptarlo, arrebatárselo al autor y hacerlo tuyo. Completarlo. El autor, el libro original, sólo ha de ser el comienzo del camino.

 

 

 

 

¿En año y medio si no entiendo mal, 454 páginas escritas satisfecho de ello?

La respuesta, fruto de mi trabajo no de mi tendencia natural, es sí. No soy muy capaz de estar satisfecho con nada al 100%, pero en líneas generales, me siento bastante orgulloso de mi imperfecto trabajo. Le he dedicado mucho tiempo, esfuerzo y amor, he dormido con los personajes y rumiado en la cabeza para hacerlo atractivo. He dado lo mejor de mí, y dicen los psicólogos que eso es lo que importa. Aunque de esa gente no puede uno fiarse mucho :)

 

 

 

¿En tus personajes llego a la conclusión de que o tienes mucha imaginación o has conocido a mucha gente, las conversaciones son como muy reales, Carol en Londres “ejemplo “ligares rincones?

Das en la diana en ambas direcciones. Por lo que me decís tengo mucha imaginación, e inevitablemente, tengo un baúl repleto de vidas humanas contadas sus historias con minuciosos detalles muy personales. Eso se lo debo a mis pacientes.

Luego, como todo escritor, eres un cotilla oportunista y echas el lazo a cualquier cosa que pase cerca y llame tu atención.

 

 

 

¿Todas las cosas que escribes de nuevo te pregunto son inventadas tu dirías paridas?

¿Se puede inventar algo todavía?  Vamos acumulando información de multitud de canales: conversaciones, libros, películas, en fín, el cerebro lo procesa todo. Luego lo guarda, lo suma con tantas otras cosas, y después te lo devuelve como le da la gana. En última instancia tu conciencia intenta dar orden a esas ideas y aportarlas una forma bonita. Nadie inventa nada de cero, esto es un trabajo colectivo en el que todos nos apoyamos en todos. Si acaso, inventamos la forma, no el fondo.

La peculiaridad de cada uno, es qué información archiva de toda la que hay, y cómo la presenta en sociedad. En ese sentido, me invento casi todo lo que escribo, porque yo visto las ideas de las palabras que mejor creo que le sientan. 

 

 

Casi finalmente en tus escritos eres claro clarísimo ya que tus personajes estos hijitos/as no tienen tabús en su boca, es el tipo de lectura que pone al lector con ganas de leer?

Si no pudiese decir lo que me de la gana, no escribiría. Mis personajes me dan libertad. Suelo ser bastante transparente y directo en mi vida real, pero esa vida de ficción que llevamos los escritores qué duda cabe que te deja mucho margen para mostrar incluso formas de vivir con las que no estás de acuerdo. Pero es que qué algo no me guste a mí, no es motivo para que no pueda gustarle a otro.

 

 

Qué tipo de lectura te gusta

Cine, Deporte, Teatro; ¿autor o Autora preferida?

Soy un lector tardío. Diría que empecé a leer con cierta avidez a los treinta años, tengo cuarenta y uno. Te digo esto porque todavía estoy descubriendo a los llamados clásicos, y a los autores contemporáneos. Por darte un ejemplo, entre otros libros, este año me he leído tres de los mejores libros que nunca he leído: Pastoral Americana, El viejo y el mar, y Amor en los tiempos del cólera. También me ha vuelto loco, Años luz.

Me gusta mucho Hermann Hesse.

 

Cine un poco de todo, también el comercial y ligero.

El deporte me gusta y lo práctico. Especialmente los relacionados con la montaña, pero me vale cualquiera que esté en contacto con la naturaleza.

 

 

 

 

¿Estas escribiendo de nuevo?

Sí, qué remedio. Ya sabes, cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo. Así que mejor estar entretenidos y dejar a las moscas con su mierda.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Nos adelantas algo en lo que podamos prepararnos de nuevo?

Claro. Es un libro de viajes, literalmente, y de cómo los ángeles tienes algo de demonio, y los demonios, algo de ángel.