Drácena pretende difundir textos editados y extraviados en el tiempo y, por supuesto, tantos cuantos inéditos nos gusten, con una única condición: que hayan sido concebidos en lengua española.

Hay otras editoriales que se ocupan de traducir; nosotros sólo de autores en castellano, preferentemente del siglo XX hasta nuestros días. No importa de dónde sean y cómo vengan, ni ellos, ni sus textos; lo que importa es su uso acendrado y particular de la lengua para recrear el mundo. A eso, a su literatura, nos atendremos siempre para editar un texto.

Y como dijo el indio que «el mundo es ancho y ajeno» y sus extremos son infinitos y recónditos, hemos dispuesto los medios, en papel y en e-book, para alcanzar velozmente a todos; tanto en esta ribera como en la otra del Atlántico e, incluso, más allá.

El zorro de arriba y el zorro de abajo es uno de los textos más extraordinarios de la literatura hispánica. Basta con la singularidad de su composición: un diario donde, además de repasar a Rulfo, a Carpentier, a Cortázar, a García Márquez…, Arguedas nos cuenta sus avatares entre la novela que está escribiendo y su gran obsesión: el suicidio. Intercalado y a trancos el relato —que, a la postre, resultó póstumo— sobre la convulsión social que supuso la industria pesquera en Chimbote. La conjunción de ambos elementos —testimonio y ficción— convierten a El zorro de arriba y el zorro de abajo en una lectura tan insólita como perturbadora.

Por tanto, El zorro de arriba y el zorro de abajo es, más que un relato en sí, el testamento agónico de quien fuera uno de los grandes novelistas de nuestra lengua y quizá el más sincero y emocionante de los nacidos en el Perú: José María Arguedas.

El zorro de arriba y el zorro de abajo

José María Arguedas
(Andahuaylas, 1911 - Lima, 1969) Escritor y etnólogo peruano, renovador de la literatura de inspiración indigenista y uno de los más destacados narradores peruanos del siglo XX.


José María Arguedas

Sus padres fueron el abogado cuzqueño Víctor Manuel Arguedas Arellano, que se desempeñaba como juez en diversos pueblos de la región, y Victoria Altamirano Navarro. En 1917 su padre se casó en segundas nupcias (la madre había muerto tres años antes), y la familia se trasladó al pueblo de Puquio y luego a San Juan de Lucanas. Al poco tiempo el padre fue cesado como juez por razones políticas y hubo de trabajar como abogado itinerante, dejando a su hijo al cuidado de la madrastra y el hijo de ésta, quienes le daban tratamiento de sirviente.

 

José María Arguedas conoció las historias y personajes con los que escribió esta novela de un modo especial. En 1967, en su condición de profesor de la Universidad Agraria de La Molina, viaja a Chimbote, puerto del norte del Perú, para realizar allí un estudio antropológico sobre industrialización y procesos migratorios. En ese lugar, Arguedas vio "una especie de gran remolino social en el que grupos emigrados de diferentes zonas de la costa y de la sierra han entablado un estado de relaciones especialísimas". De esa forma el escritor se nutría del antropólogo y encontraba la intuición fundante de la nueva novela: El zorro de arriba y el zorro de abajo, el hombre de la sierra y el de la costa; el pueblo peruano disgregado por la geografía y por la historia, pero conglomerado y dinámico a la vez en su búsqueda de mejores condiciones de vida. La novela sorprende a Arguedas en el momento de agudización de un cuadro depresivo que lo había acompañado por años; lo que evalúa como victoria le permite la templanza; lo que asoma como derrota lo conduce al desengaño. Y entonces, la escritura queda marcada por una toma de posición literaria radical: el escritor incluye en el libro las páginas de su diario de vida, entrelazando su historia con la de sus personajes; Arguedas queda así expuesto en la novela, como en abismo, escindido ante el proceso de la vida por su propia desesperanza y su impotencia frente a las cuartillas del proyecto literario y político que porfiaban por seguir en blanco, para quedar luego pobladas de humanidad, lucidez y rebeldía.

Con el dolor de sus últimos días, José María Arguedas escribió El zorro de arriba y el zorro de abajo, en donde, además de la historia, aparecen trozos del diario de José María, en los que intenta explicarse la tristeza que siente, el vacío y la sinrazón de la vida, motivos que lo llevaron a una muerte que ya veía llegar. Atraídos por el boom pesquero, numerosos inmigrantes andinos llegan al puerto de Chimbote buscando la oportunidad de ganarse la vida y a la vez asimilarse a la acelerada “modernidad” por la que pasa el puerto. Las consecuencias de esto, según el autor, son negativas: la pérdida de la identidad cultural del hombre andino y su degeneración moral al sucumbir ante los vicios de la ciudad.
Nuestra edición del zorro de arriba y el zorro de abajo cuenta, además, con un artículo crítico del poeta Eduardo Chirinos y una recopilación de fotos tomadas por el propio Arguedas de la ciudad de Chimbote.

1971, póstuma)

 

José María Arguedas se suicidó de un tiro en la sien el 2 de diciembre de 1969.  El zorro de arriba es más que una semblanza de Chimbote; constituye el testamento de Arguedas y quizás la que más cercanamente dialoga con Los ríos profundos.

 

El zorro de arriba se desarrolla en Chimbote, un puerto pesquero peruano.  La novela de Arguedas se presenta en diarios, en los cuales además de sus reflexiones en cuanto a su futuro suicidio, Arguedas echa una mirada retrospectiva al Perú, estableciendo comparaciones implícitas con la situación histórica y geográfica de los oprimidos; es decir, de los de ascendencia indígena.

 

El prostíbulo, el cementerio, la milicia, la fábrica de aceite, etc. están presentes en la novela.  El latifundista no ha caído ni desaparecido, la situación de aquéllos que viven y trabajan en la costa no es mucho mejor que los del cerro o los de la mina: los “indios de la costa” están sometidos a las fábricas extranjeras, a la merced de la vida urbana, sin las herramientas sociales, culturales, económicas o políticas necesarias para vivir en condiciones humanas. El empresario nacional ha especulado de manera semejante a la del latifundista serrano, malvendiendo/usando la materia prima y los productos y como consecuencia está en manos de inversores extranjeros.

 

Posiblemente el rasgo más punzantemente irónico de la novela está dado por la coincidencia de la labor de las empresas extranjeras y la de los padrinos y misioneros.  En ambos casos, el Perú y los peruanos —según Arguedas, constituido por los oprimidos y quienes denuncian tal situación— son vistos en condiciones de inferioridad y exotismo, necesitando ayuda externa ante la imposibilidad de atender a su propia circunstancia.

 

 

Jesús José Quispe Roque
Publicado el 21 jun. 2015

Imágenes en vídeo de: César Vallejo(Poeta),José María Arguedas(Escritor) y José Carlos Mariátegui(Escritor,Filósofo y Crítico Literario).Los tres intelectuales peruanos más universales.
La finalidad de difundir esto,es para que los peruanos conozcan a tres de los hombres que más contribuyeron a la formación de nuestra peruanidad.Y así fortalecer los valores de nuestra identidad nacional.Son los escolares los que más deben estudiar las obras de estos tres grandes seres humanos que nacieron en el Perú.JJQR,21 de junio del 2015.