Picarona nació en 2013 con la vocación de potenciar el amor por la lectura entre los más pequeños de la casa, con la idea de crear maravillosos «leones» y «leonas», «monstruos», «dragones», «príncipes» y «princesas» y todo tipo de «seres fantásticos». Nuestra andadura de más de treinta años como Ediciones Obelisco, dedicados a los libros de no ficción para adultos, nos llevaron a fijarnos también en los intereses y necesidades de los más pequeños. Grandes y llamativas ilustraciones iban a recorrer nuestras páginas, acompañadas de historias a un tiempo divertidas, enriquecedoras y vivenciales. Y en ello estamos.

Nuestra Picarona ha crecido con mucha rapidez y muy bien: a lo largo, a lo ancho y en profundidad.
Ha recuperado los títulos clásicos con los que todos hemos crecido, pero, a la vez, ha abordado multitud de historias nuevas, reales y cotidianas; se ha rodeado de aventuras, humor, magia y fantasía que –a la chita leyendo– enseñan a comprender emociones y a gestionarlas, a descubrir, a explorar, a ponerse en la piel del otro, así como a forjarse como persona, como seres humanos auténticos, únicos, solidarios.

Picarona sigue creciendo –buena prueba de ello es nuestro bien nutrido catálogo–, sigue acercándose a la curiosidad innata de los niños, a su mirada limpia y nueva, para ayudarles a descubrir lo más maravilloso de este mundo, con el compromiso ético y estético que se merecen, y sigue queriendo que se conmuevan y se diviertan, y también seducirlos. Nuestra apuesta es mantener nuestra andadura, convicción y energía en la defensa de la lectura, esa arma de instrucción masiva. ¿Nos acompañas?

Todos conocemos la historia de aquellos tres cerditos a los que perseguía un lobo capaz de soplar tan fuerte como para derribar casas de paja y de madera. Pero ¿los lobos y los cerditos ya se llevaban mal antes de ese cuento? ¿Y antes de que se construyesen casas con ladrillos? ¿Y antes de que se inventase la rueda? ¡Pues parece que sí!

Christine Naumann-Villemin y Marianne Barcilon nos lo cuentan en un divertidísimo álbum ilustrado que nos invita a viajar a la prehistoria, una época remota en la que un lobo hambriento tiene tiempo de inventar la rueda, el fuego y las herramientas mientras persigue a los cerditos que quiere tomar en la cena.