Ediciones Alfar continúa con este libro su nueva colección CLÁSICOS DEL SIGLO XIX en la que, para no ser exhaustivos, porque sería tarea ímproba, dada la gran fecundidad de nuestros autores decimonínicos, vamos limitarnos a la narrativa, obviando por el momento el teatro y dejando algún hueco para la poesía en casos muy especiales y señalados. Naturalmente nos moveremos entre las dos grandes tendencias del siglo, Romanticismo y Realismo, y naturalmente también tocaremos a todos aquellos autores y textos que nos parezcan más representativos e imprescindibles, tanto desde el punto de vista de su calidad literaria como de su trascendencia a niveles comunicacionales, porque se hayan convertido en códigos (o mitos) que favorezcan, solamente con su alusión, el entendimiento de otras historias, crónicas o leyendas, bien escritas o audiovisuales. Más allá de las clasificaciones y evoluciones que la crítica ha venido realizando, la novelística de Galdós es consecuencia de su ideología, pues la realidad es observada y transformada a través de su apuesta por la modernidad. En el caso de Halma, los pilares que sustentan la enseñanza que quiere trasmitir el autor son la distancia socarrona y un convencido anticlericalismo; una ironía sin acidez y siempre constructiva y una desconfianza en la institución eclesiástica que nunca significa un ataque a la visión religiosa de la existencia. Tradicionalmente esta novela ha sido editada y analizada a la sombra de la famosa “segunda manera” y, particularmente, como la segunda parte de Nazarín. Esta edición presenta la obra aislándola de esas ataduras para que pueda ser leída de manera independiente. En cualquier caso, no hay duda de que Halma es otra de las grandes novelas del autor.

HALMA-BENITO PEREZ GALDÔS

Benito Pérez Galdós concibió Halma (1895) como la continuación lógica o segunda parte de Nazarín. Resuelve en ella los problemas que había dejado pendientes y responde a la pregunta con que acaba: Nazarín ¿santo o loco? El discutido sacerdote, sin perder la sinceridad de su fe personal, comprende al fin la necesidad de actuar dentro de las normas de la institución eclesiástica. Por eso aconseja la disolución de Pedralba, el convento donde la condesa Halma quiere escapar del mundo a través de un misticismo ambiguo, de dudosa motivación. Las dos novelas, junto con Ángel Guerra y Misericordia, constituyen un minucioso examen de diversas modalidades de la espiritualidad española de entonces. En ellas, es patente la influencia del misticismo áureo, del krausismo y de Tolstoi.

Benito Pérez Galdós concibió Halma (1895) como la continuación lógica o segunda parte de Nazarín. Resuelve en ella los problemas que había dejado pendientes y responde a la pregunta con que acaba: Nazarín ¿santo o loco? El discutido sacerdote, sin perder la sinceridad de su fe personal, comprende al fin la necesidad de actuar dentro de las normas de la institución eclesiástica. Por eso aconseja la disolución de Pedralba, el convento donde la condesa Halma quiere escapar del mundo a través de un misticismo ambiguo, de dudosa motivación. Las dos novelas, junto con Ángel Guerra y Misericordia, constituyen un minucioso examen de diversas modalidades de la espiritualidad española de entonces. En ellas, es patente la influencia del misticismo áureo, del krausismo y de Tolstoi.

 

La imagen puede contener: nube

ALVARO ROMERO MARCO

 

Ediciones Alfar continúa con este libro su nueva colección en la que vamos a limitarnos a la narrativa, obviando por el momento el teatro y dejando algún hueco para la poesía en casos muy especiales y señalados. Naturalmente nos moveremos entre las dos grandes tendencias del siglo, Romanticismo y Realismo, y naturalmente también tocaremos a todos aquellos autores y textos que nos parezcan más representativos e imprescindibles, tanto desde el punto de vista de su calidad literaria como de su trascendencia a niveles comunicacionales, porque se hayan convertido en códigos
(o mitos) que favorezcan, solamente con su alusión, el entendimiento de otras historias, crónicas o leyendas, bien escritas o audiovisuales.

 

Más allá de las clasificaciones y evoluciones que la crítica ha venido realizando,
la novelística de Galdós es consecuencia de su ideología, pues la realidad es observada y transformada a través de su apuesta por la modernidad. En el caso de Halma, los pilares que sustentan la enseñanza que quiere trasmitir el autor son la distancia socarrona y un convencido anticlericalismo; una ironía sin acidez y siempre constructiva y una desconfianza en la institución eclesiástica que nunca significa un ataque a la visión religiosa de la existencia.

 

Tradicionalmente esta novela ha sido editada y analizada a la sombra de la famosa "segunda manera" y, particularmente, como la segunda parte de Nazarín. Esta edición presenta la obra aislándola de esas ataduras para que pueda ser leída de manera independiente. En cualquier caso, no hay duda de que Halma es otra de las grandes novelas del autor.