Nos dice Luis Antonio de Villena, nada más comenzar el ensayo, «me propongo preguntar y decir, más que contestar». Y, en efecto, El libro de las perversiones es un erudito repaso de las más celebres «perversiones sexuales» y sus propagadores, como Sade o Sacher-Masoch, aunque en su sutil exposición encontraremos otros autores menos populares pero no por ello de menor interés: como Swinburne, Adelswärd-Fersen o Montherlant y, por supuesto, una acertada exposición sobre cuáles fueron las causas —bien psicológicas, bien morales— que los llevaron a propagar o practicar conductas de connotación tan morbosa.

El resultado de la lectura es una indagación del propio lector sobre estos deseos tan íntimos hasta interrogarse a sí mismo sobre si tales anhelos son merecedores del calificativo perverso o, más bien, son producto de su anodina frustración o de su feraz imaginación.

Lectura, pues, tan estimulante como aguda la que nos brinda El libro de las perversiones.

El libro de las perversiones

Luis Antonio de Villena,

Dibujo de Pablo Vázquez Rodríguez


Madrileño de 1951, ha tratado todos los géneros y facetas de la literatura, desde la narración al ensayo, pasando por la crítica literaria y cultural con ejemplar soltura, además, en cualquiera de los mass media. Aunque esencialmente se le reconozca como poeta vinculado al grupo de los llamados «novísimos». Pero si algo lo caracteriza es su sensibilidad hacia el mundo clásico, con un enfoque siempre entre el sensualismo y el decadentismo que, en su deriva más cruda, lo enfrenta a registrar sin pudor la marginación y el fracaso como ocasiones, a veces, deslumbrantes de la existencia. Por lo demás, es uno de los más reconocidos autores de la literatura homosexual española.

Licenciado en filología Románica, completó su quehacer académico con las lenguas clásicas y orientales. Como escritor ha sido galardonado con el premio Nacional de la Crítica, en poesía, (1981) por Huir del invierno; con el Azorín de novela (1995), por El burdel de lord Byron; con el internacional Ciudad de Melilla de poesía (1997), por Celebración del libertino; con el Sonrisa Vertical de narrativa erótica (1999), por El mal mundo, y con el premio de poesía «Generación del 27» (2004), por Los gatos príncipes. En 2007, obtuvo el II Premio Internacional de Poesía El Viaje del Parnaso, por La prosa del mundo; y basta con añadir que sus títulos editados superan con mucho el medio centenar. Es, además, doctor honoris causa por la Universidad de Lille.

El resultado de la lectura es una indagación del propio lector sobre estos deseos tan íntimos hasta interrogarse a sí mismo sobre si tales anhelos son merecedores del calificativo perverso o, más bien, son producto de su anodina frustración o de su feraz imaginación.

Lectura, pues, tan estimulante como aguda la que nos brinda El libro de las perversiones.

Luis Antonio de Villena, madrileño de 1951, ha tratado todos los géneros y facetas de la literatura, desde la narración al ensayo, pasando por la crítica literaria y cultural con ejemplar soltura, además, en cualquiera de los mass media. Aunque esencialmente se le reconozca como poeta vinculado al grupo de los llamados «novísimos». Pero si algo lo caracteriza es su sensibilidad hacia el mundo clásico, con un enfoque siempre entre el sensualismo y el decadentismo que, en su deriva más cruda, lo enfrenta a registrar sin pudor la marginación y el fracaso como ocasiones, a veces, deslumbrantes de la existencia. Por lo demás, es uno de los más reconocidos autores de la literatura homosexual española.

Licenciado en filología Románica, completó su quehacer académico con las lenguas clásicas y orientales. Como escritor ha sido galardonado con el premio Nacional de la Crítica, en poesía, (1981) por Huir del invierno; con el Azorín de novela (1995), por El burdel de lord Byron; con el internacional Ciudad de Melilla de poesía (1997), porCelebración del libertino; con el Sonrisa Vertical de narrativa erótica (1999), por El mal mundo, y con el premio de poesía «Generación del 27» (2004), por Los gatos príncipes. En 2007, obtuvo el II Premio Internacional de Poesía El Viaje del Parnaso, por La prosa del mundo; y basta con añadir que sus títulos editados superan con mucho el medio centenar. Es, además, doctor honoris causapor la Universidad de Lille.