sta nueva criatura editorial viene acompañada, claro está, de un nuevo sello, la imagen de una carita sonriente, entrañable y cercana, que podéis ver al pie de esta carta. Con Picarona, prometemos forjar nuevos lectores y llenar un espacio maravilloso, imaginativo y nuevo en su universo infantil.

Se tratará de una línea de libros infantiles que muestre las cualidades humanas, y aporte además mensajes espirituales y educacionales sobre las temáticas más cotidianas en la vida de los niños: la hora del sueño, la alimentación, los modales, la imaginación, los amigos, los papás, los miedos, etc. Nos vamos a dirigir a una franja de edad de 2 a 7 años, con obras que puedan ser leídas por los padres y también por los propios niños. La colección –de la que pretendemos publicar unos 10 títulos anuales-, incluirá álbumes ilustrados que captarán sobremanera la atención de los pequeños. En ocasiones títulos independientes, en otras, pertenecientes a una serie.

Como en toda familia, la llegada de una nueva criatura siempre viene acompañada de una gran alegría e ilusión, y de ello os queremos hacer partícipes. Así pues, tomad nota del nacimiento de Picarona.net.

Cuando sus hermanos mayores le hablan del terrible Frankenconejo, Spencer no les cree. Él sabe que los monstruos no existen. Pero ellos le siguen metiendo miedo hasta que Spencer olvida lo que sabe. Cuando descubre que las historias que le cuentan son una mera patraña, Spencer traza un plan para dar a sus hermanos una lección que nunca olvidarán. ¿Funcionará?

ill Esbaum es la autora de numerosos cuentos ilustrados, entre ellos Elwood Bigfoot, Teeny Tiny Toady, e If a T. Rex Crashes Your Birthday Party. La oscuridad ha hecho siempre de ella una gata asustada. Pero algún día lo superará… probablemente.

¡Bienvenido! Me alegra que estes aqui.

 

Siempre me ha gustado leer. Libros, revistas, los respaldos de las cajas de cereales, lo que sea. La lectura me permite ponerme en los zapatos de otra persona por un tiempo, conocer nuevos amigos, incluso explorar mundos muy diferentes a los míos.

 

 

 

Me encanta escribir por muchas de las mismas razones. Y es divertido, pero no es fácil. Al igual que dominar el saxofón o los goles de patear, la escritura requiere práctica, práctica y más práctica, o como prefiero pensar en ello, ¡repeticiones ilimitadas!