Kairós fue fundada en 1965 por Salvador Pániker, filósofo e ingeniero industrial, de origen indoespañol. Desde sus inicios, la idea central de la editorial consistió en crear un “foro” para el diálogo entre ciencia y espiritualidad, entre Oriente y Occidente, entre la razón y la intuición, un puente, en definitiva, entre distintas sensibilidades y formas de entender el mundo.

50 años después, seguimos fieles a estos principios, siempre buscando la seriedad y profundidad que los temas que abordamos se merecen y evitando en lo posible caer en los extremos del academicismo o del superficialismo. Ello es en parte posible porque hemos sabido mantener una independencia tanto de los grandes grupos editoriales como de las ideologías y modas dominantes. Con más de 800 títulos publicados, Kairós se ha convertido en una editorial de referencia para el público general interesado en las tradiciones de Oriente, en la psicología profunda, en el diálogo entre ciencia y mística o en el ensayo en general.

A la postre, los criterios de rigor y profundidad que hemos mantenido desde siempre nos han otorgado gran prestigio en estos campos. Buena parte de los lectores de Kairós ha evolucionado en paralelo a la trayectoria de la editorial con lo que la sintonía y complicidad entre el público y la editorial siempre ha sido muy acusada.

Aunque hoy en día ya suena extraño, todavía pertenecemos a aquella categoría de editores que publicamos lo que nos gusta y nos estimula. Y eso es un valor añadido incalculable que el público que nos lee sabe apreciar.

Educar para la felicidad responsable es, en este sentido, el gran reto de la educación.

EDUCAR para la PAZ

A neurociencia de la felicidad responsable es del autor Rodríguez, Nora y trata de

Es difícil educar a las generaciones que han nacido en un mundo hiperactivo y diseñado tecnológicamente. Sin embargo, los seres humanos somos la única especie capaz de enseñar a su descendencia a ser felices. La evolución ha diseñado nuestros cerebros para adaptarnos, interactuar y conectar con otros desde la bondad. Es hora de transformar la educación y derribar los argumentos que sobrevaloran  la importancia de los logros, el individualismo y la competitividad en edades increíblemente tempranas. Es hora de dejar de no visualizar el sentimiento de desconexión que experimentan día a día niños y adolescentes. Hoy sabemos que la tecnología no les hace verdaderamente  felices y la neurociencia lo confirma. Urge darles una vida significativa que aleje de sus vidas el sentimiento de sentirse aislados, sin deseo de tener conexiones positivas y partidos interiormente. Educar para la felicidad responsable es, en este sentido, el gran reto de la educación.