Si quieres que te quieran es un repertorio de recetas de cocina que no son descritas sino narradas con intensidad y delicadeza, una colección de momentos vividos detrás de unos fogones donde se hace evidente que su autor escribe como cocina y cocina como vive.

SI QUIERES QUE TE QUIERAN Es un tratado sobre la pasión gastronómica y todo lo que fluye a su alrededor.

 

Con 14 relatos, el autor comparte con los lectores historias y recetas. Algunas relatadas en primera persona, otras narradas en tercera, en formato de teatro, epistolar o, incluso, contadas en modo impersonal 

Gracias a David recorremos estilos literarios y despensas, indagamos en cajones y tratamos de estrujar nuestra mente para hacer un plato imperioso con los ingredientes que tenemos en la nevera. Su prosa nos dirige hacia el disfrute de olores y texturas, de sabores y de imágenes creadas en nuestra imaginación gracias a geniales descripciones y a su lenguaje exquisito.Es este un libro de alegatos: al buen pan, cuya sabrosura depende mucho del lugar de España en que se compre, a la amistad y a la familia, a las sobremesas, a la literatura. Monteagudo consigue que el placer inunde el libro de principio a fin y de que nos entren ganas a ponernos a cocinar inmediatamente.

 

 

Es «como un desquite, como un ejercicio de libertad, de escapar al formato tan férreo, tan estricto, de los relatos de mi último libro, Hoy he dejado la fábrica; entiéndase como un juego, pero también como un compromiso muy serio con la calidad y con la aspiración a la excelencia que me ha motivado siempre

 

Con su anterior libro,Hoy he dejado la fábrica, el autor se sometió a la concisión de la página de Word, en un ejercicio de estilo que le llevaba a optimizar al máximo el uso de las palabras para encontrar la belleza. Ahora, en "Si quieres que te quieran", también un libro de relatos, Monteagudo explota al máximo su creatividad en un compendio de textos que orbitan alrededor del mundo culinario. Cada uno de los relatos rinde honor a una receta: de la tortilla de patatas a un caldo gallego, pasando por un arroz con pollo o unos garbanzos veganos, u otras recetas mucho más personales, cocinadas en fechas muy señaladas, como «la pasta a la Nabokov». La prosa, el estilo, incluso el género de estos textos, a medias entre el relato y la receta, varían de uno a otro, tomando unas veces la forma de un relato en prosa, otras, una obra de teatro, o el de una carta.