Los fundamentos de la práctica del Vajrayana se exponen aquí con gran elocuencia y precisión por uno de los más grandes maestros del budismo tibetano. El comentario de Su Santidad Dudjom Rimpoché sobre las prácticas preliminares (ngöndro) se sustenta en su extenso estudio y realización personal, y viene enriquecido con citas escogidas de las tradiciones del Vinaya, los Sutras y los Tantras. Además de su exposición acerca de las prácticas preliminares, tanto internas como externas, Dudjom Rimpoché aporta valiosas instrucciones sobre la visión, la conducta y la actividad correctas del practicante.

Su Santidad mostró que la realización de las enseñanzas de la Gran Perfección depende enteramente de estas prácticas preliminares. De ahí que este libro constituya una herramienta ineludible para aquellos que buscan eliminar obstáculos en sí mismos y la libertad total del despertar.

Una luz en el camino hacia la libertad

Su Santidad Dudjom Rimpoché (Jigdrel Yeshe Dorje, 1904-1987) fue reconocido a temprana edad como maestro reencarnado. Estudió y practicó en las mejores universidades monásticas del Tíbet. Tras su exilio en la India, fue designado por el Dalai Lama como cabeza de la escuela Ñingma. Desde entonces, llevó las enseñanzas budistas a todos los rincones del globo. En 1980 fundó un centro de enseñanza y meditación en la Dordoña francesa, donde falleció en 1987.

Los fundamentos de la práctica del Vajrayana se exponen aquí con gran elocuencia y precisión por uno de los más grandes maestros del budismo tibetano. El comentario de Su Santidad Dudjom Rimpoché sobre las prácticas preliminares (ngöndro) se sustenta en su extenso estudio y realización personal, y viene enriquecido con citas escogidas de las tradiciones del Vinaya, los Sutras y los Tantras. Además de su exposición acerca de las prácticas preliminares, tanto internas como externas, Dudjom Rimpoché aporta valiosas instrucciones sobre la visión, la conducta y la actividad correctas del practicante. 

Su Santidad mostró que la realización de las enseñanzas de la Gran Perfección depende enteramente de estas prácticas preliminares. De ahí que este libro constituya una herramienta ineludible para aquellos que buscan eliminar obstáculos en sí mismos y la libertad total del despertar. Cuando uno se embarca por primera vez en el camino budista, es importante que se establezcan las condiciones auspiciosas correctas con un maestro, así que comienza con la ceremonia del corte de cabello y la toma de los votos de refugio ante un maestro espiritual auténtico. Luego, si tomas la ordenación monástica, deberías recibir los votos de un novicio o de un monje o monja completamente ordenado(a) – de acuerdo con tu edad y capacidad – ante una asamblea que incluye al abad, el acharya y el número necesario de miembros de la sangha monástica en el linaje de ordenación ininterrumpido que se remonta al gran abad Shantarakshita. Incluso si eres un practicante del mantra (ngakpa), aún así debes observar todos los tres conjuntos de votos, de modo que toma los votos de un practicante laico (upasaka), de acuerdo con tu propia capacidad particular. Luego, basado en esto, toma los votos de un bodhisattva acorde con cualquiera de las dos tradiciones, pero preferiblemente de acuerdo con el enfoque del Camino del Medio, y luego, al entrar a cualquiera de los grandes mandalas y recibir las cuatro transmisiones de poder en su totalidad, llegarás a poseer todos los tres grupos de votos. No obstante, no es suficiente simplemente recibir los votos; debes esforzarte por mantener los compromisos que has tomado, y no permitir que se degeneren. El modo de mantenerlos se enseña en los diferentes textos en los tres grupos de votos. Es importante que apliques lo que se enseña a tu propia mente y lo lleves al corazón a través de la práctica.