La Fuga Ediciones es un proyecto editorial que nace en 2014 con una propuesta de ficción literaria moderna y universal, en principio centrada en traducciones. Nos proponemos tanto recuperar obras de carácter literario descatalogadas o inéditas en castellano, como descubrir al público autores nunca publicados en nuestro país. El criterio de selección de las propuestas se basa en nuestra experiencia lectora. Queremos publicar los títulos que nos gustan y en los que reconocemos una calidad narrativa como lectores exigentes. Sin centrarnos en ningún género concreto, muchas de nuestras propuestas coinciden en un tono irónico, humorístico o satírico siempre dentro de la ficción literaria con voluntad narrativa. Nuestra filosofía es la de mimar al máximo nuestros libros, con un texto trabajado, una edición cuidada y un diseño atractivo. Contaremos con traductores profesionales cuyo trabajo y estilo encaje con los textos originales. Complementaremos también nuestras ediciones con prefacios o prólogos de calidad. Cuanto a la edición, se definirá por un diseño sobrio, elegante y actual, con ilustraciones originales en la cubierta, para lo que contamos con la complicidad de un estudio de diseño e ilustradores con los que compartimos afinidades. Teniendo en cuenta estos criterios nuestro objetivo es ofrecer los libros a un precio asequible, ya que estamos convencidos de que la literatura debe llegar a un público lo más amplio posible y creemos que el precio puede ser un factor determinante. En definitiva, la filosofía de La Fuga Ediciones es la de compartir con los lectores aquellos libros que nos han hecho disfrutar, soñar y aprender.

Las historias de fantasmas más hilarantes de los grandes autores de la literatura

Humor fantasmal !!Autores varios!!

Diez excepcionales cuentos de fantasmas firmados por maestros de la literatura clásica anglosajona, repletos de escenarios tenebrosos y de personajes surgidos de las peores pesadillas imaginables y escritos con grandes dosis de humor, ironía y crítica mordaz. Entre otros disparates, estas páginas contienen fantasmas sin difunto, adolescentes angelicales con aficiones macabras, espiritistas fraudulentas desenmascaradas, el alma despistada del Gigante de Cardiff, una carrera de ataúdes y una docena de aterradores gatitos desnutridos. Eso sin olvidar, por supuesto, los cementerios de inusitada actividad, los pasadizos secretos, las alucinaciones espantosas y una extensa variedad de gemidos espectrales. Un libro que se presta a ser leído en noches de tormenta a la luz de un candelabro pero que dibujará en el rostro de los lectores una sonrisa perenne desde la primera hasta la última página.

 

Pero, insisto, ¿por qué otra recopilación de cuentos de fantasmas si a estas alturas del negocio editorial le das una patada al primer árbol y caen a docenas?», le pregunté al editor después de que me propusiera ocuparme de la edición del presente volumen. «Porque sé que tú te encargarás de que esta no sea como las demás», me contestó dándome una palmadita en la espalda que de inmediato se convirtió en una firme presión con la que hábilmente me sacó de su despacho. Hubiera querido indicarle que con aquella respuesta añadía aún más tensión a la consecución ya de por sí peliaguda de dicho proyecto. Pero me abstuve, en parte porque últimamente me había acostumbrado a comer caliente al menos una vez al día y el cheque resultante de aquel encargo supondría apuntalar el hábito al menos durante un par de meses más y en parte porque al retirar la mano de mi espalda el editor, con gran habilidad y sigilo, me cerró la puerta en el cogote y me quedé sin interlocutor a quien regalar opinión alguna. Habiendo ya reflexionado sobre el particular sin demasiados frutos tangibles, durante la siguiente reunión

barajamos una serie de conceptos para dar forma y peculiaridad al conjunto. Y cuando la lluvia de ideas ya empezaba a adquirir inopinadas trazas de tormenta tropical, llegamos a una conclusión que nos satisfizo a ambos: recopilaríamos cuentos cómicos de fantasmas escritos por autores clásicos que, o no acostumbraran a escribir cuentos de fantasmas, o que cuando lo hubieran hecho no fueran cómicos (los cuentos, no los autores, que bien podrían haberlos escrito disfrazados de mona aulladora si les placiere). «Eso no es precisamente un prodigio de originalidad», me dijo esa vocecita interior que suele aparecer cuando la vocecita exterior se engaña a sí misma de un modo tan palmario. «Vale», replicó mi vocecita exterior, «pues entonces le pondremos al libro una cubierta de color violáceo, que eso seguro que lo diferencia de los demás.» A lo que mi vocecita interior reaccionó haciendo las maletas y marchándose en busca de otro interior distinto, uno que no le provocara náuseas. Así pues, gracias a la cualidad de ratón internacional de bibliotecas del propio editor y a la condición de cucaracha de Internet del abajo firmante (categoría que si no se ha registrado hasta ahora, acabo de inaugurar dada la extendida habilidad con la que algunos hurgamos debajo de los muebles de la cocina del ciberespacio) dimos con unas cuantas bibliografías más que interesantes. Contenían títulos sepultados desde hace lustros en oscuros rincones a la sombra de los relucientes palés de los bestsellers en los almacenes de los distribuidores, o directamente ausentes de los catálogos editoriales de este país, o traducidos antaño y de manera pobre e incompleta y flaco favor les hacían al sello en cuestión. Todos ellos, por sus especiales características y calidad literaria, encajaban en los requisitos que habíamos impuesto para conformar este volumen, y que el abajo firmante ha traducido de nuevo1, en parte para restar un poco de esa esencia a naftalina estilística que emanaba de las traducciones más antiguas, y en parte para justificar el cheque. Ya metidos en harina, durante los varios meses de investigación comprobamos que Jerome Klapka Jerome, Edgar Allan Poe, Saki, Francis Bret Harte, Arthur Conan Doyle, Joseph Sheridan Le Fanu, Edward Frederic Benson, Mark Twain, Rudyard Kipling y Frank Richard Stockton, en algún momento de sus carreras literarias escribieron cuentos de fantasmas desde la vertiente cómica, aunque fueran más conocidos o por escribir obras de otros géneros o por hacerlo bajo este mismo pero con la seriedad que no demuestran en los aquí reunidos. Y además el editor accedió finalmente a poner la cubierta de color violáceo, y aunque de fondo se oyeran risitas ahogadas, se justificaron las elecciones y se marcó la venturosa diferencia. El cuento clásico de fantasmas —como afirma Leslie Poles Hartley «la forma más exigente del arte literario»— es ese subgénero de la literatura de terror que tiene sus precedentes en el folklore, que nace tras la decadencia de la novela gótica y cuya principal característica —además de la de incluir uno o varios fantasmas

 

 

 

 

 

 

Algunos de sus Autores

OPINION de valenti fainê


Si nos remitiéramos a los autores de estos cuentos solo podríamos comentar la sensacional idea de haber resuelto en un libro de 196 páginas, la calidad de los mismos por que estamos hablando de los mejores los más brillantes de la literatura, sobre este papel.

En este caso , LA FUGA editorial a sabido dar un empujón una vez más a su constancia en devolvernos aquello que en literatura, solo de cuando en cuando se vuelve a reeditar

Autor: Conan Doyle, Arthur

 

Arthur Ignatius Conan Doyle (Edimburgo, 22 de mayo de 1859-Crowborough, 7 de julio de 1930) fue un escritor y médico británico, creador del célebre detective de ficción Sherlock Holmes. Fue un autor prolífico cuya obra incluye relatos de ciencia ficción, novela histórica, teatro y poesía.

Autor: Jerome, Jerome K.

 

Huérfano a los trece años de edad, Jerome Klapka Jerome (1859-1927) empezó a trabajar recogiendo el carbón que caía a las vías del tren. Poco después se unió a una compañía de teatro muy modesta, y a los veintiún años ya escribía sátiras y relatos, la mayoría rechazados por los editores de la época. Maestro, mozo, pasante, publicó su primer libro en 1885, pero no fue hasta Tres hombres en una barca (1889) cuando saltó a la fama mundial. A su muerte, y tras más de veinte obras publicadas, era considerado uno de los mayores exponentes de la literatura cómica inglesa de todos los tiempos.

Autor: Poe, Edgar Allan

 

Edgar Allan Poe (Boston, Estados Unidos, 19 de enero de 1809-Baltimore, Estados Unidos, 7 de octubre de 1849) fue un escritor, poeta, crítico y periodista romántico estadounidense, generalmente reconocido como uno de los maestros universales del relato corto, del cual fue uno de los primeros practicantes en su país. Fue renovador de la novela gótica, recordado especialmente por sus cuentos de terror. Considerado el inventor del relato detectivesco, contribuyó asimismo con varias obras al género emergente de la ciencia ficción.