Agradecer las atencions siempre muy vien atendidas de la editorial, ALFAR

Fernando Blanco White. Traducción, introducción y notas de M.ª Carmen Castro Rodríguez

Magnífico testimonio sobre el cautiverio vivido por el hermano menor de Blanco White por Francia y su huida por toda Europa en plena invasión napoleónica.

MEMORIAS DE UN PRISIONERO DE GUERRA. DIARIO DE FERNANDO BLANC...

El escritor heterodoxo José María Blanco White, por el que mostraron admiración desde Menéndez Pelayo a Juan Goytisolo pasando por Vicente Llorens, tuvo un hermano, Fernando, que dejó escrito un testimonio de la huida de su cautiverio en Francia en la guerra napoleónica, que ahora se publica en España.

Fernando Blanco White escribió estas "Memorias de un prisionero de guerra" (Alfar) tras llegar a Londres en 1814 huyendo de Francia, donde pasó casi seis años de cautiverio.

Las memorias se han publicado ahora por primera vez en español, traducidas y editadas por la profesora sevillana María del Carmen Castro Rodríguez, después de que el año pasado se publicaran en Estados Unidos en su versión original inglesa, a cargo de la Louisiana State University Press.

Fernando Blanco White (1786-1849) fue el menor de los hermanos de José María, con quien siempre guardó una estrecha relación, y en 1808, tras la invasión francesa, se alistó como voluntario en el ejército español, donde se le empleó como teniente por proceder de familia hidalga.

A finales de ese año luchó contra los franceses, mandados por el propio Napoleón, en la batalla de Somosierra, en la que fue hecho prisionero y deportado a Francia, donde vivió un cautiverio de seis años hasta que, con el desmoronamiento del imperio napoleónico, se escapó del depósito de prisioneros de Chalons-sur-Saone junto a seis compañeros.

Aunque la idea de los prófugos era volver a España para seguir luchando, no pudo cruzar territorio enemigo y huyeron por Suiza, Alemania, Holanda e Inglaterra, desde donde pensaban regresar a España.

Pero la guerra ya había terminado y Fernando decidió quedarse en Londres junto a su hermano José María, establecido como exiliado en la capital británica, donde dirigió el periódico "El Español", como uno de los principales órganos liberales en el exilio.

Fernando escribió sus memorias con forma de diario y en inglés, dando testimonio de su huida desde Francia hasta Inglaterra, y en 1816 volvió a Sevilla, donde se incorporó al ejército como capitán y posteriormente fue nombrado síndico popular en el ayuntamiento constitucional, fue miembro de la Real Academia de Buenas Letras, vicecónsul de Bélgica y profesor de la Universidad de Sevilla.

El catedrático de Histórica Contemporánea de la Universidad de Sevilla Manuel Moreno Alonso, uno de los máximos especialistas en el periodo napoleónico, señala en el prólogo a esta edición que estas "Memorias", además de la originalidad de su tema, tienen valor como fuente histórica e interés "como libro de viaje en circunstancias excepcionales".

"De haber escrito el teniente Fernando Blanco White un libro amplio y detallado sobre su larga estancia de prisionero en Francia con las mismas pretensiones que este breve diario de su huida final, estaríamos sino ante una obra maestra, sí ante una fuente histórica fundamental sobre lo que los historiadores británicos han llamado la 'historia desde abajo'", añade Moreno Alonso.

El testimonio de Fernando Blanco White cobra importancia por los escasísimos que son los de ese periodo y en esas circunstancias, además de que los que existen son, según Moreno Alonso, "poco sustanciosos".

La peripecia de la huida duró tres meses de crudo invierno, desde que salió del depósito de prisioneros en las proximidades de Dijon, el 6 de enero de 1814, hasta que llegó a Londres, el 23 de marzo.Agencia EFE.

Fernando Blanco Crespo, conocido como Fernando Blanco White, nació en Sevilla el 2 de febrero de 1786 y murió el 27 de enero de 1849. Era el menor de los hermanos de José María, con quien siempre guardó una muy estrecha relación. En 1808, tras la invasión francesa, se alista voluntario en el ejército español y es nombrado teniente, al ser de familia hidalga. A finales del mismo año lucha contra los franceses mandados por el propio Napoleón en la batalla de Somosierra, donde es hecho prisionero. Empieza así su cautiverio en Francia, que dura seis largos años, hasta que se escapa de su confinamiento en Chalons-sur-Saône junto con seis compañeros. Su objetivo era volver a España para seguir luchando, pero al no poder cruzar territorio enemigo, tienen que huir por Suiza, Alemania, Holanda e Inglaterra, desde donde esperaban volver a España; pero la guerra ya había terminado, así que se queda en Londres con su hermano José María, que vive allí exiliado. Escribe su Diario, en inglés, donde relata los pormenores de la huida desde Francia hasta Inglaterra.

Ante la muerte de su padre, vuelve a Sevilla en 1816, y se incorpora al ejército como capitán, después de no pocos esfuerzos para su rehabilitación como no afrancesado ni traidor.

En 1821 Fernando es elegido síndico popular en el ayuntamiento constitucional de Sevilla dirigido por Félix María Hidalgo, amigo suyo. También fue académico de la Real Academia de Buenas Letras y Vicecónsul de Bélgica.

Al final se decantó por el mundo docente, e impartió clases de diversas asignaturas en la Universidad de Sevilla. En 1848 se presentó a las oposiciones a cátedra de Inglés del Instituto Universitario, hoy San Isidoro de Sevilla, con resultados satisfactorios, pero su salud ya deteriorada, y con el estrés de las oposiciones, no le permitió tomar posesión de su plaza, y murió el 27 de enero de 1849. Siendo enterrado en el cementerio que había en el

Te suena su nombre por la calle, quizás en tu instituto te hablaron de él, es uno de los sevillanos que más ha contribuido a la cultura, pero realmente… ¿sabes algo de Blanco White?

 

José María Blanco y Crespo, más conocido como Blanco White, nació un 11 de junio de 1775 en Sevilla. Su padre era el vicecónsul inglés Guillermo Blanco, que vivía en Sevilla durante el reinado de Fernando VI; su madre era María Gertrudis Crespo y Neve. Blanco White estudió con los dominicos en el Colegio de Santo Tomás y posteriormente fue a la Universidad de Sevilla.

 

En 1793 forma la Academia de Letras Humanas de Sevilla junto a sus compañeros de humanidades,  Manuel María de Arjona, José María Tenorio Herrera, Félix José Reinoso y Alberto Lista. En 1799 se ordenó sacerdote, aunque no era un hombre de fuertes creencias religiosas, ya que le producía horror ver cómo sus hermanas estaban internadas en conventos de clausura. De hecho cuando fallece su hermana Teresa, sufre tal crisis religiosa que abandona el catolicismo.

 

 

 

Se marchó a Madrid y allí trabajó de forma no remunerada en la Comisión de Literatos del Real Instituto Militar Pestalozziano. Fue nombrado preceptor del infante Francisco de Paula  gracias a Manuel Godoy.  Durante la ocupación francesa de España en la Guerra de la Independencia, luchó contra los franceses y colaboró con El Semanario Patriótico.

 

En 1809 tuvo un hijo ilegítimo, Fernando, con Magdalena Esquaya. Ella moriría en 1816 y él no tuvo consciencia de su hijo hasta 1812, cuando ya estaba en Inglaterra. Mandó que lo recogieran y lo educó allí. En 1810 marchó a Inglaterra para no volver jamás a España.

 

 

 

En Londres publica El Español, pero la primera Regencia lo prohíbe en España por ser crítico con las autoridades españolas. Su opinión política pasó de un jacobinismo inicial hacia un liberalismo más moderado. En 1812 ingresó en la Iglesia anglicana y dos años más tarde se hizo ministro de su nueva iglesia, aunque volvió a tener otra crisis religiosa en 1819.

 

En 1813 fallece su hermana María Fernanda y un año más tarde recibe la visita de su hermano Fernando, que había escapado del campo de concentración de Dijon. Cuando su madre muere en 1819 tiene otra crisis religiosa. Sin embargo, la revolución liberal española de 1820 hace que se interese de nuevo por sus país. Continuó criticando el atraso y la intolerancia de su patria en la prensa española. De hecho, es uno de los pioneros en el anticlericalismo contemporáneo junto a Luis Gutiérrez.

 

Desde 1832 hasta 1835 vivió en Dublín y después se fue a Liverpool. Allí abandonó el anglicanismo y se pasó al unitarismo, doctrina teológica que niega a la Santísima Trinidad y afirma que hay un solo Dios.  Murió en Liverpool en casa de un amigo en el año 1841.

 

 

 

Blanco White se caracterizó por despreciar el fanatismo hacia la Iglesia Católica y nunca llegó a perdonar la reclusión monacal a la que fueron sometidas sus hermanas. Además fue un gran escritor, que llevó a destacar tanto en lengua española, como inglesa.

 

En definitiva, un gran sevillano cuya vida ha pasado desapercibida en la historia de la literatura española.

 

 

Prado de San Sebastián.

 

Sevilla Secreta Blanco White: el sevillano que fue sacerdote y enemigo de la Iglesia Católica