En Algunos asesinatos duelen más el autor nos aproxima como en una precisa disección médica al género negro desde múltiples perspectivas, desgranando y analizando, la mayoría de las veces con humor, las clá­sicas pistas, los móviles, las escenas del crimen, los hilos conductores, los peligros de la curiosidad, la reincidencia, los sabotajes, los testigos, los expresidiarios, las bandas de asesinos, los errores, la ejecución, los métodos, etcétera. Todo ello, sin olvidar las tramas de corrupción, las drogas y el terrorismo. Además, reflexiona sobre la mayor fuente de violencia que se produce en la sociedad: el odio o los intereses de las personas con las que convivimos, sean del género que sean. Anasagasti nos enseña que el amor a causa del roce se puede transformar en cualquier momento en odio, como polos opuestos de un mismo sen­timiento. Muchas veces las personas que producen más daño son las más cercanas y, por eso, estos asesinatos u homicidios duelen más. No se olvida de tratar otros aspectos de la muerte, como son el aborto o la eutanasia. Igualmente, el escritor en la última parte del libro, en el capítulo “Cerca del más allá”, intenta acercar el mundo esotérico con la realidad más mundana. En ese puente de unión entre ambos cosmos, brujas y demonios no son ni más ni menos que invenciones de nuestros miedos o productos de nuestras conductas. Los seres malévolos lo en­gendramos nosotros desde nuestro interior, como frutos envenenados surgidos del espejo donde se reflejan el mal que producimos a nuestro prójimo. Ante eso, solo se puede combatir a esos terroríficos seres interiores con la ciencia y la bondad. En resumidas cuentas, un libro extraordinario lleno de grandes sorpresas, hilvanado con un lenguaje conciso y sencillo, que aporta una gran fluidez y dinamismo al ritmo narrativo y que le hace ser muy ameno y divertido

'Algunos asesinatos duelen más'

Antonio Anasagasti Valderrama (Cádiz, 1958). Licenciado en Derecho por la Uni­versidad de Sevilla, ejerció de abogado laboralista. Más tarde, ingresó en la Armada y, actualmente, es co­ronel de Intendencia de ese ejército. Ha sido articulista de La Voz de Cádiz y La Voz del Sur.

Formó parte del colectivo “Jaramago” y colaboró durante la Transición en la re­vista del mismo nombre. Es miembro del Foro Libre y de la Asamblea Amistosa Literaria. Coautor del libro Aldea Poéti­ca, prologado por Gloria Fuertes. Ha pu­blicado los poemarios: Sobre aliteradas alas (Niebla, 1999), Arrítmico amor (De­venir, 2003) y En el interior de la ciudad encerrada (Ayto. Salobreña, 2004). Sus relatos han aparecidos en medios como el periódico El Faro de Motril, la revista Tres orillas y el libro Relatos en Cade­na. Es uno de los autores del volumen de narrativa Algo que me urge contarte, junto con otros veinte ventanianos (es­critores habituales del programa de la Cadena SER “La Ventana de Millás”).

Ha escrito tres colecciones de micro­rrelatos: Marte entra en la casa octa­va (Alhulia, Salobreña, 2006), El fin del poder absoluto (Diputación Provincial de Cádiz, 2007) e Hijos del Mayo del 68 (Alhulia, 2008). Ha editado el libro de relatos Un recetario de muerte (Alhulia, 2016).

Es autor también de la novela gráfica Pedro el cazador de sirenas (Terra Na­tio, 2019).

En esta obra el autor nos aproxima como en una precisa disección médica al género negro desde múltiples perspectivas, desgranando y analizando, la mayoría de las veces con humor, las clá­sicas pistas, los móviles, las escenas del crimen, los hilos conductores, los peligros de la curiosidad, la reincidencia, los sabotajes, los testigos, los expresidiarios, las bandas de asesinos, los errores, la ejecución, los métodos, etcétera. Todo ello, sin olvidar las tramas de corrupción, las drogas y el terrorismo. Además, reflexiona sobre la mayor fuente de violencia que se produce en la sociedad: el odio o los intereses de las personas con las que convivimos, sean del género que sean. Anasagasti nos enseña que el amor a causa del roce se puede transformar en cualquier momento en odio, como polos opuestos de un mismo sen­timiento.

Muchas veces las personas que producen más daño son las más cercanas y, por eso, estos asesinatos u homicidios duelen más. No se olvida de tratar otros aspectos de la muerte, como son el aborto o la eutanasia.

Igualmente, el escritor en la última parte del libro, en el capítulo “Cerca del más allá”, intenta acercar el mundo esotérico con la realidad más mundana. En ese puente de unión entre ambos cosmos, brujas y demonios no son ni más ni menos que invenciones de nuestros miedos o productos de nuestras conductas. Los seres malévolos lo en­gendramos nosotros desde nuestro interior, como frutos envenenados surgidos del espejo donde se reflejan el mal que producimos a nuestro prójimo. Ante eso, solo se puede combatir a esos terroríficos seres interiores con la ciencia y la bondad.

En resumidas cuentas, un libro extraordinario lleno de grandes sorpresas, hilvanado con un lenguaje conciso y sencillo, que aporta una gran fluidez y dinamismo al ritmo narrativo y que le hace ser muy ameno y divertido.